Blog del Pastor Luis Gómez

Dr. Luis Gómez

Si a ti te permitieran escoger la predicación  que deseas escuchar, ¿a cuál predicador escogerías,  al que te gusta escuchar, al que predica muy largo, al que dice exactamente lo deseas escuchar, al que dice claramente lo que no quieres que te digan, al que te hace dormir, al que te hace reír, al que habla muy bien, al que te hace leer la Biblia, al que siempre está enseñando doctrina, etc.?    En este tiempo hay toda clase de predicadores: famosos, populares, impopulares,  millonarios, pobres, humildes, elocuentes, directos, payasos, motivacionales, historiadores, científicos, mentirosos, desleales, infieles, virtuales, preparados, laicos, fieles, comprometidos  y entregados a la palabra. Tenemos predicadores que solo entretienen, prometen, endulzan y adormecen; pero también están los que lastiman, ofenden y hacen llorar.  Están los que predican para complacer, sosegar la ambición de fama, poder  y éxitos, los que predican por dinero, pero también los que predican porque aman a Dios, el ministerio y su Palabra.

La mejor predicación no es la que  presenta el predicador que usted escogió.   La mejor predicación no es la que la da el mejor predicador, sino la que del Espíritu Santo usando el instrumento que él ha escogido.  La mejor predicación en este tiempo la da quien sometido a la guía del Espíritu Santo, saturado del amor de Dios, comprometido con la misión de Jesús, apegado a la Palabra, deja que ésta dé el significado que Dios le dio cuando la inspiró.   Es por ello que cuando vemos la predicación de Pedro,  Esteban, Felipe en Hechos 2, 4, 6,8 es la mejor predicación que yo he escuchado, porque cumple los cuatro requisitos.

La mejor predicación es la que la da un hombre o una mujer consagrados (as) a Dios, quienes en la dimensión de santidad y buen testimonio, dan a conocer la verdad de Dios, a veces penetrante como una espada, dura como un ladrillo, y en otras es tan dulce como la miel, suave como el algodón y pura como la nieve.    Entonces, lo mejor de una predicación no depende del nivel de preparación teológica, de la posición social, de la presentación física, de la elocuencia, de su estilo y forma, de su sabiduría, sino en que éste se limite a obedecer la voz del Espíritu quien lo guía a predicar apegado a la Palabra, con honestidad y lealtad al dueño de la misma.

Un niño, una niña, un joven, una señorita, un recién casado, una mujer, un hombre, un  anciano, un diácono, un pastor, un misionero, un teólogo y un maestro pueden tener la mejor predicación que usted haya visto.    Son dos aspectos que Dios usa para que la predicación se convierta en una de las mejores experiencias de la vida de alguien.   Por un lado, como ya lo adelante, que el predicador esté controlado, y guiado por el Espíritu para decir lo que Dios quiere que diga, y lo haga con  lealtad, sin ningún otro interés, motivación o búsqueda.    Se limita a la Palabra, dice solamente la Palabra de Dios apoyado por su buen testimonio, con coherencia: vive lo que predica.

Por el otro lado, que el oyente este controlado por el Espíritu para escuchar, creer y aceptar  lo que Dios le dice por medio del predicador.   Que recuerde que Dios está tratando con su vida, y que tiene grandes proyectos y que para cumplirlos  necesita deshacerse de todo prejuicio en contra del predicador, en contra de la Palabra, o en contra de cualquier cosa.  El oyente debe ser humilde, y estar dispuesto a someterse al crisol del fuego de la Palabra para hacer los cambios que Dios le está llamando a dejar.

La mejor predicación  es la que  se  escucha con atención.  Cuando escuchamos con atención lo que Dios nos está diciendo, tanto el predicador como el oyente involucran el oído, los ojos, la mente, el corazón, el alma y todo el ser. Es en ese encuentro sublime donde ambos estando expuestos ante Autor de Palabra, él nos va transformando para su gloria y nuestro bien.


Dr. Luis Gomez 

Es un período de compromiso formal donde el joven y una señorita acuerdan encaminarse hacia el matrimonio. Es una decisión seria, la cual comprometes a dos personas de sexo opuesto desde sus raíces. Es la antesala del matrimonio. Es la declaración de amor entre un joven y una señorita, en la que se comprometen caminar juntos y tener un tiempo de conocimiento, compañerismo y confianza mutua. Los diccionarios no emiten ninguna definición, simplemente dice que es la condición del estado de un novio. Encuentre las características y elementos comunes en las definiciones ofrecidas anteriormente sobre lo que es el noviazgo. El noviazgo no es un juego romántico, pasatiempo, aventura de satisfacción egoísta, sino una relación de amistad profunda, seria, responsable que llega a considerarse la antesala del matrimonio. ¿Qué diferencia hay entre el noviazgo entre no cristianos y entre cristianos?

