Blog del Pastor Luis Gómez

Entradas etiquetadas como ‘Pensamiento del dia’

¿Cuánto mide su fe?

¿Puede afirmar sin temor a equivocarse que no ha fallado a Dios, a su familia, a la iglesia, a su fe, al evangelio aun cuando ha estado pasando momentos de gloria, felicidad, triunfo, fracaso, dolor, rechazo, oposición y tentación? La palabra fidelidad en hebreo es “Hesed”, la misma para lealtad. ¿Qué significa ser fiel a Dios, la Biblia, el evangelio, las convicciones, la iglesia y las autoridades espirituales?¿Qué significa ser fiel y leal en el matrimonio, en la familia, en las relaciones, en la amistad, los compañeros en el ministerio? Debemos ser fieles a pesar de los momentos agradables que con frecuencias nos pueden apartar de Dios o en los desagradables que nos confunden para no buscar a Dios.
 Hay paradojas en la vida del cristiano que si no aprendemos su teología, su propósito y la relación con el Dios soberano y el plan de nuestra vida según el programa de Dios, fácilmente llegamos a dudar del amor de Dios y su interés por nosotros (Ro. 8:28;Stg. 1:2-7). Cuando oramos por largo tiempo sin tener respuesta a pesar de estar en terrible sufrimiento solemos pensar que a Dios no le interesamos, que posiblemente se ha olvidado de nosotros y muy poco nos ama. El reto es continuar creyendo en él y su palabra, él dice que nos ama con eterno amor, que somos la niña de sus ojos, su pueblo santo, real sacerdocio, gente santa comprada con su sangre, y que nada ni nadie puede arrebatarnos de su mano. Él dio su vida por nosotros, con mucha más razón, él no pierde el interés en que nosotros seamos santos como es él, que seamos triunfadores en él, que demostremos al mundo entero como es él.
 Es una realidad natural casi general. Cuando nos duele la cabeza buscamos la taylenol, cuando el carro se descompone buscamos al mecánico, cuando tenemos problemas buscamos al amigo, se terminó el azúcar gritamos al vecino por ayuda, etc. Somos incapaces de doblar rodillas y pedir con fe a Dios como prioridad para que él quite el dolor de cabeza, repare el carro, resuelva el problema, y nos dé para azúcar (Sal. 37:4-7ª; Fil. 4:4-6, 7, 13,19).

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.