Blog del Pastor Luis Gómez

Día 177
Proverbios 3:11-18
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Una de las virtudes más necesarias en la vida de los humanos es la sabiduría y una de las virtudes que más  nos hace falta en esta vida para saber vivir  es esta.   Hay muchas personas consideradas sabios en esta tierra por sus grandes inventos, pero dicha sabiduría  no les ayuda para saber vivir, pues viven sus vida o desordenadas o inseguras.   Entonces, ¿Cuál es la sabiduría que nosotros necesitamos para saber vivir cada día de nuestra vida y que nos garantice una mejor vida en el futuro?

El libro de Job en el capítulo 28 nos ofrece una excelente y completa exposición acerca de la sabiduría.  Primero menciona el esfuerzo ineficaz del hombre en tratar de encontrar la sabiduría bajo sus propios recursos. Es una búsqueda con hambre como lo hicieron los primeros buscadores de oro en California muchos años atrás.   Esta búsqueda de la sabiduría aunque es incansable, buscan casi en todos lodos, pero ineficaz porque la buscan mal.   Al punto que en el v.12, hay una pregunta, ¿Dónde se halla la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia? Después de este versículo, se describe el valor de la sabiduría y siempre con la intención de encontrarla.

Finalmente, desde el v.20 hasta el 28, el escritor de este libro lleva al lector a reconocer una gran verdad.   La pregunta ahora ya no es ¿Dónde está? Ahora es ¿de dónde viene?  Hay un cambio de lugar a persona, porque no la han encontrado aún, y el lugar sigue siendo un enigma. Lo sorprendente es que el mismo escritor dice que los que buscan la sabiduría pareciera que estuvieran ciegos, pues esta ha estado cerca de ellos, ha estado y esta frente a ellos, solo que no la podrán ver ni conocer a menos que hagan un reconocimiento de fe.   Dice el v.23, Dios entiende y conoce el lugar de la sabiduría, porque Dios es omnisciente.  En el v.23, esta no está en lugar alguno, ni en humano alguno, está en Dios porque él la creo, la descubrió, la preparo y la manifestó. Por eso dice el 3:13 “Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría”.

Termina el v.28, Y dijo al hombre, “He aquí, el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia”. Compare esta gran verdad con Proverbios 1:2-7 donde encontramos un resumen, la esencia, el tema y la gran verdad del libro, es la sabiduría que se obtiene en el momento que el ser humano reconoce a Jesús como su Salvador y se somete a una vida de temor, respeto y adoración a Dios.  Dice el v. 2-4, para entender sabiduría, conocer razones prudentes, recibir consejo de prudencia y dar sagacidad a los simples.   Todo esto anterior, solo es posible si se tiene el temor de Jehová (v.7).    Desde Proverbios 1 hasta el 9, es una exposición bella de la importancia de la sabiduría que es la capacidad de discernir entre el bien y el mal, la inteligencia de apartarse de lo malo con tal de honrar a Dios, lo cual el ser humano no lo podrá hacer por su propia voluntad, porque solo es posible teniendo a Cristo en el corazón.  Luego al leer el 3:14-18 encontramos los resultados de temer a Dios, de tener la sabiduría de Dios.

Por consiguiente mi querido hermano de batalla de este año, el respetar, honrar, temer a Dios por medio de Jesucristo es lo que nos llevará a saber pensar, hablar, y actuar.   Cuando buscamos, dependemos y consultamos a Dios para cada decisión a tomar, y dejamos que el Espíritu Santo, como la máxima autoridad en asuntos de decisión y dirección nos de la aprobación, lo más seguro es que viviremos en paz, buena relación, y en pleno contentamiento. Por consiguiente, mi reto en este día es buscar a la fuente de la sabiduría, Dios.   Ser sabio en primer lugar es escoger la vida eterna al creer en Jesús, es reconocer que Dios existe en vez de ver este mundo con escepticismo, es reconocer que sin la ayuda de Dios no podemos vivir.

Dios es el que nos ayudara a saber vivir, a saber llevarnos con los demás, a amar hasta a los enemigos, a mirar las cosas como Dios las ve, y a vivir la vida bajo la perspectiva divina.  Utiliza la sabiduría, la inteligencia y la prudencia que Dios te da para resolver los conflictos, para aprovechar las oportunidades, para no quedarse postrado cuando fallas, a mirar la vida de manera positiva.     Se feliz en Cristo, y vive la vida feliz porque tienes la sabiduría de Dios.

