Blog del Pastor Luis Gómez

Día 142
Salmo 122
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

En la actualidad hay muchas iglesias y denominaciones muy identificadas con este salmo, porque oran mucho por la paz de Israel.   Por ejemplo, en El Salvador hay una iglesia muy fuerte cuyo nombre es  Tabernáculo Bautista Amigos de Israel.   Su fundador y pastor casi siempre mantiene una cadena colgando con el símbolo de Israel.   Según he escuchado, hacen muchos viajes a la tierra santa, Jerusalén y están comprometidos con esa nación por medio de la oración.

Es necesario hacer la diferencia entre los contextos, el de David por los 900 antes de Cristo con el de hoy, siglo XXI.   Cuando David ruega orar por la paz en Israel es porque vivía en constante guerra contra los vecinos Filisteos, y otras naciones.  Lo que más deseaba el rey David es estar en paz, y que su gente en todo el territorio israelí disfrutara de la paz.    Sabía que el único que podía dar la paz era nuestro Dios, y por esa razón invita a todos a unirse a esta santa oración.   Creo que es muy justa la petición  e invitación a unirnos en oración por la paz en Israel.

Esto es increíble, pero desde el momento en que David ruega orar por la paz en Israel hasta el día de hoy, la petición sigue siendo la misma, ya que Israel ha estado, sigue estando y creo que seguirá estando en guerra, porque los enemigos seguirán existiendo, y se aumentarán.  Así que, orar por la paz en Israel es una petición vital, relevante y necesaria. Todos los cristianos, debemos recordar a esta nación por lo que significa en la Biblia, para la Iglesia y para la escatología o el futuro.   Oremos porque Dios intervenga, aunque él tiene un plan para su nación. Por ahora, simplemente la guerra se da por cumplimiento de las profecías en la Biblia, pues las guerras en parte son consecuencias de su desobediencia.

Con todo, es bueno que oremos a Dios no solo por la paz en esa nación, sino por la salvación de las personas pues en este momento es uno de los países menos evangélicos del mundo.   Es uno de los países no alcanzados.  Es paradójico saber esto, siendo la nación escogida por Dios como su pueblo, siendo la cuna de la escritura de la Biblia, la cuna donde nació nuestro Salvador, pero también donde fue crucificado y donde resucitó y el destino final donde regresará Jesús para establecer su reino sobre la tierra.    Hoy por hoy, es una nación rebelde, incrédula, y alejada de Dios, y por eso debemos orar.

Dedique hoy un momento para orar por la nación de Israel.  Pero también ore por su familia, por la iglesia, y por los vecinos que no conocen de Jesús.

Día 141
Salmo 121
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Uno de los salmos más memorizados de toda la Biblia es el salmo 121.  Le llaman el salmo del viajero.   Popularmente lo han entendido de otra manera, específicamente el v.1.  al decir, ¿De dónde vendrá mi socorro?   Y la respuesta que le han dado es, “mi socorro viene del norte” refiriéndose a Los Estados Unidos de América.  La manera de decirlo es jocosamente, sin embargo, en el fondo están expresando una gran verdad, mucha gente ya no depende de Dios, del que viene de Israel, del que hizo los cielos y la tierra, del Dueño de todo, sino de lo que produce y lo que viene en remesas de ese país del norte.

Es una gran verdad lo que el salmista está diciendo.  El judío, había recibido la enseñanza sobre la aparición de Dios en los montes y en las montañas.   Por ejemplo, Dios se apareció a Moisés en el Monte Sinaí, luego hay otros montes significativos en el registro bíblico.  Esta el monte Horeb, monte Carmelo, monte Los olivos, monte Siloe, etc.  El simbolismo  escatológico es que en uno de estos montes, Jesucristo llegará un día, cuando venga a establecer su reino sobre la tierra.  Por último, Jerusalén esta edificada sobre cinco colinas, y todo el territorio de Israel tiene como límites elevadas montañas, en la altiplanicie oriental, en la parte central y en la parte occidental.  Es por ello que, la mirada en busca de Dios, generalmente era hacia arriba, en busca de un monte, una montaña, donde solía estar la presencia divina.

