Blog del Pastor Luis Gómez

Dr. Luis A Gomez Chavez.

Estas fueron las palabras que me dijo ayer un pastor de Georgia. “Todas las iglesias afiliadas a Fiel-Husa están pasando por un mal momento, porque en vez de crecer, están decreciendo”. Luego de una pausa me dijo: “Yo tengo dos alternativas, o encuentro otro ministerio o tendré que buscar un trabajo secular, porque ya solo tengo 20 miembros en la iglesia”. Los cristianos se han conformado a tener vidas vegetales, no sienten ni placer, ni gozo, ni aflicción y ni preocupación. La apatía espiritual es tanta que prefieren permanecer vacios, indiferentes y conformistas en su relación con Dios. La no búsqueda por un cambio de actitud en la vida espiritual puede producir una parálisis espiritual.
 ¿Es la crisis, problema del pastor? ¿Es la crisis, por causa de la crisis del país? ¿Esta apatía espiritual es por causa de los demás? No, la crisis a nivel de iglesia es el resultado de la crisis que hay en cada cristiano. Tal es la calidad de vida de cada cristiano en su relación con Dios, así será el compromiso con la función que tiene dentro del Cuerpo de Cristo (Salmo 119:9-11, 17, 77, 116, Ef. 4:15-16).
La Biblia dice en Prov. 4:23 “Con diligencia guarda tu corazón porque de el mana los manantiales de la vida”. Cada cristiano tiene una parte interna que debe cuidar más que la parte externa (física, pública). En el interior de cada ser están los pensamientos, sentimientos y las intenciones o la voluntad, que equivale a la mente, alma y corazón. Todo esto puede ser considerado la parte espiritual o interior del ser humano que necesita ser renovado o cambiado para responder a Dios y al mundo. Tal decisión y cambio de perspectiva o de actitud solo la puede hacer cada individuo.
Tal realidad explica la existencia de tantas psicologías y movimientos espirituales que se disputan espacio, posición y lugar. A esto responde la preocupación por hacer de la formación espiritual lo único que puede satisfacer a las necesidades humanas. La necesidad de cambiar en la forma de pensar, sentir, y actuar como cristianos y como iglesia es urgente, Dios lo desea.
El anhelo de Dios desde el inicio de la humanidad ha sido expresarse en la vida de su pueblo. Esto podría romper con el concepto de las 33,800 denominaciones de este tiempo. Dios busca crecer en el corazón del cristiano (Jn. 3:30), porque solo así la vida externa cambiara. Dios busca cambios en lo interno que se demuestre a través de la obediencia (Jn. 13:34-35, 14:21). Es lo mismo que Pablo ha enseñado, que Cristo sea formado en cada cristiano (Ga. 4:19, 2 Co. 3:6).
¿Qué debemos cambiar? La actitud, el modo de pensar, sentir y actuar. Lo que cuenta es quienes somos en nuestros pensamientos, sentimientos, inclinaciones y elecciones que es la vida interior del corazón. No podemos seguir haciendo, sintiendo y pensando sobre la vida cristiana como lo hemos hecho hasta este día. Es necesario y urgente cambiar nuestro enfoque sobre lo que es ser cristiano. El cambio debe partir del corazón, obra que Dios hace si se le da el espacio, y esto requiere esfuerzo, compromiso, disposición y entrega de cada cristiano.
Un corazón cambiado por Dios y bien cuidado por nosotros ayuda a cambiar muchas situaciones de este mundo. La mayor necesidad de este mundo y de nosotros los cristianos es el cambio de nuestro corazón. La renovación del corazón cambia las ideas, creencias, sentimientos, hábitos, tentaciones del cuerpo, relaciones sociales, pensamientos y convicciones. Solo un corazón transformado y controlado por el Espíritu Santo lleva a la iglesia a tener a un nuevo estilo de vida y es la esperanza para el hombre sin Cristo. Un corazón cambiado y renovado se nutre de la presencia de Dios, de su palabra, y de su comunión.

Realidad
El cristiano ha perdido interés por conocer más de cerca a Dios, renovar el corazón, alimentarse de la Palabra, entregarse hasta morir por Cristo. Y aunque el siglo XXI ha mostrado interés en este cambio de actitud, pero la realidad revela que aun no hay interés, preocupación y compromiso en la iglesia ni en el cristiano en particular.

Reflexión
1. ¿Es real la apatía hacia las cosas espirituales en la iglesia?
2. ¿Qué señales comprueban que hay apatía espiritual?
3. ¿Cuáles podrían ser las principales causas de la apatía?
4. ¿Qué podemos proponer para cambiar esta actitud?

***Lucas 10:25:25-28***

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: