Blog del Pastor Luis Gómez

Día 223
Proverbios 24:1-9
Lectura de Proverbios 2016.
Dr. Luis Gómez Chávez

La definición de casa “oiko” puede referirse al edificio pero también a las personas que habitan en este.    Por consiguiente, cuando se habla sobre edificar la casa, generalmente, en la Biblia se está refiriendo a la familia.   Esta idea está enfocada en el Salmo 127:1, “Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los edificadores” y  que en Proverbios 25:3 dice: “Con sabiduría se edificará la casa y con prudencia se afirmara”.

La más maravillosa  y encomiable tarea que persona alguna puede tener en esta tierra, pero que es la más difícil es la de edificar una familia de tal manera que se mantenga firme.  Edificar la familia con base a los valores cívicos, éticos, espirituales, familiares, y sociales.   Es edificar o educar una familia que honre a Dios, respete a los demás, y se esfuerce por servir a los demás, sin perder su propia identidad.     ¿Cómo puede lograrse esto?    El Salmo 127:1 da la base, lo más importante, y que Proverbios 1:7 lo secunda, que es teniendo a Cristo en el corazón de cada miembro.

¿Es suficiente con tener a Cristo en el corazón para edificar la familia para Dios?   Dios mismo ha dejado recursos complementarios que ayudan al cumplimiento de esta encomiable tarea.   Y proverbios 24:3  nos ayuda, dice que se necesita la sabiduría y la prudencia para guiar a los hijos, ser ejemplo como padres, juntos crecer en una relación de amor, respeto y de adoración a Dios.     Quiere decir que con la sabiduría, la inteligencia, y la prudencia podemos enseñar a los hijos, podemos ser ejemplo de ellos, ya que viviremos bajo el temor de Dios, actuaremos guiados por Dios mismo.

Hoy más que nunca, los padres necesitan desarrollar una relación cercana, de respeto, de amor, comunicación, entendimiento, consideración y disciplina  con sus hijas.  Los papas necesitamos conocer los cambios fisiológicos de nuestras hijas para poderlas entender, considerar, y guiar.  Pero de igual manera, las hijas deben respetar, obedecer y amar a sus padres.    Es hermoso y necesario que las madres se acerquen a sus hijos varones, hablen, preguntes, aconsejen, y les ayuden a tomar las mejores decisiones.  Que ambos sientan y estén seguros que pueden contar con sus padres.

La mejor manera de edificar la familia con valores es enseñándoles el primero, que es el temor de Jehová.    El reto para nosotros los padres es que debemos ser ejemplos de ellos, amigos de ellos,     Vamos papás, nunca es tarde para comenzar a platicar con sus hijos, salir con ellos, comer con ellos, reír con ellos….por favor escúchelos y luego aconséjelos con sabiduría y prudencia…

 

Cuidado con lo que dices!!

Día 222
Proverbios 24
Lectura de Proverbios 2016.
Dr. Luis Gómez Chávez

Si hay en el cuerpo de un ser humano un miembro peligroso, pequeño, venenoso, pero súper necesario, es la lengua. Quien hace esta exhortación enfática sobre tener cuidado con la lengua  es Santiago (3:1-12), pero en los vv.5-10 es donde describe su peligrosidad, y las dimensiones donde puede afectar si esta no es controlada.  El v. 8 declara que ningún hombre la puede dominar, que es un mal que no puede ser refrenado y está llena de veneno mortal.   Con ella bendecimos a Dios pero con esta misma maldecimos a los hombres.  Termina Santiago diciendo, “pero esto no debe ser así” (v.10) con nosotros los cristianos.  Pues nosotros ya somos nuevas criaturas, tenemos al Espíritu Santo dentro de nosotros.  Santiago usa tres metáforas, la de la fuente de la cual no puede salir agua dulce y amarga, agua salada y dulce o la higuera la cual no puede producir aceitunas y la vid higos.

 

La lengua es uno de los miembros más importantes del cuerpo humano.   Además de ser uno de los cinco sentidos es el que facilita la comunicación. Y es en esta parte donde Santiago le adjudica la peligrosidad.   Sin embargo, no es la lengua la mala, pues Dios la hizo perfecta, y la función que Dios le dio es buena, necesaria y complementaria con el funcionamiento de todo el organismo.    Lo malo es el corazón, porque de la abundancia del corazón salen los buenos y malos pensamientos los que son articulados por la lengua. Así que, el problema no es solo de la lengua sino del corazón y esto complica más las cosas.  Con todo, veamos lo que la lengua es capaz de hacer y como esto afecta  no solo la imagen del que habla sino la de todos los que le rodean.