La Biblia lo llama, “desposorio”, tiempo en el cual, el novio da una prenda a los padres de la novia en señal de compromiso, lealtad, fidelidad, entrega y amor. Se firma un documento legal para un año, que no es el acta de matrimonio, pero se comprometían oficialmente a cumplirlo. Adquirían ante la sociedad el compromiso de ser fieles, leales y respetuosos el uno hacia el otro y de casarse después de un año. Durante este tiempo es que José quería abandonar a María creyendo que le había sido infiel a causa de su embarazo por obra del Espíritu Santo (Mt. 1:19).

Una perspectiva pastoral de lo que debe ser el noviazgo cristiano. Este tiene un ideal bíblico, lógico y natural: el matrimonio. Es una relación hecha delante de Dios y para Dios, tal actitud asegura el porvenir. Para llegar a un noviazgo verdadero, puro y bíblico, debe experimentarse un proceso de etapas de adaptación y progresión. En cada etapa hay un conocimiento mutuo y suficiente que les conduce a tomar la decisión seria del noviazgo y luego por el descubrimiento de ciertas características personales, descubren la autenticidad del amor.

El “pre noviazgo” antesala del noviazgo, incluye la sociedad, compañerismo y amistad. Cuando una persona busca una relación sana, saludable y segura de noviazgo debe buscar en oración en la sociedad donde primero se da la camaradería. En seguida, de la camaradería pasa al compañerismo, donde se relaciona con un grupo más pequeño y selecto de personas por afinidad e interés común. Como resultado de pasar mucho tiempo juntos, se da cierto grado de confianza y lealtad se cultiva la amistad con ciertas personas en particular.

Hay dos verdades acerca del noviazgo que son indispensables: el noviazgo tiene un ideal y tiene una realidad. El ideal es lo bíblico y cristiano, el real es lo humano, cultural, y no apegado a lo que Dios manda. El noviazgo sano, bíblico y cristiano sigue un proceso natural, lógico y progresivo hasta llegar a la meta que es el matrimonio sin cometer pecado alguno. El noviazgo tiene una realidad en muchas personas, una realidad anticristiana, cultural, humana, posicional y que no se preocupa de llegar al matrimonio o si se llega lo hacen por caminos equivocados.

El noviazgo es un tiempo de disfrutar con alegría las sensaciones y emociones de la amistad. Pero no debe convertirse en una especie de idolatría al grado de interrumpir la comunión con Dios y la amistad con los demás. Una relación de noviazgo que se alimenta de los celos, desconfianza y de un espíritu posesivo o antisocial, no es una relación saludable y no asegura que sea la relación correcta. La meta de un noviazgo sano, lógico, natural y bíblico es aquel que tiene como objetivo respetar, proteger, cuidar a la otra persona hasta llegar al matrimonio.

La siguiente fase del proceso después de la amistad, es el noviazgo. El noviazgo formal, serio y sano es el que incluye: promesa, compromiso y matrimonio. Un noviazgo se forma de dos personas que por haberse conocido lo suficiente, comparten una amistad sincera y profunda y están preparados para ser más que amigos. Después de un prudente tiempo de noviazgo, por la seriedad, dan el primer paso de la promesa de lealtad, amor, y fidelidad; los padres dan aprobación para dicho noviazgo. Luego viene el compromiso, donde ambos, conscientes de las implicaciones, se comprometen para ser novios en vías de contraer matrimonio.

Un noviazgo que sigue todos los pasos anteriores, y cumple los requisitos biblicos, donde ambos estan seguros que son cristianos, que tienen la aprobación de sus padres y que están seguros que su relación no está fundada en algún tipo de presión o sentimiento ajeno, este noviazgo tiene mayor garantía de llegar a ser un matrimonio saludable. Un noviazgo fundado en otro tipo de cosas tales como presi[on, dominio, temor, simple admiración, amenaza, manipulación, rebeldía o un ciego enamoramiento es una relación enfermiza que apunta al fracaso.