Sin embargo, el salmista acá está pensando en Dios, que él es su socorro, su auxilio, y su ayuda.  Este salmo además de expresar la necesidad de la ayuda de Dios, hace una clara declaración teológica de lo que significa Dios para el salmista, pero también lo que es Dios, su poder, su grandeza, y su majestuosidad.   Ese socorro que es Dios, es “su” socorro, expresa relación personal muy profunda, pues dice “mi socorro” en dos veces (v.1).  Su socorro es el Creador de los cielos y la tierra, es dueño de todo (v.2). Es interesante que no solo hizo el universo y todo cuanto en él hay sino que lo cuida, mantiene, y protege “él es el guardador” no solo de Israel, sino de toda la humanidad y de la creación misma, porque le pertenece a él (v.4,5).

Pero a demás de decir quién es, también describe lo que es capaz de hacer, v.3, 6,8. Si le pertenecemos a Dios por derecho de creación, él promete cuidarnos mientras estemos en la tierra, pero si le pertenecemos por derecho de redención, él promete protegernos por toda la eternidad.  El salmista acá es más específico al decir que Dios cuida de sus hijos desde que se levantan hasta que se acuestan, pero también durante la noche, el mismo salmista dice que Dios está velando el sueño, cuidando que no pasa nada a sus hijos.   Él es el guardador no solo de Israel, sino de todo el que teme a Jehová.    Él nos cuida en el día, en la noche, nos protege de todo mal, y jamás dejará que toquen nuestra alma, ésta solo le pertenece a él, por ser el Creador.

Qué hermoso es saber que nuestro Dios nos cuida  cada vez que salimos de nuestra casa.  Saber esto es algo grandioso sabiendo la clase de tiempo de inseguridad en que estamos viviendo, la pérdida de valores de la sociedad, como el respeto a los demás, a la propiedad ajena, el valor de la vida, etc.   Esta gran seguridad que tiene el salmista en Dios, en la obra de Dios en su favor, y el de Israel, es la misma  que todo cristiano debe sentir en Dios.  Él es nuestro socorro, tú lo puede llamar en todo momento, puedes pedir auxilio desde donde estés, no importa lo que te este pasando, solo recuerda que puedes contar con su ayuda incondicionalmente.

Es un asunto de fe, dependencia, confianza en Dios, no en el norte, no en el dinero, no en la medicina, no en los títulos, no en los jefes, no en los familiares, no en lo que tienes o puedes hacer, sino en Dios, porque él es invencible y todo lo puede hacer.  Además, si ya eres hijo (a) de Dios, le perteneces a Dios por derecho de creación y redención.  Él está comprometido en cuidarte, Él mismo a jurado por sí mismo, porque no hay otro mayor por quien jurar. Así que, él ha prometido cuidarnos, ayudarnos en todo momento.   En la próxima vez que te encuentres en problemas, o si hoy mismo lo estas, clama a Dios, pide ayuda a él, y confía porque él si te ayudará incondicionalmente.    Vamos, dobla tus rodillas y pide auxilio a Dios, y él con mucho amor y prontitud te ayudará.  Él esta cerquita de ti todos los días, él está dentro de ti todo momento, no olvides que puedes contar con él, no confíes en lo demás, confía solo en él y él lo hará.

Cuidado con la lengua

Día 140
Salmo 120
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Es el libro de Santiago donde se advierte del peligro de mal usar la lengua ya que ese pequeño mimbro en nuestro cuerpo es de gran ayuda, y de suma importancia para el habla.    Solo que Santiago lo describe como el miembro más pequeño pero más difícil controlar, y que resultado del mal uso es mucha destrucción, hace mucho daño.     Hay que aclarar que la lengua no actúa por sí sola, pues lo que dice está ligado con toda la persona, con la mente, el cerebro, el corazón, la memoria permanente, y la temporal, con el nivel de madurez espiritual, con el grado de sabiduría o prudencia, y con la clase de personas es en su relación con Dios.    No podemos echar toda la culpa a la lengua por lo que dice, pues de la abundancia del corazón habla la boca, y de la clase de mente salen las palabras que pueden describirse por su intención.