 

No sé si a usted le ha pasado alguna vez en que se ha metido en problema por causa de su lengua, por la falta de control de la lengua, problema  que todos lo hemos experimentado.   Unos porque hablan mucho, otros porque hablan poco; unos porque hablan más de la cuenta, otros porque cada vez que hablan ofenden, y algunos porque con su galante comunicación descubren su falta de honestidad o sinceridad. A veces decimos lo que nos dijeron que no lo dijéramos, y lo más triste es que cuando lo decimos lo adornamos  con otras palabras, con otros gestos y/o con otras motivaciones.  Si una persona te cuenta cómo se siente (triste, alegre, decepcionado, rechazado, amenazado, desilusionado, feliz, avergonzado, etc.) no es para que se lo cuentes a otra persona, y aunque cuando lo cuentas a otra persona lo haces con buena intención, generalmente ya no se dicen las mismas palabras, ya no se dice con el mismo espíritu, sino que nos involucramos en el asunto, somos desleales al texto original y eso es algo que a nosotros ya no nos compete.

 

Decir la verdad a medias de lo que otra persona nos dice, es hacer mal uso de la lengua.  Decir la verdad que una persona me dijo en confianza puede convertirse en decir lo que no debo decir y expresa falta de control de la lengua y de lealtad. Es más, decir la verdad enojado, molesto y con otras motivaciones solo porque alguien nos cuenta lo que le hicieron sin constatar que eso es verdad, es falta de control de la lengua.   Luego, decir a otra persona que vio a un hermano haciendo algo malo, que es un mal comportamiento, que está teniendo una incorrecta relación o que anda en pasos peligrosos, es incorrecto, porque la Biblia dice que debo ir directamente con la persona que está actuando así y hacerle ver el error o peligro en que esta.   Callar la verdad puede convertirse en mentira.

 

Mis queridos hermanos y colegas de lectura de la Biblia en un año, este si es un problema del cual no se escapan ni las iglesias cristianas. Iglesias completas se han dividido por falsos testimonios, o por pronunciar palabras ofensivas, palabras con falta de respeto.   Sé de iglesias donde personas, con puestos de liderazgo, y con aparente madurez espiritual, en un momento de descontrol de su lengua, desde sus asientos  han gritado al siervo de Dios, ofendiéndolo, denigrándolo, faltándole el respeto y sacándolo de la iglesia como si fueran los dueños de esta.   Hay procedimientos correctos para pedir a un pastor que deje la iglesia cuando  está haciendo mal las cosas, pero ninguna persona, no importa su posición, tiene el derecho y la autoridad para faltarle el respeto a un siervo de Dios, sin importar la falta que haya cometido.  Hacer esto es  faltarle el respeto también al resto de la congregación y todo por no saber controlar la lengua, lo cual evidencia otras motivaciones internas que no son del Espíritu sino de la carne.   Otra vez, de la abundancia del corazón habla la boca o se mueve la lengua.

 

Familias completas y matrimonios se han separado y se han distanciado por causa de unas cuantas palabras que fueron pronunciadas imprudentemente. Amistades han terminado por falsos testimonios levantados con malas intenciones.  Decir la verdad acerca de alguien a la persona no indicada es calumnia.  Decir algo de alguien con la intención que lo sepa un grupo en general, es falta de lealtad hacia aquel que le confío esa verdad, y esto es falta de control de la lengua.  Cuando deseamos ayudar a alguien que nos cuenta algo en secreto o por algún sentimiento de tristeza, debemos preguntarle si nos autoriza compartirlo con alguien.  La idea es buscar una ayuda y no empeorar las cosas.