Atrévete a ser leal

Dr. Luis Gómez
04-10-14

Hay una discusión sobre si existe diferencia entre lealtad y fidelidad. La lealtad es una virtud que se debe practicar todos los días, en todo lugar y a toda costa como parte del ser. La Real Academia Española define la palabra lealtad: (De leal). 1. f. Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad. 2. f. Amor o gratitud que muestran al hombre algunos animales, como el perro y el caballo. 3. f. p. Legalidad, verdad, realidad. Es firmeza en los afectos y en las ideas que lleva a no engañar ni traicionar a los demás: la lealtad de una conducta; la lealtad es una gran virtud. Comportamiento de una persona o animal que guarda la máxima fidelidad, que no engaña.

La lealtad es una obligación de fidelidad que un sujeto o ciudadano le debe a su estado o monarca. Lealtad es una virtud que escasea en nuestros tiempos. Antonio G. Trevijano dice que mientras que la fidelidad pone su fe en alguien (externo), la lealtad permanece en la inmanencia del Ser leal a sí mismo (interno). Por eso, las faltas de fidelidad son perdonables, y las de lealtad, imborrables. Lo que García está diciendo es que hay mucha diferencia entre fidelidad y lealtad, aun cuando la Biblia utiliza la misma palabra hesed para referirse a ambas.

Luis Fuenmayor Toro al contrario dice que lealtad significa fidelidad, franqueza, nobleza, honradez, sinceridad y rectitud. Es imposible pensar en lealtad sin que esté unida a la fidelidad. Luego, sólo es leal quien, además de ser fiel, es franco y sincero. Servir con lealtad significa también servir con franqueza, sinceridad y honradez. No se es leal si se engaña, si no se dice la verdad o si solo se dicen medias verdades o se dice lo que al líder agrada, lo que éste desea oír; si se le esconden situaciones o hechos independientemente de las motivaciones que se tengan.

En fin, lealtad es fidelidad a un principio, compromiso, acuerdo, relación, alianza, familia, institución o país. La lealtad es la cualidad de aquellas personas que acatan las leyes o cumplen los acuerdos, tácitos o explícitos. ¿Qué significa entonces ser fiel y leal a Dios? ¿Qué significa ser fiel a la Biblia, al evangelio, a las convicciones, a la fe, a la iglesia y a las autoridades espirituales? Ser fiel y leal a Dios no es fácil, cuesta mucho porque exige renuncia y entrega; firmeza y convicción en Dios. Ser fiel y leal a Dios es ser fiel a las convicciones, es esforzarse por agradar a Dios en prioridad aun cuando desagrades a los demás. Ser fiel y leal a la fe y la vida cristiana es buscar a toda costa el favor de Dios aun cuando sabes que con eso te ganas el desprecio de los demás.

Este es uno de los valores que necesitamos rescatar que va unido a la fidelidad, a la integridad, y a la autenticidad. Es por ello que yo te reto a que te atrevas a ser leal a Dios en todas las áreas de tu vida. No te olvides que ser fiel y leal a Dios no es cosa fácil, cuesta mucho porque exige renuncia y entrega; firmeza y convicción en Dios. Piensa por un momento en ¿cómo serían las cosas en la sociedad actual si todos, absolutamente todos en particular determinamos ser leales en toda nuestra manera de vivir?

Cuando se es leal a Dios porque se ama, respeta y obedece, nos será más fácil ser leal en las otras áreas de la vida. Si hay algo que da honra a Dios es la lealtad y fidelidad de sus hijos. Si hay algo que valora un hombre y una mujer es la lealtad de su cónyuge. Si hay algo que engalana al evangelio, a la iglesia, a la familia, al matrimonio y a la sociedad es la lealtad de los casados. La lealtad a Dios inicia en el momento que abrimos nuestro corazón a Jesús y se desarrolla en la medida que cedemos nuestro espacio al Espíritu Santo.