Día 176
Proverbios 3:1-10
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Ya lo he enseñado, lo he escrito y lo he dicho en otras ocasiones, que la línea más corta entre dos puntos en la línea recta, pero yo digo que la línea más corta para recibir bendición es la obediencia.   También os he dicho que una de las cosas más difíciles para el ser humano es la obediencia aun cuando se sabe que obedecer es lo mejor que se debe hacer para estar bien con Dios, con las autoridades y con los demás.  Por naturaleza, el ser humano tiende a desobedecer aun cuando se le diga que debe obedecer.   Tal inclinación natural se ve desde que se es un niño, con la diferencia en que no se es totalmente consciente de que esas actitudes se les llama pecado.

El proverbista Salomón, por experiencia propia, nos enseña maneras prácticas de obedecer, debido a que él mismo fue desobediente delante de Dios por mucho tiempo, en muchas maneras y aun cuando él contaba con la sabiduría de Dios.  Es más, la Biblia dice que no ha habido ni habrá otro sabio como Salomón.   Quiere decir que no basta con tener la sabiduría de Dios, pues es necesario obedecer a Dios en todo, dejarnos guiar por el Espíritu Santo para hacer lo que Dios realmente nos ha encomendado hacer.      Y en estos 10 versículos, hay cuatro maneras prácticas de obedecer a Dios.     Dios es maravilloso, porque en cada exigencia hay una promesa de bendición. Yo les dije que la línea más corta para tener bendición es la obediencia.

Solo mencionara las maneras de obedecer a Dios y la promesa para cada una.   En el v. 1 y 2 no olvidar la Palabra de Dios, mantenerla siempre en el corazón todos los días y esto le garantiza mas años de vida.    Esto es porque quien obedece la Palabra evita estar en lugares peligrosos, con las personas no recomendadas y haciendo las cosas que desagradan a Dios.   La segunda manera de obedecer a Dios (v.3-4) es practicar la palabra de Dios todos los días, no apartándose de ella en nada de lo que hace en el día.   Significa recurrir a ella en los momentos de prueba, alimentarse con ella para los momentos de tentación o debilidad, es usarla en los momentos que se nos demande prueba de que somos hijos de Dios.   El resultado de vivir, o practicar la Palabra de Dios es que agradaremos a Dios y a los hombres, tendrán un buen concepto de nosotros.

Los vv. 5 y 6 Dios nos pide que confiemos en él y no en nuestros recursos o en nuestra mente o en nuestras capacidades, porque eso es soberbia, autosuficiencia, egoísmo.  Quien hace las cosas sin tomar en cuenta a Dios, pronto termina en fracaso.  La autosuficiencia no es más que hedonismo u orgullo, incredulidad, y eso es pecado por la desobediencia.     En cada cosa que nos pasa en la vida los meritos deben ser dados a Dios, “reconócelo” en todos tus caminos. Da a conocer que temes a Dios y que él merece toda la gloria delante de todos, teme a él, y apártate del malo y de los malos y eso te da paz, tranquilidad, satisfacción, felicidad, medicina a tu vida  porque estas obedeciendo a Dios antes que a los hombres y a ti mismo.

Finalmente, vv.9-10, otra manera de obedecer a Dios es honrándolo con lo que tenemos, porque eso demuestra no solo fe, sino gratitud, ya que todo lo que tenemos Dios nos lo da.   Cuando aprendemos a dar de lo que él nos da, no solo obedecemos la Palabra que nos enseña  a dar a Dios lo que es de Dios, sino que demostramos que tenemos fe, dependemos de él, y que con lo que damas Dios lo reinvierte en su obra, en su plan para darse a conocer al mundo entero.    Lo maravilloso es que Dios no se queda con nada, él se encarga de bendecirnos, ya que según sembramos así cosechamos, según damos con fidelidad, Dios nos provee.

En fin, la lección es clara, sencilla, pero es necesario obedecerla.    No nos olvidemos de leer la Palabra todos los días, póngamela en práctica en cada momento que se nos amerite, dejemos de confiar en nosotros, en nuestras habilidades o razonamiento, confiemos en Dios y su Palabra y demos a él con generosidad, gratitud como muestra de nuestra fe.   Si hacemos todo esto, la Biblia dice que viviremos más, tendremos felicidad, tranquilidad, y Dios se encargara de darnos lo que necesitemos.    La definición más corta y completa de la fe es la obediencia.  Si cree en Dios y ama a Dios, debe obedecerlo en todo y esto le resultara en bendición.