 

El libro de Proverbios tiene muchos versículos  que hablan de la lengua, del chismoso, del que habla mal, del que levanta falsos en contra de otras personas, del que dice la verdad acerca de una persona pero que  lo dice a la persona que no le ayudará en nada sino que solo lo dice porque no puede guardar esa información en secreto o es demasiado “comunicativo”.   Solo en Proverbios 24 al 26 hay unos ejemplos: 24:2,8, 25:9, 10, 11, 14, 17,18, 26:19,20, 22, 23, 24, 25, 27,28.   Me gustaría que vuelva a leer el 26:20,22  y observe detenidamente lo que dice.  Cuando no decimos la verdad, o cuando decimos la verdad a medias, o cuando aumentamos a la verdad, o cuando decimos la verdad con mala intención o falsa motivación, o lo decimos a la persona inadecuada, en el momento menos apropiado y con las intenciones nada beneficiosas, caemos en la misma categoría del chisme o calumnia.   Finalmente lea el 26:28 y analice lo que dice.

 

Es por esta razón que Santiago ofrece con lujo de detalles la exposición sobre el tema de la lengua en el capítulo 3.  Debo ser realista y franco, esta dificultad de la lengua en Santiago se está dando dentro de la comunidad cristiana y es lo que estaba causando pleitos entre los hermanos, denigrando el evangelio, estancando el crecimiento, y dando más espacio a Satanás.  Antes de terminar esta reflexión, busque Santiago 4:1-5 y vea la respuesta a la pregunta del v.1 ¿De dónde vienen las guerras o los pleitos entre los mismos cristianos?  Ahora vuelva al 3:5-12, la lengua es la responsable de los pleitos en la iglesia, luego lea 3:13-18, pero la lengua solo es el instrumento, pero en realidad el problema es la falta de sometimiento de los creyentes a Dios, al Espíritu, a la Palabra, y falta de madurez espiritual, falta de compromiso (4:6-10).  Este es un problema de falta de sometimiento a Dios, problema del corazón y no de la lengua.

 

Hermanos, la solución al problema de nuestra lengua esta en someternos más a Dios, llenarnos más de la Palabra, dejarnos que el Espíritu nos controle, hacer evaluaciones personales de la vida espiritual cada día, y esforzarnos por ser diferentes y disciplinarnos en la forma de hablar.   Consejos: si alguien viene a contarte algo malo  de otra personas no le escuches y sugiérele que se lo diga directamente a la persona lo malo que está haciendo.   Si usted ve a un hermano pecar, hacer algo incorrecto, valla directamente a esta persona y hágale saber el error y si no le escucha, busque el pastor para que juntos vallan donde esta persona.   Cuando tú sin darte cuenta oyes algo, te contaron algo, o te das cuenta de algo,  busca a la persona, no se lo cuentes a una tercera persona, o hazle saber  esto al pastor y si lo cuentas a otro, hazlo con la intención de ayudar al infragante.

 

Finalmente, cuando hables, hazlo con sabiduría, amor, buena intención, para beneficiar, y procura hacerlo libre de prejuicios y malas intenciones.  Di la verdad, solo la verdad, con un corazón libre de mala intención, pero dilo a la persona indicada, en el lugar correcto y en el momento indicado y con las palabras acompañadas de sabiduría y amor.   Si en alguna vez hablas mal, ve y pide perdón por si haz ofendido.

 

Día 221
Proverbios 23:12-35
Lectura de Proverbios 2016.
Dr. Luis Gómez Chávez

Este es el pasaje más extenso que habla sobre el vino en toda la Biblia.   Sobre el uso del vino en los círculos cristianos hay algunas posiciones.  Una que es asunto cultural, por lo cual hay países donde los cristianos toman en los tiempos de comida.  Otra posición es que por asuntos sociales puede tomarse sin incurrir en pecados.   Además, están los que se aferran en la Biblia donde no encuentran prohibición por lo cual puede tomarse moderadamente, aunque no encontramos permisión para usar vino.   Un cuarto grupo de personas se apoyan en el hecho de que Jesús tomo vino en la santa cena, transformo el agua en vino en las bodas de Cana, y por lo cual si se puede tomar.

Haciendo un análisis bíblico sobre el tema del vino, se llega a la conclusión que este es un tema dudoso, porque no hay ni prohibición ni permisión.    Sin embargo si hay principios reguladores en toda la Biblia que nos conducen a que es mejor no tomar vino por los efectos secundarios, por la relación que este tiene con la carne, el mundo, y el pecado.  Es por ello, que personalmente, y amparado en lo que dice la Biblia, no améis al mundo y las cosas del mundo, no os acomodéis a las cosas de este mundo, considero que ni por cultura, ni por asuntos sociales, el cristiano debe hacer uso del vino.