La nueva tolerancia es el postmodernismo de hoy.
Dr. Luis Gómez

Los pastores, líderes y laicos celosos de la verdad, la Biblia, la doctrina sana, la misión de Jesús, la función correcta del Espíritu Santo, y la práctica del amor verdadero según Dios y de la lealtad a los absolutos, valores y principios originales están experimentando fuerte lucha y oposición por causa de la influencia del postmodernismo. Para comprobar dicha lucha y oposición que vivimos los siervos de Dios y la Iglesia de Cristo, hice una consulta con varios de los consiervos en el ministerio de diferentes países y de dos continentes. Rogué a ellos que me hicieran una lista de los primeros diez desafíos que están enfrentando en sus ministerios a causa de la influencia del postmodernismo hoy:

Elementos del posmodernismo: Individualismo, Relativismo, Humanismo, Empirismo, Tendenciias: Prosperidad, Bienestar, Sanidad, Fetichismo, Adaptación del Evangelio a los intereses humanos. Inclusión de grupos marginados (homosexuales, etc.). Manifestaciones en el cristianismo: Neo-pentecostalismo, Iglesias independientes Movimientos como apostolado, profetismo, guerra espiritual, palabra de fe, G12.
Carlos Cruz, Ex- Director Instituto Bíblico Salvadoreño, Iglesia Misión
Centroamericana de El Salvador. (Actualmente Superintendente Zona Central).

1. El relativismo. Donde es difícil enseñar una verdad Bíblica.
2. El hedonismo, donde se hace complicado pensar en los demás y negarse a sí mismo.
3. El pluralismo religioso, donde no se puede entender porque predicarles el evangelio a otros que ya tienen su religión.
4. El cuestionamiento de de todo y por todo, donde la fe es muy poco ejercitada.
5. El Humanismo, donde el centro es el ser humano y no Cristo.
6. El sentido de lo que es justo, o sea, todo tiene que ser justo de a cuerdo a su punto de vista.
7. El desinterés por las cosas de la religión, lo estructural.
8. El interés curioso por lo místico.
9. El impersonalismo, donde todo es atreves de computadoras y no hay trato personal.
10. El desrespeto (falta de respeto), por los mayores.
Gustavo Chávez, misionero en España, candidaot al doctorado en ministerio.

1. Reduccionismo de la fe.
2. Sensualismo.
3. Ocultismo.
4. Show ismo y actuación.
5. Imitacionismo.
6. Comercialización de la fe.
7. Falta de poder.
Dr. Gerardo Alfaro, Profesor de Teologia, en el SWBS en Worth Word Texas, USA.

1. Se acentuará el individualismo versus la pertenencia y sometimiento al cuerpo.
2. Además aumentara el creer sin pertenecer.
Esteban Coreas, Pastor Iglesia Centroamericana, San MIguel, El Salvador.

* Libertades extremas en la pérdida de valores, sea en la familia, la sociedad y la iglesia misma. Por eso es que la postmodernidad ha permeado a muchas de las iglesias evangélicas de hoy día. Casi podríamos decir que en lugar de que la iglesia influya en el mundo, éste está influyendo demasiado a la misma iglesia. Esto toca todo tipo de cosas, la música, la forma de la alabanza y la adoración, el matrimonio, la educación en el hogar, etc.
Dr. Juan Medina, pastor en Argentina.

Estas son unas de las muchas cosas que nos están presionando a los pastores por las cuales cada día se hace más difícil su labor. Es más difícil cuando los pastores, maestros, predicadores, teólogos, evangelistas y escritores mantienen su lealtad en seguir siendo fieles al texto sagrado, a los valores del reino, y a la misión encomendada. Esto último nos lleva a ver cómo entienden (o quieren entender) muchos la realidad que les rodean. Después del fracaso del hombre en su autosuficiencia modernista, llegó el tiempo del escapismo, del relativismo, del hedonismo, de la búsqueda de la felicidad por la felicidad, de la negación de absolutos, etc. y a esto los sociólogos le han llamado: el Postmodernismo.

Dr. Luis Gómez
Recuerdo como si fue ayer, la experiencia que viví con más de 120 pastores en El Salvador cuando servía a Dios como Presidente de las Iglesias Centroamericanas de todo el país por los años 1994-1997. Durante 3 años consecutivos promovimos 2 ayunos al año con los pastores de 145 iglesias. Era hermoso ver y escuchar a 120 pastores arrodillados en la montaña de oración, “presencia de Jehová”. Uno de los últimos ayunos promovidos en Iglesia Maranatha en El Salvador paso de 100 hermanos orando y grandes cosas estaban sucediendo. En el 2005, promovimos un ayuno en la Iglesia Roca de Salvación en Guatemala donde más de 60 miembros derramaron lágrimas porque no habían experimentado tal cosa. El propósito era solo exaltar a Dios, pero Dios dio crecimiento.

