Blog del Pastor Luis Gómez

Día 287
Job 6
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

No todo el que hace teología tiene una perspectiva correcta sobre la verdadera teología.     Por ejemplo, Elifaz dice que todo lo malo que le viene a Job  es evidencia de que  está en pecado. Hay una verdad universal de fondo, que todo el que comete pecado tiene consecuencias que enfrentar, pero no todo lo que viene a las personas es por causa del pecado.

El libro de Job responde a la pregunta ¿Por qué sufren los justos?  Job desde el inicio enfrenta la realidad del sufrimiento en su propia vida con una pregunta  ¿Por qué viene este sufrimiento a mí? y que más tarde la cambia a ¿Para qué viene este sufrimiento a mi vida?  Satanás tenía una perspectiva incorrecta sobre la teología que Dios ha plasmado en su Palabra y que espera de cada hijo suyo.    Hay muchos teólogos en este tiempo que tuercen la verdadera teología basado en su propio razonamiento, motivaciones e intereses.    Dios es quien tiene la verdadera teología, y él es quien en su soberanía escogió a Job para demostrar la verdadera perspectiva de la fe, lealtad y fidelidad cuando hay temor auténtico en Dios.

Dios por ser soberano y omnisciente conoce el presente y futuro de Job.  Por lo tanto, sabedor de la calidad de fe, temor y relación que tiene Job con Dios, lo escoge para enfrentarlo a su archi enemigo de todos los tiempos, Satanás, quien está intentando confundir a la humanidad y a los teólogos poco cuidadosos y poco responsables con el significado original de Dios.   También los amigos de Job tienen una perspectiva equivocada acerca de ciertos tópicos teológicos.    Se atreven a emitir con afirmación una conclusión teológica acerca del pecado, del sufrimiento, del castigo y del pecador.

Decir que alguien está sufriendo porque ha pecado, sin saber a profundidad.   Job por otro lado es el que entiende menos sobre lo que está pasando.   Irse una noche a descansar, en paz con Dios y levantarse el siguiente día con una pérdida total de sus propiedades, de sus hijos, y más aun, con una insoportable e inexplicable enfermedad.    Es por esto que lo primero que pregunta a Dios, con la seguridad de la fe que hay en su vida, del temor hacia Dios, y de la buena relación que tiene con Dios.  ¿Por qué viene esta enfermedad, este sufrimiento, estas  pruebas, estas calamidades a mí, si estoy seguro de que mi vida espiritual es solvente?

A esto obedece la actitud de Job en los capítulos 6-8.  Así que, en este desarrollo en la escuela teológica de la fe que Dios está llevando a Job, es que su amigo Elifaz emite su primera conclusión.   Por hoy, debemos decir que Dios es soberano, omnisciente, y puede escogerte a ti para probar tu fe y fidelidad.    La Biblia dice que Dios no nos envía una prueba que no podamos resistir, y es más, unido a la prueba, nos provee una puerta de salida para que tu y yo podamos salir vencedores.   Lo que debemos hacer es mantener la confianza en Dios para no fallarle, y esperar completamente en su fidelidad.

Cuando te encuentres en una prueba, circunstancia que no entiendes y que atenta contra ti, no dejes de confiar en Dios, no dejes de ser fiel a Dios, no cambies tus convicciones en Dios y él te dará todo lo que necesitas para salir vencedor.   Es necesario que aprender a confiar que Dios jamás te enviará algo que no puedas enfrentar.   Cuando estés en esa prueba y circunstancia de dolor o incomprensión, alaba a Dios, alaba a Dios, y alaba a Dios.   Dios nunca te fallará, por ende, tu nunca le debes fallar.

Jamás cuestiones a Dios, y a Satanás no le creas ninguna teología que te presente por muy buena que parezca.  Lo mejor que puedes hacer es ser fiel a Dios aun cuando no entiendas lo que viene a tu vida.

Disciplina o castigo

Día 286
Job 5
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Elifaz, uno de los 4 amigos de Job que se quedó cerca de él 7 días sin decir nada, finalmente irrumpió el silencio y presentó su posición. Aquí se cumple el principio de la ley de la recompensa “Lo que se siembra así se cosecha” (4:7-9).  Su teoría es que Job sufre porque ha pecado y el pecado es el justo castigo de Dios por haberse apartado.  La solución para este problema está en el 5:8 “volver a buscar a Dios y todo saldrá bien”.  Luego el 5:17 dice: Dichoso el que recibe la reprensión (castigo) de Dios.  En fin, Dios juzga al injusto y prospera al justo.  Cuando el justo se aparta, Dios lo corrige con el sufrimiento.