El proverbista Salomón da en este Proverbio 23 una explicación amplia sobre como este en su comienzo es suave, atractivo, porque detrás de ello está la mano peluda del diablo. Ya cuando el vino comienza a ejercer su fuerza, influencia y control, la persona pierde el poder de su voluntad y se la cede al diablo, y dice y hace cosas que mas tarde no las recuerda.  Esto se vuelve como una adicción, droga porque queda esclavizado al poder del vino, del diablo, del pecado y de la carne.

Sobre el vino y las bebidas alcohólicas. ¿Qué opina la gente sobre el uso del vino? ¿Qué opinan los cristianos sobre el uso del vino? ¿Qué dice la Biblia sobre el vino u otras bebidas alcohólicas? En cuanto al vino, este era una bebida común en Palestina, producto de la fermentación de la uva. E n la vinicultura, los hebreos pisaban las uvas en un lagar para exprimirlas. En la Biblia, vino, se traduce de varias palabras (yayin, tirosh en hebreo, oinos y síkera en griego) hacen alusión a bebidas fuertes donde está incluida el vino en contraste con (Lv.10:9). Algunos dicen que tirosh que se refiere al mosto, vino nuevo, no era bebida fuerte. Sin embargo, el consenso hoy es que toda referencia al vino en la Biblia indica una bebida fermentada y cuando se refiere al jugo de uva, nunca se usa la palabra vino (Ge. 40:11).

Leamos los siguientes pasajes para descubrir la opinión de Dios en la Biblia. Gé. 27:28; Dt. 12:17; Nm. 15:7; Jue. 9:13; Sal. 104:15; Jn. 2:9; 1 Ti. 5:23. ¿Cuál cree que es la posición de la Biblia hasta este punto? Sin embargo, es necesario analizar los peligros del vino en las historias vergonzosas (Ge. 9:20-27; 19:32-38; 2 Sa. 11:13; 20:1, 23:29-35; Is. 28:7). En el NT pareciera existir libertad de usar libremente el vino, pero con la moderación (1 Co. 10:31). Sin embargo, a los líderes de las iglesias se exhorta a no ser dados al mucho vino y dar un buen testimonio (1 Ti. 3:3,8; Ti. 1:7,2:3). La interpretación del N.T. ´no dados al vino ´es ni te acerques al vino, ni donde están los que toman vino compare esto con Pro. 23:20-35.

¿Cuál es la mejor posición a la luz de Prov. 23:20-21(Ro.14:21); 23:30-35 (Is. 5:22), Ef. 5:18 y comparado con la necesidad de ser irreprensible, dar buen testimonio, con la realidad de los malos resultados por ser borracho y los elementos de conciencia, libertad, amor del cristiano? Si hace algo dudando, ya le es pecado porque su conciencia (CONOCIMIENTO) le acusa de haber hecho algo indebido. La conclusión es que todo buen cristiano que busca agradar a Dios, edificar el Cuerpo de Cristo y proclamar el Evangelio de Cristo, por amor y madurez se limitará a no usar vino y toda clase de bebida alcohólica. Piense… si algunos sectores de la sociedad repudian el uso de bebidas alcohólicas y vinos, ¿cómo no es natural que la iglesia, el pueblo santo de Dios, lo prohíba a sus miembros? ¿Qué efectos causa en el cuerpo el uso del vino u otra cosa?   El vino no es un asunto social o cultural, es un asunto de la carne.

De lo peor a lo más leve haga una lista de resultados…

 

Día 220
Proverbios 23:1-11
Lectura de Proverbios 2016.
Dr. Luis Gómez Chávez

Una regla de educación es no hablar con la boca llena de comida, pero también no es bueno hablar con un corazón sucio.    Es posible que ya haya vivido alguna experiencia estando sentado a la mesa con alguna familia amiga o con su propia familia.  Más de alguno de estos accidentes puede ya haberle pasado: dio vuelta al vaso con agua, le cayó algo de comida en su camisa o vestido, se cayó de la silla donde estaba sentado, dijo alguna palabra mal, hablo con la boca llena de comida, se atraganto por estarse riendo, comenzó a comer antes de orar, o sin darse cuenta hizo un gesto diciendo que o no le gustaba la comida, o que estaba fea.