¿Por qué orar tanto y ayunar como iglesia? Porque la Biblia nos enseña que la oración que produce crecimiento individual, matrimonial, familiar y eclesial es angustiosa y desvelada, constante y eficaz, confiada y profunda. Cuando estamos en una dimensión de oración y ayuno, nuestras defensas humanas se bajan y el poder de Dios actúa. La idea de constante y desvelada es que se debe hacer diariamente, con insistencia, fe, y perseverancia (Mt. 7:7-9; 1 Te. 5:17). Cuando hay una petición fuerte, urgente e importante, oramos sin desmayar, sin cesar, sin decaer y nos motiva a buscar el rostro y la presencia de Dios en todo tiempo, aún a media noche, el sueño se va, pensamos demasiado, y clamamos con fe.

¿En qué sentido, necesitamos hacer oraciones con angustia y con eficacia? El punto es que solo hasta cuando nuestros cuerpos se agotan, se debilitan, se cansan y quedan liberados de toda fuerza humana en busca de la presencia de Dios, es que se da libertad absoluta para que Dios actúe. Cuando la iglesia se agota y se cansa de tanto orar, es cuando da paso libre para que Dios comience a actuar. “Porque el que pide se le da, el que busca haya, y el que llama se le abrirá”. Santiago 5:16 dice: “La oración eficaz del justo puede mucho”. Esta es la oración impregnada de fe, perseverancia, insistencia hasta el cansancio, perseverancia hasta el agotamiento, constancia hasta el punto que Dios responde y cuando hay fruto, la oración es eficaz.

La Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios y una oración que no está acompañada de fe no es eficaz. Nuestra oración debe ser confiada y profunda, con fe y convicción. Hebreos 11:6 agrega otra frase “porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay”. Esta frase podría traducirse, “que el que se acerca a Dios crea que él existe”. Quien ora dudando de la existencia de Dios es insensato, necio y de poco entendimiento. Pedro Wagner dice que una de las reglas de la oración eficaz es la fe. Los discípulos pidieron a Jesús que les aumentara la fe, pero la fe ya se nos fue dada cuando recibimos el Espíritu Santo, es parte del fruto del Espíritu, solo que necesitamos ejercitarla. De manera que cuando oramos, confiemos profundamente en Dios.

En fin, la oración ayuda al crecimiento espiritual pues es el oxígeno que mantiene con vida al cristiano. Basados a Hechos 6:4 implica que la oración es una prioridad y un pilar clave para el crecimiento de la iglesia y Efesios 4:13 define la meta hacia donde debe encaminarse todo cristiano, lo cual no se dará si no se tiene una vida de oración. Aprendamos a orar de una manera constante hasta el cansancio y al sentirnos angustiados por tanto orar, sigamos orando con mayor fe e insistencia porque solo entonces la oración se volverá eficaz al tener la respuesta de Dios.

Dr. Luis Gomez

Nadie puede decir que la integridad es un valor fácil de practicar. Al contrario, para ser íntegro se requiere carácter, determinación, lealtad y compromiso. La integridad puede ser comparada con la irreprensibilidad y esta a su vez con el buen testimonio. Si ser íntegro es ser irreprensible; esto significa que se refiere a quien no tiene nada por lo cual es censurado o señalado. Esto conlleva a algunas personas a ver esto como algo imposible humanamente.

La integridad incluye la totalidad de la persona: sentimientos, pensamientos y decisiones. En otras palabras, incluye las emociones, la inteligencia y la voluntad. Dentro de estas tres partes, se puede resumir dos, el hombre interior y el hombre exterior, ambos deben mantenerse en una condición de aprobación de parte de Dios y de los que le rodean. Así que, cuando se dice que una persona es de carácter íntegro, se está diciendo que es de buena moral, de buen testimonio, honesto, sincero, coherente y con una ética correcta.

Dios dice que Job era recto, perfecto, justo, temeroso y apartado del mal. Job sabía que su carácter era recto e íntegro por eso insistía en decir que era inocente, pero no entiende porque sus amigos lo señalan de pecador y porque Dios lo ha abandonado. Uno mismo se da cuenta cuando ha dejado de ser íntegro, y el Espíritu pronto nos lo hace saber. La naturaleza pecaminosa esta pronta a impulsarnos a hacer cosas en contra de la integridad. Sin embargo, en el momento de reconocer los errores es cuando la integridad es restaurada ante Dios, pero puede que se tome tiempo para ser restaurada ante los demás y hay le lidiar con las consecuencias.