Hemos de reconocer que hay momentos y  circunstancias en la vida que de pronto hablamos sin pensar, decimos palabras forzados por algo que estamos viviendo, y proferimos palabras sin medir las consecuencias de estas.   Por ejemplo, cuando estamos enfermos, o estamos en angustias como lo dice el salmista en el v.1 si no lo hacemos pensando en Dios, y en una actitud de reverencia delante de Dios, podemos hacerlo con una actitud de queja, reclamo, e incredulidad lo cual es falto de respeto.   Si nos encontramos con personas que nos han hecho algún mal, o  que buscan hacernos mucho daño, y nos provocan con ofensas, podemos reaccionar sin pensar diciendo palabras que no agradan a Dios.  Así puede darse muchos casos.

Sin embargo, el tono del salmo es que tengamos cuidado con los de labios mentirosos, la lengua fraudulenta, y la lengua engañosa.  ¿Ha conocido usted personas que tienen este tipo de lengua?   ¿Cuál clase de lengua es más peligrosa entre la mentirosa por necesidad, la fraudulenta por maldad y la engañosa por malicia?    Delante de Dios, ninguna le es agradable, y por identidad cristiana, ningún hijo de Dios debe usar su lengua con alguna de estas características.    El cristiano no debe mentir aun por necesidad, el cristiano no debe engañar con propósitos malévolos, o mal intencionados, y mucho menos el cristiano debe usar la lengua con fines fraudulentos.

Por lo general, este tipo de lengua se da entre personas sin el temor de Dios.   Sin embargo, no deja de existir cristianos en las iglesias que recurren a su lengua para hacer daño a otra persona.   Por ejemplo, cuando frente a uno nos hablan bonito y a nuestras espaldas hablan mal, eso es hacer mal uso de la lengua. De una sola fuente no puede salir palabras de bendición y de maldición.   Si el Espíritu mora en cada cristiano, es necesario decirle al Espíritu que controle nuestra lengua porque con facilidad decimos palabras que no edifican, palabras que hieren, palabras con mala intención, palabras con doble sentido, palabras carentes de amor, sabiduría, y buen propósito.  Cuando decimos palabras donde queremos vernos como víctimas, los sufrientes, eso es hacer mal uso de la lengua.

La Biblia dice que de nuestra boca debe salir solo palabras que edifiquen, sazonadas con amor, sabiduría y buen propósito.  No mintáis los unos a los otros. En cuanto a honra prefiriéndoos los unos a los otros.  Todo lo digno de buen nombre, lo que tiene virtud, lo bueno, eso hablar y eso haced.     Mis amados, Dios nos ha dejado este miembro pequeño pero de mucha importancia y utilidad, usémoslo solo para dar honra a Dios, edificar a los demás y dar a conocer el amor de Dios.  Antes de hablar piense lo que dirá, mientras los dice hágalo con sabiduría y amor, una vez lo haya dicho, asegúrese que lo hizo para honrar a Dios.

Día 139
Salmo 119:113-176
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

La invitación para alabar a Dios esta expresada en todo el libro de los salmos, aunque en el salmo 119 no hay mucho de esto, pues está dedicado a engrandecer la Palabra de Dios.  Con todo, el versículo 163 dice el salmista que siete veces al día alaba a Dios.   ¿Sera el número siete solo una demostración simbólica de la vida de alabanza que tenia David hacia Dios o realmente tenía siete tiempos al día para alabarlo?    Al leer los salmos encontramos que por lo menos por la mañana, al medio día, por la tarde y al acostarse él oraba a Dios, tenía ese encuentro personal con Dios.  Por otro lado, vemos que Dios era su porción, que deseaba con todas sus fuerzas estar en la casa de Dios.     Eso nos conduce a la conclusión de que esas siete veces que alaba a Dios solo es una demostración que él todo el tiempo alababa a Dios.