Día 175
Proverbios 2:13-22
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

En los devocionales anteriores mencione que la sabiduría como una persona está en las calles, parques, esquinas, y mercados gritando e invitando a que se acerquen a ella y se apropien de ella por medio de entregar el corazón a Jesús.   No olvide que el 1:7 dice que el inicio de la sabiduría es el temor de Dios. En otras palabras, una persona obtiene la sabiduría divina, la que bien de arriba, la que da Dios, y que nos ayuda a vivir sabiamente cada día, en el momento de creer en Jesús, pero se necesita obediencia y dependencia de Dios para que el Espíritu nos ayude a ser sabios en toda nuestra manera de vivir.  Hay muchos beneficios para aquellos que deciden por dejarse guiar por el Espíritu.  Se aprende a tomar mejores decisiones, a saber hablar, a saber escuchar, y a saber actuar.

Sin embargo, hay una nota de alerta por el peligro para todos los que rechazan la sabiduría de Dios. Estos versículos advierten a los que rechazan o  dejan el camino de la sabiduría para andar por caminos torcidos, los que se alegran haciendo el mal y en vivir controlados por los vicios (v.13-15).   Es increíble, pero los que tienen la sabiduría de Dios, son librados de ser infiel a Dios y a la familia (v.16), de la mujer extraña o ajena porque cuando se falla en esto, se encamina a la muerte (v.17-19).

Un hombre o una mujer sin el temor de Dios es presa fácil de las mujeres y de los hombres que no temen a Dios.    Ese es el peligro que corre todo aquel o aquella que aunque ya tenga a Cristo en su corazón y la sabiduría de Dios, pero si no permite que el Espíritu lo controle, si no inicia el día en dependencia de Dios, si no permanece todo el día controlado por el temor de Dios; corre peligro por las mujeres  o los hombres que no temen a Dios y que no temen hacer las cosas malas, y no les importa hacerla con aquellos que son hijos de Dios.

Los vv. 20 al 22, muy diferente es el andar de quienes temen a Dios. Ellos andan en los caminos buenos, en las veredas de los justos.  Quien anda en las cosas que agradan a Dios, evitaran andar en los caminos malos y peligrosos. La misma sabiduría de Dios les hará cambiar de camino, evitar ciertas cosas, esperar el tiempo adecuado, apartarse de ciertas personas, y hablar solo cuando es necesario y con propósitos edificativos.    Para los que temen a Dios hay una promesa que traspasa el presente, porque se les promete que habitaran en una ciudad celestial, tienen la promesa de la vida eterna; más para los impíos que rechazan a Jesús, nunca podrán estar con Cristo.

Esta promesa es directa para los judíos rectos de corazón quienes estarán en la tierra prometida, y los no rectos, serán cortados.   Cuando aplicamos esta promesa a los rectos de corazón que es la iglesia; podemos decir que se aplica a la vida eterna con Cristo cuando vivamos con él, en el cielo, luego en la tierra eternamente, en una tierra y un cielo transformado, en la ciudad celestial que vendrá del cielo.    Es una promesa para los temerosos de corazón, pero el castigo es claro para los que rechazan a Jesús, no podrán estar allí. ¿Está listo (a) para estar con Cristo para siempre?  ¿Rechaza o ya tiene la sabiduría de Dios?

Día 174
Proverbios 2:1-12
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Es necesario saber que hay una sabiduría humana y hay una sabiduría divina.   Romanos hace la diferencia de estas al decir que la una es de arriba y la otra es de la tierra.  Sin embargo, debemos decir que estrictamente, las dos la da Dios, lo único es que la primera la da Dios a todos para que sea usada correctamente para vivir en la tierra, mientras que la otra la da Dios en el momento en que una persona recibe a Cristo como su Salvador personal y es la que n nos lleva a vivir bajo el temor de   Jehová.   Una manera de ejemplificar  la diferencia es con los talentos naturales y los dones espirituales, ambos los da Dios, pero en tiempos diferentes.  Los talentos naturales Dios los da a todos los seres humanos en el momento que nacemos, mientras que los dones espirituales los da Dios en el momento que una persona recibe a Cristo  como su Salvador.