A esta integridad se aferra Job en el capítulo 31. Yo les dije que para ser íntegro se requiere carácter, determinación, lealtad y compromiso. Carácter por el valor que se necesita no solo para renunciar al error sino para defender su integridad ante las fuertes acusaciones de sus enemigos, y ante la incomprensión por la crisis en que esta. Sin embargo, en lo profundo de su ser, basado a algo que solo él y Dios saben, que es su integridad, Job recurre a Dios quien atestiguará en su favor, o sea a favor de su integridad.

Esto es maravillo, la seguridad con que Job habla. Dicha seguridad la basa en el conocimiento pleno que tiene de su persona. Sabe que es inocente, sabe que sus amigos están equivocados, y aunque aun no entiende porque sufre, está seguro de su inocencia. Las cosas van cambiando, pues a pesar de las injustas acusaciones de sus amigos, Job le dice a Dios que lo evalúe poniendo su integridad en una balanza (31:6), y lo hace porque está seguro de su inocencia y que Dios lo defenderá (31:35).

Me gustaría saber si tú tienes esa misma seguridad de tu inocencia e integridad. Job dice que para ser íntegro se necesita hacer un pacto con los ojos (31:1). ¿Por qué los ojos? Es ya sabido que la mayoría que los doctores detectan muchas enfermedades con solo mirar los ojos. Pero también está la afirmación científica y psicológica que por la vista es que recibe la mayor información que provocan sentimientos, pensamientos y acciones. Dios ha revelado en su palabra que por los ojos entra la mayoría de los pecados (1 Juan 2:15-17). ¿Quién no comete pecado con los ojos? Con los ojos hacemos malas miradas, pero por los ojos entran miradas desagradables a Dios. ¿Qué vemos todos los días con los ojos? Solamente los ciegos no cometen pecados con los ojos, pero los ciegos cometen otra clase de pecados. Es por esta razón que Job hace un pacto con los ojos para mirar solo lo que está de acuerdo con su identidad, su relación con Dios y su vida íntegra.

Termino preguntando, de todo lo que ve en el día, ¿Cuántas cosas realmente honran a Dios, están de acuerdo a la Palabra, demuestran el amor de Dios? ¿Cuántas de las cosas que ves provocan la carne, sientes cosas incorrectas, deseas hacer cosas que no agradan a Dios o que simplemente están en contra de lo que la Biblia ordena? Ser íntegro es un asunto difícil, pero es la mejor manera para que el evangelio cambie la vida de la humanidad. Cristianos íntegros es lo que Dios está buscando, de buen testimonio, que no tengan nada por lo cual puedan ser señalados; que su ética y comportamiento, que lo que ve con sus ojos no entristezcan al Espíritu Santo.

Por favor, si está haciendo algo o si está pensando hacer algo, o si con sus ojos está deseando algo que no está de acuerdo a su identidad cristiana, a lo que Dios ha escrito en su Palabras, con carácter y decisión, renuncie de inmediato. Dios perdona el pecado, y restaura la integridad con él, aunque las consecuencias tendrán que experimentarlas con tal de que más tarde, la integridad sea restaurada totalmente. No descuide su integridad, pida a Dios con todo el corazón que le ayude a mantenerla, todos los días en oración haga un pacto con sus ojos, con su mente, con su corazón, con sus manos, para mantenerse íntegro delante de Dios.

Dr. Gómez Chavez
2 Ti. 2:1-10

Introducción

Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígueme”.

1. El cristiano recibe la enseñanza pero el discípulo la obedece y la comparte (v.1-2)

2. El cristiano conoce las reglas de la vida cristiana pero el discípulo las sigue (v.3-5)

3. El cristiano trabaja para vivir pero el discípulo sirve hasta morir (v.6-10)

Conclusión

Eran miles los que seguían a Jesús, pero no todos eran cristianos porque no habían creído en él. Eran muchos los cristianos que oían las enseñanzas de Jesús pero solo los discípulos estaban dispuestos a obedecerlo hasta morir. Hoy no todos los cristianos que asisten a los templos están dispuestos a compartir lo que creen, a obedecer las reglas de la vida cristiana y a trabajar para hacer tesoros en el cielo.
Dios busca no solo que creamos a Jesús como Salvador sino que lo sigamos como Señor.

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