Un hermano y amigo una vez me dijo.  Pastor, que prefiere usted, ser sincero o hipócrita.   Sincero, le respondí de inmediato.  Bien me dijo, si lo invitan a comer en una casa de amigos y ponen en la mesa una comida que a usted no le gusta,  ¿comerá esa comida aunque no le gusta con tal de no ofender a la familia anfitriona sabiendo que está actuando como un  hipócrita al no decir la verdad?   O ¿prefiere ser sincero y decir, no me gusta la comida, no quiero y no comeré  sabiendo que pueden molestarse quienes le ofrecen la comida?   Mi respuesta nuevamente fue, prefiero ser sincero, solo que buscare las palabras más apropiadas para evitar que la familia se sienta rechazada u ofendida.  Eso requiere sabiduría, cuidado, tacto.

Si ya leyó con cuidado los once versículos podrá comprobar que seis de estos tienen que ver con la comida (v.1, 2, 3, 6, 7,8).  Es por ello que se dan algunos consejos sobre cómo actuar cuando se está en la mesa.    Cuando estés delante de la mesa con personas que te han invitado o que tú has invitado, considera o mira lo que hay delante de ti.  Si la comida no te gusta debes saber hablar para no ofender pues generalmente las personas no les gustan ser rechazados. Cuando hay confianza con las personas, creo que es mejor ser sincero, y decir que no le gusta, pero saberlo decir, y las personas lo entenderán.  Hacer gestos de rechazo, de desaprobación, no es sabio ni bueno.

Si la comida te gusta tanto, y aunque tengas demasiada hambre, mantén siempre la cordura, observa cuantos hay en la mesa contigo, come con moderación, disfruta al máximo, y deja que todos coman por igual (v.2).    Con solo pensar en codicia, ya es malo, y cuando se codicia los buenos manjares, se corre el peligro de caer en alguna trampa, o engaño, porque ya se come con una actitud de codicia.    Como lo que Dios te da, porque eso es seguro que no solo agrada a Dios quien te la da, sino que beneficiara tu salud (v.3).  Es lo que se nos aconseja en el v.6, no sentarnos a la mesa con el avaro y el codicioso porque aunque la comida sea un majar, su procedencia, y su motivación es pecaminosa, y nunca es gratis, siempre se pide algo a cambio (v.7).   Es lo que dice el Salmo 1, que es dichoso el varón que no anda en consejos de malos, ni en sillas de escarnecedores, avaros, y codiciosos se sienta para comer los manjares que vienen del mal.

Así que, comer con la boca cerrada y con un corazón limpio no solo es cosa de educación sino de sabiduría. Si lo haces así,  te evitará de caer en la trampa de haber dicho lo que no debías haber dicho o haber comprometido tu vida por haber comido los manjares de los malos que nunca dan nada gratis, pues con una mano dan y con la otra te piden.

Día 219
Proverbios 22:6,19:18
Lectura de Proverbios 2016.

Dr. Luis Gómez Chávez

De algo puede servir mi propia experiencia como hijo, padre y pastor. Primero fui hijo guiado por el ejemplo de una madre que había sido formada por mis abuelos.  Todos los valores espirituales, morales y civiles que  ella recibió de mis abuelitos me los transmitió a mí de manera natural en el espacio privado del hogar. Por supuesto, mi padre, aunque no era cristiano, siempre apoyó la formación que mi madre daba a mis hermanos, hermanas y a mí.   Es por ello que, lo que yo sabía de la vida y del mundo es lo que yo había recibido de mi madre en mi hogar con el apoyo de la iglesia, que hizo la parte que le correspondía junto con la escuela. He enseñado con mucha insistencia que la escuela y la iglesia son remansos de valores para los niños y las niñas, pero el hogar es el crisol donde se funden.  Son los padres los encargados de someterlos a las calderas del aprendizaje con temperaturas ideales donde son aprendidos los valores que jamás se olvidan en la vida aunque por momentos parezcan inmóviles o dormidos.