¿Ya se dio cuenta lo que esta afirmando Elifaz?  Tácitamente afirma que Job está siendo castigado por Dios por causa del pecado en que ha estado.  La pregunta para Elifaz es, ¿Dónde está el pecado de Job si Dios mismo lo presento como aprobado, temeroso, perfecto, y recto?    Su posición es una mera opinión, o una teología tergiversada.   Es verdad la regla de la siembra y la cosecha, pero en este caso, según el testimonio que Dios da de Job, y lo poco que conocemos de este hombre, él no ha sembrado para cosechar enfermedad o sufrimiento.

Una cosa es disciplina pedagógica y otra cosa es castigo como consecuencia de.  La disciplina con fines pedagógicos es aquella que Dios la permite como prueba porque desea que nosotros crezcamos, y demostremos nuestra fidelidad.  Este es el caso de Job, él sin tener pecado que amerite castigo, fue expuesto a sufrimiento como prueba, Dios está probando no solo a Satán, sino al mundo entero que cuando se ama a Dios, se es fiel a la relación, identidad, a la fe, aun cuando sea sometido a la más dura prueba o sufrimiento.  Y como es prueba que viene de Dios, él está cerca para dar la resistencia, abrir una puerta para que pueda salir victorioso.   Es una disciplina con muchas enseñanzas para que crezcamos en la fe.

El castigo como consecuencia del pecado, es otra cosa.   Tome en cuenta, que siempre es un castigo que Dios permite y da a quienes él ama, a sus hijos.  La teoría de Elifaz en este sentido es correcta, que Dios castiga por el pecado, pero si lo hace con sus hijos que Dios ama, el castigo aunque es merecido, es para el bien del castigado.    Un ejemplo, Dios castigo a David por causa de su pecado con una mujer que no era su esposa, y David experimento las consecuencias durante 10 años, y él nunca dejo de ser hijo de Dios.     Hay castigos que viene a los que no son hijos de Dios, pero es consecuencia de su incredulidad. Tal es el caso de los habitantes de Sodoma y Gomorra, por no creer en Dios, y por dedicarse solo a pecar contra Dios, vino el castigo que terminó con toda la población.

Bienaventurado el que es disciplinado por Dios, porque Dios al que ama disciplina.   Muchas veces la disciplina viene no porque se esté en pecado, sino porque Dios busca que demos mejores frutos. Así que cuando os encontréis en diversas pruebas, si no habéis pecado, es porque Dios espera mucho más de ti, y por tanto, alaba a Dios, considérate dichoso porque es señal de que Dios te ama.

Luis Gómez Chávez

El endemoniado gadareno quería seguir a Jesús después que fue liberado del dominio de los demonios. Lc. 8:38-39 dice: “Y el hombre de quien había salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él, pero Jesús lo despidió diciendo: Vuélvete a tu casa, cuenta cuan grandes cosas ha hecho Dios contigo, y él se fue, publicando por toda ciudad cuán grandes cosas ha hecho Jesús con él”.  Jesús sanó a diez leprosos, pero solo uno quiso venir para agradecer por el milagro de sanidad. Esto es un gesto de fe por la que Jesús le dio salvación además de la sanidad.   Sin embargo, un escriba dijo a Jesús, “Maestro, te seguiré a donde quieras que vayas”.  Otro de sus discípulos le dijo: “Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.  Jesús les respondió: ¡Sígueme!, deja que los muertos entierren a los muertos” (Mt. 8:18-21).

            La respuesta del maestro fue específica “Las zorras tienen guarida y las aves del cielo nidos, más el Hijo del hombre no tiene dónde recostar su cabeza”.  Imitar los pasos de Jesús significa sentir lo que él sintió: amor, hacer lo que él hizo: morir para que dar vida, y vivir como él vivió: obedecer totalmente a Dios para hacer la voluntad divina.  El mismo Jesús  definió el costo de ir tras sus pasos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígueme”.  Los discípulos que le dijeron a Jesús que querían seguirle, después de conocer el precio, prefirieron seguir en sus lugares y no comprometerse a tener una vida de imitación del maestro.

Aquí está el punto medular del asunto, no puede haber vida cristiana plena, no puede haber familia realizada, no pude haber iglesia exitosa, no puede darse un crecimiento sano a menos que muramos a nosotros mismos. Otra vez, solo cuando el cristiano ama como Jesús amó, obedece como Jesús obedeció, y se entrega hasta el punto de morir como Jesús murió es que las cosas serán diferentes.