Es por esa razón que Proverbios 1:7 dice que la sabiduría divina esta en el temor de Dios, porque Él es la fuente de la sabiduría.  Y al leer el 2:1-6 lo confirma que Jehová nuestro Dios es quien da la sabiduría en el momento que creemos en él.  Dios es la sabiduría, y Él viene a morar en nosotros al creer en él.   Por consiguiente, la sabiduría de Dios está en nosotros, solo que debemos saberla utilizar en nuestro diario vivir.   Lea despacio estos versículos  y dígame cuantos condicionales “Si” hay.   Seguido al condicional “Si” hay tres verbos; si inclinares tu corazón, si clamares a la inteligencia, si la buscares  como a la plata y la escudriñares como  a tesoros.  ¿Qué viene a su mente sobre la intención del escritor al insistir con las condicionales y los verbos?

Definitivamente, los primeros 6 versículos contienen una invitación a buscar con mucha vehemencia la sabiduría divina y los vv. 7-12 presenta los beneficios que esta trae y claro, la búsqueda esta en el reconocimiento de Jesucristo como salvador personal.  Y en este caso, la sabiduría es personificada por Dios, porque el v. 7 ya no  utiliza el artículo femenino “la” sino el pronombre personal “El” refiriéndose a Dios.  “Él (Dios) provee de sana sabiduría a los rectos (hijos suyos que le temen)”. Él es escudo (protección) a los que andan rectamente. Él es quien se encarga de que los caminos de los santos (hijos temerosos) estén sin peligro.

Cuando tengamos a Cristo en el corazón, y andemos en rectitud, bajo el temor de Dios, todo lo anterior, los beneficios, Dios se encargara de darlos.  Y es entonces cuando cada cristiano entenderá la justicia, el juicio, la equidad y todo lo que es bueno.  Cuando permitimos que la sabiduría de Dios nos guie, sabremos usar la discreción y la inteligencia nos preservara de hacer lo malo y de andar en los caminos malos y peligros y con las personas malas y peligrosas (v.11-12).     Es por ello que lo primero que debe hacer toda persona es buscar la sabiduría de Dios entregando su vida a Cristo, luego dejando que el Espirita Santo le guie para vivir en este santo temor de Dios.

Cuando se vive en temor de Dios, se toman mejores decisiones, se habla solo cuando es necesario y lo que dice es para bien, evita meterse en problemas, andar en lugares peligrosos para la fe, la moral, y la decencia.   Siempre buscara hacer el bien, y aun cuando se sienta con dudas, cuenta con la guía de Dios, quien es la fuente de la sabiduría.  Vivamos bajo el temor de Dios y nuestra conducta estará respaldada por la sabiduría divina.

Busca la sabiduría

Día 173
Proverbios 1:20-33
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

¿Le ha pasado alguna vez que cuando  busca algo que necesita con urgencia no lo encuentra y cuando ya no  lo  está buscando lo encuentra?   Es muy interesante que en esta porción de la Biblia, la sabiduría es personificada por nuestro Señor Jesucristo, ya que la sabiduría habla, grita, y está en todos los lugares como la plaza, los parques, y las calles. Tal cosa solo puede ser entendida como una especie de metáfora, porque la sabiduría está siendo personificada.  Ya hemos dicho que la fuente de la sabiduría esta en Dios, y Dios es el que envía a Jesús para que dé a conocer su mensaje de amor, e invitar a todos s recibir el temor de Dios.

Esta es una gran verdad, Dios por medio de Jesucristo, el evangelio y su Iglesia que representa y da a conocer a Dios están por todas las calles, en los mercados, en los parques, en todo lugar gritando a voz al cuello diciendo que solo en Jesús esta la verdadera sabiduría.  Job nos ha dicho que el hombre busca la sabiduría en todo lugar pero no la pueden encontrar, y la razón es que ellos no saben buscar.    Paradójicamente, la sabiduría todo el tiempo está cerca del hombre y de la mujer, del joven y la señorita, del niño y la niña, del anciano y la anciana, del pobre y del rico, el intelectual o del analfabeto, porque Dios está en todo lugar.

Observe el mensaje de la sabiduría traída por Jesucristo y el evangelio, su Iglesia y la revelación general del universo.   En el v. 20, esta clama en las calles, alza su voz en las plazas, en los principales lugares de reunión y dice (v.22), ¿hasta cuándo oh simples amareis la simpleza, y aborrecerán la ciencia?  El v. 32 ofrece una invitación, “volveos a mi represión, y os hare saber mis palabras”.  Más esta es la realidad, porque todos los días, es el mismo mensaje de Dios para toda la humanidad.  Sin embargo,  (v.24) “no quisisteis oír, extendí mi mano y no hubo quien atendiese” al contrario, “desechaste mi consejo”(v.25b).   Ante el rechazo, Dios los ha dejado en su condición, por cuando aborrecieron mi sabiduría (v.29-30).