La fe en Dios  debe ser enseñada, cultivada, y  modelada en el hogar.  El mejor momento para implantarla en la mente y el corazón de los niños y las niñas es en las etapas uno a tres propuestas por Maslow y Flowler en sus teorías sobre el desarrollo de la fe y la satisfacción de las necesidades básicas que van de 0 años a la adolescencia. Una base bíblica escrita mucho antes que estos hombres es Proverbios 22:6, en la experiencia de Timoteo, un niño que es preparado en la fe en el espacio privado de su hogar, de su familia (2 Ti. 3:15-16) y Efesios 6:4 que apoya  la iniciativa de los padres en la formación integral de sus hijos por exigencia divina y por consecuencia biológica, la de ser los padres.

¿Por qué es importante y no solo urgente que los padres inviertan el mayor de su tiempo, energía, entusiasmo, esfuerzo y dinero, si fuese necesario, en cuidar la formación integral de los hijos impulsándoles en primer lugar la fe en Dios?

Primero,  al escudriñar la voluntad de Dios escrita en su Palabra, es fácil afirmar que la sociedad en que vivimos ha canjeado fácilmente los valores familiares, morales y espirituales por unas pocas lentejas (monedas). Desde el púlpito hasta en los hogares existe muy poca preocupación en ser familias sometidas al diseño divino y las normas eternas plasmadas en la Biblia.  Desde Génesis hasta Apocalipsis, Dios está buscando un pueblo santo que proclame el auténtico mensaje transformador del amor divino respaldado por una ética santa y para tal iniciativa tomó como modelo la estructura de la familia.

La desintegración familiar en el siglo 21 es alarmante. Lo más delicado de dicho problema es que ya se ha infiltrado abiertamente en los círculos cristianos. Es por ello que el matrimonio cristiano tiene no solo la responsabilidad sino el reto de conducirse de acuerdo a la voluntad de Dios. El matrimonio y la familia tienen funciones, responsabilidades, principios y objetivos descritos claramente en la Biblia para saber vivir sobre la tierra.  Cada cristiano necesita evaluar a la luz de la Biblia sobre la importancia que cada familia esté gobernada y dirigida por Espíritu Santo para que Dios cumpla su voluntad al regresar a las normas, reglas y valores del diseño original. Un cristiano, un matrimonio y una familia consagrada y esforzada no solo por obedecer a Dios sino por regirse a la Biblia, forman niños y niñas no solo saludables sino  con influencia positiva para la sociedad.

Segundo, una de las crisis más profundas en el mundo y especialmente en Los Estados Unidos se da en torno a las relaciones familiares. Esta afirmación puede ser confirmada por la desintegración familiar, la erosión de valores y el distanciamiento de las normas originales de la familia que se está dando no solo en este país sino en todo el mundo.  Al comparar el sistema de valores  de los años 50’s  comparado con el que impera hoy, es sorprendente los cambios que se han dado y no para bien, sino para vergüenza y para mal.

¿Cómo evitar el avance en la desintegración familiar?  La respuesta es, construyendo y fortaleciendo relaciones familiares saludables basadas en la fe en Dios. Instruyendo a los hijos desde la cuna hasta cuándo sea necesario (22:6).  ¿Cómo construir y fortalecer las relaciones familiares?  Primero, reconociendo al autor de la familia. Segundo, siguiendo las normas originales para la familia. Último, fortaleciendo los valores morales, espirituales y emocionales. Los padres son los responsables no solo de recordar, enseñar, y memorizar una vida de fe, sino obedecer y modelar una vida de fe ante sus niños y niñas.

Si queremos que esta erosión  de valores se detenga  es importante y necesario fortalecer la relación con Dios porqué en la medida que respetemos, temamos, amemos a Dios así será la lealtad, la comunicación, la armonía y la responsabilidad en la familia.  Solo Dios puede crear saludables relaciones en la familia, pero nosotros los padres somos responsables de seguir las normas originales y fortalecer un sistema de valores morales, espirituales y emocionales basados en la Biblia que preparen a nuestros niños y niñas para el momento de enfrentarse al mundo exterior, que a veces es cruel, peligroso e injusto.

Día 218
Proverbios 22
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Le invito a leer Proverbios 22:1 “De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas y la buena fama más que la plata y el oro”. La Biblia en la versión Lenguaje Actual lo traduce: “Vale más ser conocido y respetado que andar presumiendo de rico”.   La palabra que Pablo utiliza para buena reputación en algunos casos es “buen testimonio” pero la que realmente utiliza es “irreprensible” que significa, sin mancha, sin tacha, sin censura, sin nada por lo cual puede ser señalado.  En otras palabras, reputación se refiere a una persona de respeto, de buen testimonio, buen ejemplo, de gran estima.