Esto quiere decir que, ir tras las huellas del maestro, siguiendo e imitando su ejemplo, no es nada fácil, pero nos corresponde hacerlo todos los días.   Y aquí está el vacío, lo incompleto, lo incongruente de la fe con la vida práctica de los cristianos.  El asunto es más agudo, Maxwell en uno de sus libros “Descubra el líder que hay en usted” prefiere trabajar con el 20% que está comprometido con Dios y entregado a una vida de santidad que con el 80% que no quiere compromiso y lo triste de todo esto es que muchos de ellos aunque están en el ministerio de la iglesia no lo están haciendo ni con excelencia, sino que tienen una vida espiritual decepcionante.

Cuando Jesús dijo, “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” quiso decir que quien cree en él como su Salvador, debe hacerlo su Señor también.  Dios desea que todos sigamos sus pasos al dejar de ser simples creyentes sin tomar compromiso alguno. Esto es renuncia, esto es dejar, esto es entrega, esto es dar.  Hasta cuando dejo y renuncio a lo que soy, quiero, hago y anhelo y me entrego, doy todo, ofrezco todo para que Jesús lo aproveche es cuando me convierto en un verdadero imitador de Jesús.

Día 285
Job 4
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

En una ocasión Dios le dio a escoger castigos  a David: entre 3 años, tres meses y tres días.   Escogió los tres días que estaría en manos del castigo de Dios, porque encontró más misericordia en Dios que en las manos de los enemigos.   Este principio es el que comienza a desarrollarse en el capítulo 4 de Job, solo que bajo un razonamiento más humano que divino.    Es Elifaz quien le está diciendo a Job que Dios lo castigará por el pecado que está cometiendo.

Es verdad que Dios al que ama castiga, pero el castigo viene acompañado de amor y un propósito pedagógico. Elifaz está aplicando el principio con la seguridad de que Job sufre por causa de su pecado, cuando Job esta asegurando y demostrando que es inocente.  Así que, acá no es castigo lo que Dios le está dando a Job, sino que es una demostración al mundo entero de que quien teme a Dios en cualquier circunstancia es fiel.

Sin embargo, es necesario afirmar esta gran verdad, de que Dios al que ama disciplina.   Así como el padre disciplina al hijo que ama, cuando este se ha portado mal o ha hecho algo en contra de Dios, o de la moral.   Hay un proverbio que dice, “El que detiene la disciplina al hijo aborrece”.   Es por ello que debemos reconocer con temor y temblor que Dios siempre nos disciplinará cuando hagamos algo que no es correcto.

Es oportuno aclarar que no siempre, lo que nos pasa es por causa del pecado.  Hay enfermedades que nos vienen por nuestro propio descuido, el cual no es pecado, sino que es por no alimentarnos bien, por cargar demasiado al cuerpo, o simplemente por no poner atención a los avisos naturales que el cuerpo da.  En el caso de Job, las calamidades, y la enfermedad de su piel, cáncer en la piel, no es por su pecado, sino porque Dios lo está probando, más bien nos está mostrando la fidelidad y lealtad de Job.

Concluimos mis hermanos diciendo que cuando somos disciplinados por Dios como resultado de alguna falta, no nos enojemos, no reclamemos, sino sintámonos bienaventurados porque esa es una clara señal de que Dios nos ama.   Cuando no es disciplinado a pesar de que está haciendo cosas malas, siéntase triste, porque algo diferente está pasando.   Lo mejor que se puede hacer es siempre ser fiel a Dios aunque se esté en la más dura prueba, porque cuando somos fieles, las pruebas que nos vienen no podrán poner en duda las convicciones y la fe en Dios.

Día 284
Job 3
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

                  El deseo de Satanás era que Job se rebelara contra Dios.  Dios permite el sufrimiento como prueba, Satanás lo intensifica y usa a la mujer de Job para incitarlo a maldecir contra Dios (esto es tentación).  Si Job accedía, Satanás comprobaría su hipótesis.  Sin embargo Dios demuestra a Satanás y al mundo que su poder es invencible y que cumple Ro. 8:28-29.  Quien ama a Dios, en medio de toda circunstancia será fiel a Dios.  Quien ama a Dios permanecerá firme sin ceder a la tentación aun cuando la misma esté intensificada en toda su fuerza, pues aun en el último momento, escogerá ser fiel a Dios y a sus convicciones.

En el capítulo 3 se repite cinco veces la pregunta ¿Por qué? (v.11, 12, 16, 20,23).  La pregunta impregna la esencia  del dolor incomprendido de Job.  Es la incógnita de la comprensión del sufrimiento que en los justos o personas buenas e inocentes  continua.    Job no lo puede explicar y en medio del dolor y presión, él permanece como inocente sin pecar contra Dios, no lo maldice.  Sin embargo, como humano, buscó la manera de dejar salir el dolor por medio de gritos, lamentos y maldiciones pero no contra Dios.