Así que, nunca es tiempo suficiente para alabar a Dios, debido a que todo el tiempo de nuestra vida debe estar dedicada para alabanza y honra de Dios.   Por otro lado, nuestra existencia en la tierra es demasiada corta comparado con la eternidad que tendremos con Dios donde nuestra vida será solo para rendir alabanza a Dios.  Es por ello que, David nos exhorta a que aprovechemos nuestra vida, nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestros dones, nuestras funciones dentro del Cuerpo de Cristo, nuestra familia, nuestro trabajo, nuestros tiempos libres, nuestros tiempos de descanso, nuestro tiempos con los amigos, nuestros tiempos de deporte, nuestro tiempo de comida, etc.,  todo para alabar a Dios.

El Salmo 150 dice, todo lo que respire alabe a Dios.   Efesios 1 dice que hemos sido creados y adoptados para alabanza y gloria de Dios.  De tal manera que existimos para alabar a Dios, fuimos creados para alabar a Dios, cada día que tenemos lo ha hecho Dios para que lo alabemos.  Más que siete veces al día, toda nuestra vida debe estar para honrar a Dios. Si así lo entendemos y lo obedecemos, seguro es que seremos muy diferentes y quienes nos rodean  sabrán, que amamos a Dios, que somos diferentes, y posible querrán conocer a ese Dios maravilloso al cual amamos y adoramos todo el tiempo de nuestra vida.  Anímese a vivir para alabar a Dios en todo tiempo y con toda su vida.

Hoy es un excelente día para alabar a Dios no solo siete veces, sino con todas las veces que se pueda. Pero hágalo y que las personas lo (la) vean. Alabe a Dios, siempre alabe a Dios como lo canta Danny Berrillo…como lo Canta el salmista David, el cantor por excelencia, cante y alabe usted, porque usted lo sabe hacer para Dios. Hacerlo es nuestro deber, hacerlo es nuestro privilegio, al hacerlo usted recibe bendición. No importa la circunstancia que está viviendo, simplemente alabe a Dios.

Día 138
Salmo 119:89-112
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Cuán importante es no solo conocer y recordar partes de la Palabra de Dios sino saberla aplicar en los momentos de necesidad.  Eran cinco los jóvenes que regresaban de un viaje misionero cuando fueron detenidos por dos agentes de vigilancia con la intención de averiguar quiénes eran, de donde venían y hacia donde iban. El primero fue llevado a un cuarto muy pequeño donde comenzaron a interrogarlo presionado con las armas puestas en su espalda.  Le preguntaron muchas cosas y una de las preguntas finales fue si este jóvenes era cristiano evangélico a lo que respondió que sí.   Para comprobar dicha respuesta le exigieron que dijera 25 versículos de la Biblia de memoria.  De inmediato, este joven comenzó a recitar los versículos sin detenerse tomando salmos completos, ya que disponía de un amplio repertorio de textos memorizados.  La Palabra de Dios salvo a este joven de la muerte.

Por otro lado, hay momentos de soledad, de tristeza, de escasez, de dolor, enfermedad, aflicción, problemas y decisiones que es en la Palabra de Dios donde se encuentra el alivio porque es Dios el que se encarga de lidiar con nuestras vidas.  Claro está, se necesita tener fe en Dios y en su palabra. Es necesario que el que se acerca crea que Dios es real y que su Palabra es vida, y es eficaz.   David sabía perfectamente que la ley de Jehová, su Palabra, sus estatutos, sus mandamientos, sus caminos, sus preceptos, sus promesas permanecen para siempre, y su poder jamás se agota (v.89).   David dice: “Si tu ley no hubiera sido mi delicia, ya en mi aflicción hubiera perecido” (v.92), con tus mandamientos me he vivificado (v.93).

Esa es la razón por la cual David ama la ley de Dios (v.97, 103,104). La palabra de Dios es dulce, tan deliciosa, y que llega tan a tiempo, que uno pude estar en ella todo el día meditando. Da sabiduría y dirección para tomar mejores decisiones (v.98).  Tu Palabra es más dulce que la miel, porque dan inteligencia, sabiduría, pero es necesario dedicarles tiempo, fe, y mucha meditación.   Tan importante es para nuestra vida la Palabra de Dios que David la compara como una lámpara que da luz en medio de la oscuridad, la cual guía, disipa el temor, el miedo, los enemigos, las tentaciones, toda clase de opresión, si tan solo se cree en ella, y se deja a Dios guiarnos y controlarnos (v.105).