Con todo, Dios sigue gritando por todo lugar y ofreciendo la verdadera sabiduría que consiste en temer a Jehová, por medio de recibir a Jesús en el corazón.   Y todo el que oye, lo cual significa creer, habitara confiado, vivirá feliz y tranquilo sin temor del mal.   Mis amados, quien teme a Dios, tienen la sabiduría de Dios que desciende de lo alto, muy diferente  a la sabiduría humana, la de abajo.   Teniendo a Dios en el corazón, hay seguridad presente y futura, y el Espíritu nos conduce, nos guía y nos hace actuar diferente, y eso es sabiduría, nos guía a escoger en bien en vez del mal, y eso es sabiduría, a saber establecer prioridades para saber vivir, y eso es sabiduría.   ¿Si ya tiene a Cristo en su vida, ya tiene la sabiduría de Dios, pero si aun no la tiene, hoy es el día, solo crea en Jesús.   Busca la sabiduría en Jesús, él es la fuente.

Día 172
Proverbios 1:8-19
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Hay un proverbio que dice: “El sabio ve el mal y se aparta”.  Aprendimos en el devocional anterior que la fuente de la sabiduría es Dios, y que todo aquel que cree en Dios, tiene la sabiduría de Dios para saber escoger entre el bien y el mal.    Cuenta con la guía de la Palabra de Dios, la guía del Espíritu Santo, y el consejo de  miembros de la iglesia.  Bueno, una cosa es que tengamos todos estos recursos, pero otra cosa es que decidamos escucharlos y ponerlos en práctica.   Recuerda otro dicho que dice: “El que escucha consejo no llega a viejo”.  Digo porque de pronto hay personas que no les gusta que se les aconseje, lo cual es demostración de arrogancia, autosuficiencia y orgullo.

En estos versículos de Proverbio 1, es el padre y la madre que están dando una serie de consejos a su hijo.   El cuadro es maravilloso.   Antes de ver los consejos que le dan, debo decir que desde Proverbios 1 al 9; hay más de 11 veces donde se repite la frase, “Oye hijo mío”. Dicha expresión encierra un profundo significado porque implica que hay comunicación entre padre e hijos, hay una actitud de respeto de parte de los padres hacia los hijos en la manera como le habla, pero por el otro lado se respira respeto de parte del hijo al poner atención.   De fondo, yo siento que hay mucho amor en esta escena, el cual busca el bien de los hijos, que lo único que le están diciendo es que se aparte del mal.

Observe los consejos que los padres  dan al hijo después de explicarle lo que significa para él los consejos o las instrucciones si los obedece (v.8-9): adorno, imagen, identidad, seguridad, valor, dirección y favor ante los demás. Esto es real, cuando una persona es educada, respetuosa, humilde, amable y noble, hace la diferencia entre los demás que viven y se comportan de manera común al resto de la sociedad.   Tales valores en este tiempo están desapareciendo.   Es por ello que todos somos invitados a restaurar los valores.  Pero los padres aconsejan al hijo: no escuches ni participes de los engañadores (v.10), quienes te invitan a derramar sangre inocente (v.11), a robar (v.13); más bien apártate de ellos (v.15b).

Los vv.16 al 19 dan razones porque toda persona debe apartarse del mal y de los malos.   Si andas con asesinos y ladrones corres el peligro de que tú mismo seas el que mueres o seas llevado a la cárcel (v.16). En otras palabras, al final, tu vida estará encaminada con apresuramiento hacia la muerte misma, ya que estos mismos malos pueden quitarte la vida (v.18-19) ya que la codicia de ellos es tan fuerte que no perdonan la sangre de los suyos, ni de su propia familia (v.19).   Esto es real y muy peligroso para aquellas personas que son engañadas a participar del mal, por ser novatos, nuevos o principiantes, los experimentados o con señoría en esto, deciden sobre la vida de los nuevos, y con tal de quedarse con todo o salir librados, entregan o matan a los novatos.

Así que, lo mejor que todos podemos y debemos hacer, no importa la edad, es apartarnos de todo lo malo, de todos aquellos que con engaño y sutileza quieren lavarnos el cerebro al pintarnos castillos en al aire, mas detrás de esa fachada está verdaderamente la intención maligna del diablo.  Es mejor que digan que aquí corrió en vez que diga aquí quedo. Los valientes como José son los que corren cuando ven el mal que les asecha.   Si percibes maldad, mal intención, malicia e insinuación hacia el mal en la persona, amistad, relaciones, o negocios en los que estás, si eres sabio, huye, corre, déjalo todo, es mejor perder una amistad, una relación, algún dinero en vez de ser engañado, culpado, condenado o hasta morir.