Job grita maldiciendo el día de su nacimiento (3:1-19).  Versículos claves, el 3 “Perezca el día en que yo nací”. Según la mitología pagana, Job buscó a los expertos en hechicerías y maldiciones lo maldijeran.  Reniega contra ese día, no contra Dios, simplemente porque no entiende la razón de porque esta así y porque en esa circunstancia no quiere estar.  Luego los v.11, 12,16 expresa tres formas de insistir en que no quiere estar así.   Job sabía que quien muere: ya no lo molestan, no es intrigado, en la muerte todos son iguales y termina el sufrimiento, para el justo.

Job grita maldiciendo la prolongación de sus días terribles (3:20-26).  Job pedía algo imposible para el ser humano.  Sin embargo, está seguro que su vida está en Dios y él puede hacer lo que el hombre no puede hacer.   Se queja de la duración del sufrimiento.  Ya perdió su familia, sus bienes y lo único que tiene es la vida, vida no deseada, desea que termine para ya no sufrir.

Job representa el comportamiento natural de todo ser humano cuando está sometido a una prueba donde considera que ya no puede más y no encuentra una salida.    Lo natural del ser humano que cuando se está en una circunstancia que es inexplicable, no encuentra salida y es insoportable, surge del alma la queja, las peticiones, los gritos, la turbación, la negociación con Dios o con cualquier persona con tal de salir de lo que está viviendo.  Job al final del capítulo reconoce que esta turbado, no entiende aun porque está sufriendo de esta manera.  Con todo y su turbación y los gritos de agonía, se mantiene firme en su relación con Dios, su fe es firme, sus convicciones inamovibles.    Esta es la enseñanza, si somos justos o personas buenas delante de Dios, jamás debemos olvidar que Dios está de nuestro lado, él está con nosotros y no nos dejara ser expuestos más allá de nuestra resistencia; Dios nos librara, solo que debemos esperar que la prueba termine y así cumplir el propósito de Dios en nosotros.  Si Dios es con nosotros, quien contra nosotros.

 

Fe a prueba de fuego

Día 283
Job 1:12-22
Lectura de los libros poéticos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

En la Biblia hay algunos ejemplos donde la fe es puesta a prueba de fuego.   Uno de ellos es Abraham cuando Dios le ordeno que en señal de obediencia sacrificara al hijo de la promesa, al cual espero 25 años para que naciera.  Abraham salió librado y demostró que su fe en Dios era más fuerte  que toda prueba.    Otro ejemplo es el de los amigos de Daniel cuando con la confianza y lealtad a Dios seguros de que Dios es mayor que todo y que tiene poder para librarlos prefirieron ser echados al horno de fuego antes que negar su fe.   Un horno, según dice la Biblia que fue calentado siete veces más de lo normal.  Ellos, salieron victoriosos de esa prueba porque Dios, en quien ellos confiaban, los libro al no permitir que ni aun sus cabellos se quemaran.

Un ejemplo más, Daniel permitió ser echado al foso de los leones antes que negar su fe en Dios.  La Biblia dice que al siguiente día, Daniel estaba con vida porque Dios tapo la boca de los leones para que no se lo devoraran.  Tres ejemplos donde la fe es puesta a prueba de fuego.    Bueno, Job no es la excepción,  porque según leemos en el capítulo 1 y los versículos 12 al 22, y luego el 2:10 su fe es puesta a prueba de fuego, ya que no solo pierde todo, sino que él mismo es sometido a una enfermedad de la piel.   Perdió todos sus bienes materiales, perdió a toda su familia, y para completar la prueba, le vino una enfermedad de la piel que lo hacía sufrir, y lo mas paradójico es que todo esto le sucede siendo una persona fiel a Dios.  Uno puede ver como consecuencia natural para una persona que no es fiel a Dios que sufra esto, pero alguien tan recto como Job, Abraham, los amigos de Daniel, y Daniel mismo.

Al leer esta porción vista bajo otra perspectiva a la que vimos en el devocional anterior, me llama la atención la actitud correcta, el estado de contentamiento y el grado de madurez  de Job al reaccionar  ante toda esta calamidad,  donde Dios pone a prueba su fe.  Cuando la fe está centrada no en las emociones, ni tan solo en el conocimiento sino en Dios es solida, madura, fuerte, y leal sin importar la magnitud de la prueba.  Dios limitó a Satanás para que no tocara la vida de Job, en su primera prueba (v.12).   Cuando ya había perdido todo, Job responde en el v.21 “Desnudo salí del vientre de mi madres, y desnudo volveré allá, Jehová dio, Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”. ¿No es esta una expresión de contentamiento, confianza, y satisfacción en Dios?   ¿No es esto amor, lealtad de Job al no cuestionar el accionar de Dios?   Job entiende que todo esto está controlado por Dios, y él está seguro en sus manos. Pero, ¿no es esto una prueba de fuego para la fe?  ¿Cómo reaccionaría usted ante una prueba como esta?