Con todo esto, no nos queda más que decir como David, inclino mi corazón a cumplir tus estatutos, de continuo, hasta el fin (v.112).   Dios en todo tiempo y en toda circunstancia me ayuda con su Palabra, solo tengo que disciplinarme para buscarla, leerla, meditarla, memorizarla, vivirla, obedecerla, y esta se convertirá en nuestro escudo de defensa en todo momento.     Vamos, acepte el reto del v. 112.  Gracias Dios por tu Palabra.

Día 137
Salmo 119:65-88
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

La Biblia dice que el que se humilla  es exaltado por Dios.     Sin embargo, hay diferencia entre humillarse voluntariamente y ser humillado por alguien, en este caso por Dios.   Dios dice, que quien se humilla (voluntariamente) delante de Dios o delante de alguien  con quien están en un debate o un pleito, Dios se encarga de exaltarlo, recompensarlo, ponerlo en alto, Dios lo felicita y lo ve como el ganador.   Es muy diferente cuando es Dios quien se encarga de humillarnos a raíz de nuestro mal comportamiento, mala conducta, y mal proceder.

Cuando un hijo de Dios decide rebelarse contra Dios, contra el evangelio, contra la Palabra, y con su mal comportamiento denigra la fe, el evangelio, la iglesia, y a su familia; Dios se reserva el derecho absoluto de llamarle la atención, ponerlo en su lugar, y someterlo a una prueba que lo lleve a la humillación  Para que aprenda una lección para bien de la persona misma.    Un ejemplo, el rey David, sabiendo que no debía codiciar a la mujer de Urias, lo hizo, además, envió a Urias al frente de la guerra para que lo mataran, y por si mismo no quiso humillarse para reconocer su mal proceder y su pecado,  hasta que Dios decide humillarlo.  Primero envió a un profeta para hacerle ver su pecado, luego lo probo con la enfermedad y muerte del hijo que tuvo con la esposa de Urias.

Otro ejemplo claro de la humillación es el hijo prodigo, la parábola del Nuevo Testamento.  Este joven voluntariamente decidió desviarse del buen camino que tenia con su padre hasta cometer toda clase de pecado y tocar fondo.   En este caso, Dios le da la libertad para que haga lo que quiera con su vida con el propósito de que cuando ya esté en lo más bajo de la humillación, alimentarse de comida de cerdos, ahí, reconozca su pecado, su condición de rebeldía, y decida pedir perdón delante de Dios y su padre.   Esta es una humillación obligada, pero la persona misma reconoce su pecado, pide perdón y Dios decide recompensarlo al llegar a la casa con el padre.

En el v.67, y 71, el Salmista expresa que él antes de ser humillado, anduvo descarriado, haciendo lo malo.   Después de ser humillado por Dios, él reconoce que fue bueno para su vida el haber sido humillado por Dios porque eso lo volvió a Dios y su Palabra. Acá está el propósito de la humillación que viene de Dios, es que nos volvamos a él.     ¿Qué es ser humillado y que es humillarse?   Por un lado, humillarnos a nosotros mismos significa reconocer que estamos en una condición pecaminosa delante de Dios y pedimos perdón. Pero no siempre nos humillamos por causa de pecado, sino que algunas veces significa ceder nuestros derechos con el propósito de estar en paz, evitar un pleito, conciliar una amistad, evitar que continúe un desacuerdo, etc. También nos humillamos al reconocer la superioridad de alguien, que en este caso es mostrar respeto, educación, reverencia o reconocimiento.

