Blog del Pastor Luis Gómez

Esto es para los pastores

Día 255, Lectura de la Biblia en un año, Ezequiel 33-35

Dr. Gomez Chavez

La lista de dones que presenta Efesios 4:11-12 están apóstol, profeta, evangelistas, pastores y maestros. Hay una leve explicación sobre si estos son dones personas o personas con dones espirituales. Digo porque el texto dice, “Dios constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros pastores y maestros” mientras que en los otros tres pasajes que hablan de dones espirituales, no dice “constituyó” sino que “dio”. Por otro lado, la enseñanza es muy clara, dos de estos, basados en 1 Corintios 13:8-9, ya no son necesarios, el de apóstol, profeta y lenguas, porque Dios uso estos para la fundación de la Iglesia en el primer siglo después de Cristo. Sin embargo, los evangelistas, los pastores y maestros siguen siendo de suma importancia hoy porque son los encargados de predicar el evangelio, enseñar la Palabra de Dios y guiar al rebaño del Señor, la Iglesia.

Es por ello que, los pastores no nacen, ni ninguna institución teológica o iglesia los hace, es Dios quien hace un llamamiento especial concediéndoles el don de pastor y generalmente les da el don de enseñar. La elección para que un hijo de Dios sea pastor es hecho desde que Dios nos creo, luego nos envía a prepararnos en una institución teológica, y algunas veces antes de estudiar, o mientras estudiamos, o después de terminar los estudios, Dios confirma el llamado a ejercer el ministerio pastoral. Esto es muy importante saber, no todos los que van a una institución han sido llamados para pastor, es por ello que ninguna institución gradúa pastores, aunque si se puede tomar una especialización para el pastorado, pero aun esto no garantiza que tenga el don de pastor.

Entonces, Dios escoge desde antes, prepara después de la conversión (preparación teológica y dotación sobrenatural), llama específicamente a realizar una misión o ministerio pastoral y luego envía al pastor a cumplir la función de pastor, a cuidar, sobrellevar, guiar, curar, alimentar, orientar, y hacer crecer a una congregación basado en la Biblia, la guía del Espíritu, el amor de Dios y la misión de Jesús. Cuando una persona es llamada por Dios a cumplir el ministerio pastoral, está apoyada por el don de pastor y maestro, tiene la convicción de su llamamiento, se goza haciendo lo que Dios le ha ordenado hacer y está dispuesto a pagar el costo de este ministerio. Su ministerio consiste en dar a conocer a Dios, preparar a los que ya han conocido a Dios para que estos finalmente hagan el ministerio de la iglesia (Ef. 4:12).

Lamentablemente, desde el tiempo de los profetas, durante el tiempo de la Iglesia primitiva, en el tiempo antes de la reforma de la Iglesia siglo XVI d.C, y desde el siglo XIX hasta el siglo XXI, en el que estamos, han existido y existen falsos pastores, impostores. Hay unos que no tienen el llamado ni el don para pastorear pero están ejerciendo cargos de pastor. Otros han llegado a puestos de pastores por principio hereditario, dinástico, intereses, conveniencia, poder, dominio. Hay otros que no tienen ni a Cristo en sus corazones pero si les gusta imponer, dominar, manipular, engañar, y aprovecharse de las personas. Con tanta razón, el profeta Ezequiel escribió por mandato de Dios, en contra de los falsos pastores. Aunque el profeta escribió para este tiempo, la exhortación es también para hoy porque existen pastores que no son pero que se ha vestido de pastores, hablan como los pastores, viven como los pastores, caminan como los pastores, comen como los pastores, tienen credenciales de pastores, diplomas de ordenación, diploma de seminarios, pero no son pastores porque Dios no los ha llamado, ni los ha dotado del don de pastor.

Creo que Dios está enojado por esto, lo digo basado a Ezequiel 33 y 34. Ya en el tiempo cuando Israel era prisionero en tierra de Nabucodonosor, habían pastores falsos, (34:2-10). Tan enojado este Dios con los pastores, que en este caso es una enseñanza paralela, porque se podría decir que Dios está hablando de pastores de ovejas literales, pues los judíos eran pastores de profesión. Sin embargo, al leer la manera como Dios se expresa, entendemos que está hablando en el plano espiritual, de personas que han sido encargadas por Dios para pastorear al pueblo de Israel, pero que lo estaban haciendo súper mal, tan mal, que Dios mismo decide venir a buscar a sus ovejas. ¿Qué hacen los falsos pastores, que aunque están como pastores no están haciendo la obra pastoral como lo manda Dios en su Palabra? (34:2) (34:2) (34:4) (v.5-6. Resultado de un mal pastorado, las ovejas crecen débiles, desatendidas, errantes, descarriadas, confundidas, desprotegidas, y en peligro.

Dios dice, estoy en contra de los pastores que no cumplen su labor pastoral de manera legítima (34:10). ¿Cuándo es ilegitimo el ministerio del pastor? Dos veces repite esta idea el profeta que responde la pregunta (34:2,8b) “se apacientan a sí mismos, y no apacientas a mis ovejas”. Se refiere a aquellos que llamándose pastores, unos han tomado el pastorado como la gran oportunidad de enriquecerse a costa de las ovejas, pues las trasquilan tanto hasta dejarlas sin lana (teología de la prosperidad). Lamentablemente, de estos hay mucho, viven en abundancia, en prosperidad, en lujo, y riqueza mientras que las ovejas no tienen ni para comer, vestir y habitar. También, hay otros pastores que se han aprovechado de este ministerio para pasarla bien, no se enriquecen, pero no se gastan en el ministerio, hacen lo mínimo que se puede, no les preocupa la inasistencia de las ovejas, si se perdió una de ellas no les afecta, si se van siete aun duerme tranquilos, asiste a las actividades cuando ellos quieren, pero exige lo necesario para su cómoda existencia (Holgazanes por conveniencia).

Dios dice, yo estoy en contra de estos pastores estafadores, acomodados, haraganes, (34:9,10). Dios mismo demostrara como se pastorea, como se guía a las ovejas, como se alimenta, cura, ayuda, orienta (34:11-16, Salmo 23, Juan 10, 1 Pe. 5:1-3). Sin embargo, hay algo que no puedo pasar por lato, que el profeta dice, que cuando venga el príncipe de los pastores, él no solo juzgara a los malos pastores, sino que premiará a los buenos pastores (1 Pe. 5:4), pero también juzgara a las ovejas (Ez. 34:17-22). Entre el rebaño hay ovejas caprichosas, rebeldes, aprovechadas, abusivas, berrinchudas, aprovechadas, Dios las juzgará también. Este es el balance hermoso que Dios hace.

Mis hermanos, amigos, colegas de lectura, esto es serio, la palabra tiene para todos. Tiene para mí mismo que soy pastor y me exhorta e invita a evaluar la calidad de ministerio que hago, si lo hago por dinero, para vivir bien, o para ser fiel a quien me llamo. También hay una fuerte exhortación para los pastores y líderes impostores, que han encontrado en el pastorado la puerta abierta para enriquecerse por medio del engaño, la manipulación y la ignorancia de quienes los siguen y los veneran. Finalmente, también hay una advertencia para aquellos cristianos que se aprovechan de los demás para mantener sus puestos, y que subestiman a los débiles. Hay un llamado a ser buenos pastores y buenas ovejas, fieles a Dios en primer lugar, fieles a la Biblia al vivir apegadas a esta, fieles a la misión de Jesús y comprometidas a vivir solo el amor de Dios.

Dios nos ayude a cumplir con fidelidad el ministerio para el cual él nos llamo.

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