La segunda fase de la prueba de fe que Dios permite a Satanás esta en el 2:6-9.  Solo la esposa la ha quedado a Job, todo lo ha perdido, y ahora su enfermedad es lo más terrible, y la esposa se une al ataque convirtiéndose en instrumento de Satanás.  El v.10b, dice, en todo esto, Job no pecó con sus labios.   Mis amados lectores,  es posible que usted ya ha estado en medio de una prueba de fuego de su fe, pero no en el nivel de Abraham, Daniel, y Job.  Es que la lealtad y la calidad de fe que tienen estos siervos de Dios es tan fuerte, madura, y convincente que prefieren morir antes que fallarle a Dios.    Cuando se cree en Dios en este nivel, se vive en contentamiento, satisfacción, seguridad de que todo lo que pase no cambiara nada la relación que se tenga con Dios.

Dios, ayúdanos para que cuando seamos sometidos a una de estas pruebas, podamos serte fieles. Por nada del mundo, ni por lo que te ofrezca, dejes de ser fiel a Dios.

Da lo mejor a Dios

Dr. Luis Gómez Chávez

Cuando se va a construir un edificio, ¿Cuál es la pregunta que se hace?  ¿Cuál será la función del edificio? Porque de la función depende la forma o el diseño.  Por ejemplo, si se piensa en la función de  una escuela para niños, un banco, unos apartamentos o un supermercado, esto determina el diseño. De igual manera, Dios diseñó la Iglesia y a cada miembro según la función que esta tendría mientras permaneciera en la tierra.  Rick Warren dice: “Antes que Dios te hiciera, decidió que rol deseaba que jugaras en la tierra.  El planteó con exactitud como quería que le sirvieras y te formó para esa tarea. Eres de la manera que eres, porque fuiste hecho para un ministerio especifico”.

Dios al crearnos nos dotó con talentos naturales, y cuando nos regeneró nos  capacitó con dones espirituales, y todo, para cumplir la función para la cual él nos creó.  Hay dos textos que deseo mencionar que respaldan esta verdad (Ef. 2:8-10, Ef. 4:15-16). Y es San Pablo en 1 Corintios 3:5-10, y 4:1-2 que declara que nuestra función y nuestra posición es la de servir como fieles servidores de Cristo. Cada cristiano hijo de Dios tiene por lo menos un talento natural y un don espiritual que lo capacita para cumplir la función que Dios le ha dado dentro del Cuerpo de Cristo que es Su Iglesia.    Es necesario que cada uno la cumpla con fidelidad dando lo mejor a Dios.

Entender el corazón de Dios cuando dice: “Porque no quiero sacrificios de labios sino un corazón sincero”, es algo fundamental.  Entender, “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y que pide Jehová de ti, solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante Dios” (Miqueas 6:8) es de suma importancia. ¿Cuán equivocados estamos al creer que todo lo que hacemos es de agrado a Dios? ¿Cuán herrados estamos al creer que todo lo que hemos preparado con mucho tiempo está llegando al trono de Dios como olor grato? ¿Cuán engañados estamos al sentirnos satisfechos solo porque muchos nos felicitan por la manera como cantamos, dirigimos, enseñamos, predicamos y servimos? ¿Cuán ignorantes somos al creernos todo lo anterior?

Viene a mi mente de nuevo las mismas palabras del profeta, “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y que pide Jehová de ti, solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante Dios (Miqueas 6:8).  Como una exhortación, amonestación y confrontación, resuenan en mi oído y en mi corazón las palabras del profeta.   Es  triste, peligroso y dañino para el ministerio, caer en tal decadencia espiritual, de irresponsabilidad moral al creernos lo párrafo anterior.  Lo que Dios espera de nosotros al servirle es honestidad, integridad, sinceridad con nosotros mismos, con Dios, con el ministerio y con los demás, antes de hacer hasta el más pequeño ministerio como es el entrar en el santuario de Dios.

¿Me gusta lo que hago, lo realizo con facilidad, siento satisfacción al hacerlo, son edificados los demás con el ministerio que hago, se agrada Dios con lo que hago?