Día 171
Proverbios 1:1-7
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Una de las virtudes más necesarias en la vida de los humanos es la sabiduría y una de las virtudes que más  nos hace falta en esta vida para saber vivir  es esta.   Hay muchas personas consideradas sabios en esta tierra por sus grandes inventos, pero dicha sabiduría  no les ayuda para saber vivir, pues viven sus vida o desordenadas o inseguras.   Entonces, ¿Cuál es la sabiduría que nosotros necesitamos para saber vivir cada día de nuestra vida y que nos garantice una mejor vida en el futuro?

El libro de Job en el capítulo 28 nos ofrece una excelente y completa exposición acerca de la sabiduría.  Primero menciona el esfuerzo ineficaz del hombre en tratar de encontrar la sabiduría bajo sus propios recursos. Es una búsqueda con hambre como lo hicieron los primeros buscadores de oro en California muchos años atrás.   Esta búsqueda de la sabiduría aunque es incansable, buscan casi en todos lodos, pero ineficaz porque la buscan mal.   Al punto que en el v.12, hay una pregunta, ¿Dónde se halla la sabiduría? ¿Dónde está el lugar de la inteligencia? Después de este versículo, se describe el valor de la sabiduría y siempre con la intención de encontrarla.

Finalmente, desde el v.20 hasta el 28, el escritor de este libro lleva al lector a reconocer una gran verdad.   La pregunta ahora ya no es ¿Dónde está? Ahora es ¿de dónde viene?  Hay un cambio de lugar a persona, porque no la han encontrado aún, y el lugar sigue siendo un enigma. Lo sorprendente es que el mismo escritor dice que los que buscan la sabiduría pareciera que estuvieran ciegos, pues esta ha estado cerca de ellos, ha estado y esta frente a ellos, solo que no la podrán ver ni conocer a menos que hagan un reconocimiento de fe.   Dice el v.23, Dios entiende y conoce el lugar de la sabiduría, porque Dios es omnisciente.  En el v.23, dice que la sabiduría no está en lugar alguno, ni en humano alguno, está en Dios porque él la creo, la descubrió, la preparo y la manifestó.

Termina el v.28, Y dijo al hombre, “He aquí, el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia”. Compare esta gran verdad con Proverbios 1:2-7 donde encontramos un resumen, la esencia, el tema y la gran verdad del libro, es la sabiduría que se obtiene en el momento que el ser humano reconoce a Jesús como su Salvador y se somete a una vida de temor, respeto y adoración a Dios.  Dice el v. 2-4, para entender sabiduría, conocer razones prudentes, recibir consejo de prudencia y dar sagacidad a los simples.   Todo esto anterior, solo es posible si se tiene el temor de Jehová (v.7).    Desde Proverbios 1 hasta el 9, es una exposición bella de la importancia de la sabiduría que es la capacidad de discernir entre el bien y el mal, la inteligencia de apartarse de lo malo con tal de honrar a Dios, lo cual el ser humano no lo podrá hacer por su propia voluntad, porque solo es posible teniendo a Cristo en el corazón.

Por consiguiente mí querido hermano, el respetar, honrar, temer a Dios por medio de Jesucristo es lo que nos llevará a saber pensar, hablar, y actuar. Cuando buscamos, dependemos y consultamos a Dios para cada decisión a tomar, y dejamos que el Espíritu Santo, como la máxima autoridad en asuntos de decisión y dirección nos de la aprobación, lo más seguro es que viviremos en paz, buena relación, y en pleno contentamiento. Por consiguiente, mi reto en este día es buscar a la fuente de la sabiduría, Dios.   Ser sabio en primer lugar es escoger la vida eterna al creer en Jesús, es reconocer que Dios existe en vez de ver este mundo con escepticismo, es reconocer que sin la ayuda de Dios no podemos vivir.

Dios es el que nos ayudara a saber vivir, a saber llevarnos con los demás, a amar hasta a los enemigos, a mirar las cosas como Dios las ve, y a vivir la vida bajo la perspectiva divina.  Utiliza la sabiduría, la inteligencia y la prudencia que Dios te da para resolver los conflictos, para aprovechar las oportunidades, para no quedarse postrado cuando fallas, a mirar la vida de manera positiva.     Se feliz en Cristo, y vive la vida feliz porque tienes la sabiduría de Dios.

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