Los diccionarios definen reputación la opinión que se tiene de una persona, que puede ser por su prestigio o por su fama.  Ahora vuelva a leer el proverbio 22:1 “De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas y la buena fama más que la plata y el oro”.  De mayor honra, valor, o estima es tener  buen nombre,  fama,  prestigio,  buen ejemplo,  buen record, o  buen testimonio, o  buena opinión que cualquier otra cosa. Acá, el proverbista utiliza un paralelismo análogo, que consiste en utilizar sinónimos, en la primera parte del proverbio usa “buen nombre” y en la segunda parte “fama”.

Pensemos ahora en la realidad de lo que más busca con preferencia el ser humano entre tener riqueza o buena reputación.  Definitivamente, el porcentaje mayor caería a favor de las personas que prefieren buscar denodadamente más el llegar a ser ricos y poderosos en dinero que en tener buena reputación.  ¿Qué escogería usted entre tener un millón de dólares  sin costo alguno o tener la reputación de que es honrado, respetado, bien educado y amable?  Es muy posible que algunas personas digan, prefiero ser honrado y pobre que rico y corrupto.  Sin embargo, hay pobres y corruptos como también hay ricos y honrados, pero son excepciones.

Lo que estoy tratando de decir es que el proverbista dice que la buena reputación vale más o  es mejor que la riqueza, oro, plata.  Ser honrado, leal, honesto tiene más valor que la mucha riqueza.   Si nuestra preferencia fuera esta, ser honrado, respetable, leal y honesto más que la riqueza, nuestra sociedad sería verdaderamente hermosa, porque no existiría corrupción, traición, deslealtad, egoísmo, individualismo, materialismo, sino una sociedad de amistad.

Esto es imposible alcanzarlo en toda una sociedad, pero puede alcanzarse de manera individual.   ¿Por qué no comienzas tú a darle mayor importancia a la buena reputación, al buen comportamiento, a una ética correcta, a la vida acompañada de valores  como la honradez, la lealtad, la sinceridad, y la honestidad?    La buena reputación debe comenzar en tu casa, si, allí con tu propia familia al ser responsable, acomedido, esmerado, servicial, sincero, honesto, leal, trabajador, buen ejemplo, respetable, honrado en todo, educado, amable, servicial, y amigable.  No trates de tener buena reputación afuera como prioridad, sino trata de ser respetado, que tengan buena opinión de ti en tu propia casa, que tus hijos o tus padres tengan un buen concepto de ti, que tu familia se sienta orgullosa y honrada por lo que tú eres, no por lo que tú tienes.   Una vez logres ser respetado, y tener buena reputación ante tu propia familia, puedes pasar al siguiente nivel.

La Biblia dice, que si no sabe gobernar tu propia casa, como podrás gobernar a la iglesia, o tener buena reputación afuera.   Si intentamos tener buena reputación afuera antes que en el hogar, entonces se aplica el dicho, “candil de la calle y oscuridad de la casa”.    O como diría el proverbista, “Me dieron a cuidar mi viña, y mi viña que era mía no cuide”.   Con mucha frecuencias estamos más preocupados por el que dirán de la gente, por portarnos hipócritamente bien afuera, que los demás tengan una opinión elevada de nosotros, y que nos honren por la buena reputación que tenemos y nos gastamos todo con tal de convencer a la gente que somos lo máximo, cuando en la casa tenemos una pobre o nula reputación ante nuestros hijos o padres.

Es tiempo de hacer equilibrio.   Esforcémonos porque Dios se sienta honrado y tenga una buena opinión por nuestro buen comportamiento o buena reputación.   Si logramos esto, nos será fácil tener una buena reputación dentro del hogar, y nuestra gente dentro del hogar tendrá una opinión o un concepto elevado de nosotros.    Tendiendo la aprobación y una buena opinión de Dios y de nuestra familia sobre nuestra reputación, fama, prestigio, con esto basta. Lo que la sociedad diga, es secundario.   Sin embargo, si Dios me aprueba, si mi familia me aprueba por la buena reputación, la sociedad no puede hablar diferente, lo más seguro es que mi reputación será la misma en el trabajo, en la iglesia, en la escuela, en la calle y en todo lugar.