Cuando somos humillados significa que algo o alguien es el sujeto encargado de humillarnos.  En este caso, como el salmista hace referencia a que Dios quien lo humilla usando instrumentos, situaciones, o pruebas y/o personas con el propósito de restaurar, hacerlo volver, y que aprenda una lección de bienestar para su vida.    Si la humillación no viene de Dios, y con el propósito de que aprendamos de esa prueba, es porque la humillación tiene otras motivaciones o motivadores.  Sin embargo, para el hijo de Dios, solo hay dos opciones, la auto humillación  que es por decisión propia para evitar algo o por causa de algo malo que estamos haciendo.   Y la humillación soberana de Dios con propósitos pedagógicos por causa de nuestro mal proceder pero que él desea llevarnos al lugar donde debemos estar por la identidad en Cristo.   Este último es al que se refiere el v. 67, 71.  No espere que Dios lo humille, es mejor que voluntariamente nos humillemos delante de Dios todos los días para reconocer su grandeza, amor y poder.  Quien se humilla voluntariamente, Dios se encarga de recompensarlo.

Día 136
Salmo 119:49-64
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

¿Qué estará diciendo el salmista cuando dice que Jehová es su porción del día en el v.57?  Es exactamente lo que necesito, lo suficiente para el día.  Es en lo que deseo pensar, meditar, es lo que me ayudara. “Mi porción es Jehová”… esto es lo que yo he elegido para mi vida. Salmos 73:25 David, saliendo de la aflicción, hace su elección, planta su bandera donde dice: Mi porción es Jehová. Porción: diccionario: heredad, parte de un todo. Medida que nos satisface y lo que es buena para nuestra vida (ejemplo de la comida). En otras traducciones sale como “herencia”. Lo cual implica algo que no puede ser quitado, que es nuestro.

Cuando se usa el término para comida, puede referirse a la cantidad que uno puede comer y que le dejará satisfecho.  Cuando se refiere a heredad, es la porción que le corresponde.    Y que por ser su porción o herencia, le pertenece, es suyo, nadie puede arrebatárselo. Entonces, cuando David dice que Jehová es su porción no solo dice que es lo que satisface, llena su vida sino que hay un sentido de pertenencia.  Esto me gusta, porque David le dice, yo te pertenezco y tú me perteneces, hay una relación intima, comunión, compañerismo, y cercanía.

Es bueno saber que todo aquel que ya ha entregado su corazón a Dios, tiene esta misma herencia, esta porción, este sentido de pertenencia como lo podemos ver en Juan 10:27-30 donde expresa que si estamos en manos de Dios nadie nos puede separar o arrebatar.    Es lindo saber que tenemos esta bendición, esta comunión, esta cercanía, este sentido de pertenencia.   Como dice el himno, ya pertenezco a Cristo, él pertenece a mí, es mío por la eternidad….  Cristo el Señor me ama por siempre, mi vida guarda eternamente.   Es una relación eterna.

Sin embargo, la frase Mi porción es Jehová, implica compromiso, entrega, sinceridad, constancia, responsabilidad, sentido de búsqueda, confianza, y  cuidado.   Todos los días debo buscar satisfacer mi alma con Jehová por medio de leer su Palabra.  Todos los días debo recordar su Palabra para saberla aplicar en los momentos de prueba.    Todos los días debo mantener más que comunicación, una constante relación la cual me permita mantener mi identidad como hijo suyo.   Es vivir todos los días sabiendo que Dios vive en mi, y que todo lo que yo necesito para vivir es Jehová, lo cual requiere fe, confianza, comunión, entrega, responsabilidad y mucha sinceridad.

Si ya tiene a Dios en su corazón, usted no necesita a nadie más en quien confiar para vivir.  Pablo dijo, Todo lo puedo en Cristo quien me fortalece, y Juan escribió de Jesús, separados de mi nada podéis hacer.   Pablo escribió, “Ya no vivo yo, mas Cristo vive en mi”.  Así que, todo lo que necesitamos para esta vida y la futura es a Dios. Todo lo que necesitamos en cualquier circunstancia de la vida es a Dios.   La única persona que puede ayudarnos, satisfacernos, fortalecernos, levantarnos y librarnos es Jehová, por eso es la porción exacta que tú y yo necesitamos para nuestra vida.  No necesitas ir a otro lugar, a otra persona, a otra cosa, solo a Dios. Si él es el Todo para mí, si tu crees en él, también para ti él es el Todo, tú porción.

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