Vamos, no es tarde para mejorar.    Aun podemos levantar nuestra reputación.  Olvida tu pasado, no que detengas por tu presente, solo mira la buena reputación que puedes tener en el nuevo futuro que puedes tener si tan solo decides hoy ponerte a cuentas con Dios, con tu familia y con los demás.   Despójate del viejo hombre, y vístete del nuevo hombre en Cristo y como dijo Pablo, olvidando lo que queda atrás, prosigo hacia delante, hacia la meta del supremo llamamiento, mirando solo a Cristo, para ser como es él.

Día 217
Proverbios 21:9-31
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

En cuanto a tener una vida en paz, creo que hay muchos elementos a considerar.   Claro, la paz no consiste en el cese de una guerra, la abundancia de bienes materiales, posición social, y vida de aislamiento, ni aun la ausencia de problemas.   La vida de paz comienza con lo interior, en el corazón,  lo cual modifica lo exterior, nuestra forma de vivir.   Pues aun cuando no se tenga lo suficiente, aun cuando se viva en medio de un mundo en guerra, y no se tenga posiciones de opulencia, se puede vivir en paz y contentamiento, si tan solo el corazón está en paz y confiado en Dios.

Estoy hablando de vivir en paz, y no solo me refiero a la paz en la vida espiritual, sino la paz que se vive en el hogar que siempre es más posible si se está en paz con Dios.    Hablo de esto porque en este Proverbio 21 hay dos versículos que hablan de la mujer rencillosa, y en todo el libro hay otras referencias similares.   Estos textos dicen: ‘Mejor es vivir en un rincón del terrado, Que con mujer rencillosa en casa espaciosa’ (V.9), ‘Mejor es morar en tierra desierta, Que con la mujer rencillosa e iracunda’ (v.19). Pregunté a mi esposa si esta afirmación implicada en estos textos, es una realidad, de que la mujer es más rencillosa e iracunda que el hombre, porque no se dice del hombre con estos calificativos.

¿Cómo es el ambiente de un hogar donde la esposa o madre es rencillosa o iracunda que es preferible estar en un rincón del terrado de se casa o en tierra desierta?  Es un ambiente tenso, de discusión, de inseguridad, intranquilidad, reclamos, dimes y diretes, hasta gritos descontrolados, y todo esto se da aun cuando se tenga abundante comida, una casan grande, los mejores carros, una buena posición.    Esta es  la exagerada preferencia de escoger estar en el terrado o en el desierto  expuesto a todo, altas y bajas temperaturas en vez de estar en una casa donde se tenga todo pero con una mujer iracunda, enojada, gritona, descontrolada o rencillosa que por todo hace pleito, y que no hay nada que la tranquilice o la satisfaga.   Es increíble que haya este tipo de ambiente en los hogares, y mucho más inaudito si esto se da en los hogares de cristianos donde Cristo es el fundamento.

¿Qué hacer para vivir en paz donde hay alguien con estos calificativos, sea el esposo o la esposa o algún hijo?    Iniciar un proceso de regreso a Dios y su Palabra.   Con disciplina, tener devocionales diarios donde se ora y se lee la Palabra de Dios para que Dios se encargue de cambiar ese tipo de comportamiento, siendo que son hijos de Dios.   Cuando se permite al Espíritu que controle nuestra vidas, este tipo de conducta es modificado y/o hasta transformado.   Por otro lado, si la situación persiste y es profunda, se debe buscar ayuda profesional, ya que un tipo de comportamiento así puede estar relacionado con algún problema emocional, mental o psicológico que ha vivido.    Las dos cosas se deben estar desarrollando, el devocional en casa, la consejería espiritual con su pastor y si lo amerita, consejería profesional con un psicólogo.

Es que para vivir en paz y contentamiento, solo se necesita estar en paz con Dios, consigo mismo, y con los demás, independiente de lo demás.   La paz inicia en el corazón, en la relación con Dios, y se demuestra afuera, en la relación con los demás.  Dios nos ayude a todos a no tener este tipo de comportamiento ya que afecta todo el ambiente donde se este, y Dios es entristecido.    Esforcémonos por estar bien con Dios, confiar en él, depender de él, eso es contentamiento.

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