Blog del Pastor Luis Gómez

Isaías 42:1

He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.

Observe con cuidado lo que dice el pasaje:

 Dios está hablando de Jesús, su siervo, su escogido.

                      – Dios se compromete sostener a su escogido, a Jesús.

                      – Dios está complacido por Jesús su siervo.

                      – Dios ha puesto sobre Jesús su Espíritu.

                      – Jesús traerá justicia a las naciones.

 

¿Cómo traer contentamiento a Dios?  ¿Cómo complacer a Dios? ¿Qué debemos hacer para traer contentamiento a Dios?  1)  Siendo escogidos, siervos de Dios.  2) Viviendo controlados por su Espíritu Santo. 3) Viviendo o practicando y enseñando la justicia de Dios.

¿Cómo se relaciona la justicia con el contentamiento?  Una persona justa es recta, transparente, cabal, y vive bajo la perspectiva divina que es la voluntad de Dios.  Una persona justa practica el lenguaje bíblico; por consiguiente, en toda circunstancia mantendrá el contentamiento, la firmeza y la estabilidad espiritual.

¿Eres tú un escogido de Dios? ¿Si eres escogido, ya eres un siervo de Dios? ¿Practicas la justicia en tu diario vivir de manera que sientes que complaces a Dios?    Esfuérzate cada día por complacer a Dios con cada cosa que sientes, piensas y haces. ¿Eres justo en tu forma de comportarte en tu casa, en el trabajo, en la calle y en la iglesia? Recuerda, Dios se complace cuando somos justos en todo.

¿QUÉ BUSCA DIOS DE MI?

Dr. Luis Gómez Chávez

Con frecuencia nos encontramos en circunstancias donde realmente no sabemos lo que Dios busca o lo que él quiere de nosotros. Es posible que ya haya escuchado esta historia.  Un día viernes el padre y sus hijos fueron al Departamento de Inmigración  para pedir una extensión de la visa R-2 para los hijos porque no habían salido de este país por razones de tiempo.  Sin embargo, la gran sorpresa fue que sin mediar palabras, sin dar razones y sin pérdida de tiempo, un agente de inmigración canceló las visas de toda la familia que les permitían residir en USA por 10 años, según la visa original.  Lo tremendo fue que solo les dieron dos días para salir voluntariamente de este país.  Así que, el lunes 6 de enero del 2003, con 4 maletas y $ 400.00 dólares, toda la familia regresaba a a su país sin saber lo que Dios buscaba de ellos y sin nada que los esperara en el país.

Lo más difícil de esta experiencia fue  descubrir lo que Dios buscaba.   ¿Cómo estar contentos, satisfechos y tranquilos cuando todo parecía difícil?  Juan 15 fue una de las palabras que Dios usó para mostrar su voluntad.   “Árbol que da fruto será podado para que dé más frutos”.   El fruto que Dios buscaba no era lo que la familia podía  hacer o lo que podía aguantar, sino la salud espiritual.  Dios buscaba que cada uno aprendiera el contentamiento, la fe, y la dependencia de Dios.

Lo que rebalsó la copa de la incomprensión en el proceso de la Escuela de Formación fue que al llegar al consulado americano para que les diesen la visa de residencia 2 años y 7 meses después, uno de los agentes consulares les dijo y les mostró que las visas de religiosos jamás fueron canceladas en el sistema consular de inmigración  ¿Se puede imaginar lo que estaba pasando?  ¿Cómo recuperar los casi tres años? ¿Cómo aliviar los efectos psicológicos de la familia? ¿Qué hacer con las pérdidas materiales?  ¿Quién pagaría  todas las lágrimas que salieron de sus ojos por mucho tiempo por no entender la razón de los acontecimientos? ¿A quién reclamarle, a Dios o a Inmigración?  Finalmente, ¿quien  permitió todo esto y para qué?

Dios siempre busca de nosotros lo que aún no le hemos entregado. Tarde o temprano tendremos que entregarlo, es mejor que  seamos dóciles a su voluntad como muestra de nuestra salud espiritual para no pasar por valles y  desiertos.  No se necesita estar en pecado o ser malos para que seamos expuestos a experiencias difíciles, solo que Dios, como un minero en busca del metal precioso, el oro, trabaja hasta encontrarlo.  Esta búsqueda implica desechar, depurar, pulir y seleccionar. El valor del oro ya refinado y moldeado en la forma escogida es mucho más alto que el oro en bruto.

Ahora, piense en usted y haga la pregunta, ¿Qué busca Dios de mí? ¿Qué quiere Dios de mí?   Dios desea que se mantenga en salud espiritual, que sea dócil a su voluntad, a su plan, a su Palabra.  Él desea formarlo a la imagen de Jesucristo. Y resultado de la salud espiritual es  el crecimiento integral.

 

¡Vamos¡, le invito a ponerse en las manos del Alfarero.

Así es nuestro Dios

Habacuc 3:17-19

El pasaje presenta tres “aunque” y tres “no, no, ni”, dos “haya” y dos ‘Falte”.  Son palabras que describen una situación totalmente negativa.  Lo está diciendo el profeta Habacuc, el profeta de Dios, escogido por Dios.   Esa terminología no es nada atractiva, alentadora y ni agradable al oído.   Lo dice porque desde el capitulo 1 hasta el 3 el pueblo de Israel vive en condiciones nefastas, desesperanza, con la clara expectación de juicio por su desobediencia.  Humanamente, el pueblo esta caído, no tiene nada que pueda salvarlo de la destrucción.  Ya no hay salida para este pueblo de Dios, les falta todo, no tienen nada, no saben qué hacer.

Pregunto, ¿Esta en una situación similar a la que Habacuc describe?  Posiblemente se siente en soledad, en grande preocupación, profunda tristeza, confundido porque no sabe qué hacer por lo que está pasando su familia.   Este pasaje me hizo recordar los días que mi familia y yo vivimos en los años 2003 a 2005 cuando llegamos a Guatemala sin saber qué hacer y ni porque estábamos allá.  Sin embargo, Dios si sabia porque estábamos allá y para que nos había movido de Estados Unidos llevándonos con casi nada.  Dios quería enseñarnos a nosotros como familia que él quiere que confiemos en él en todo tiempo, que vivamos contentos, satisfechos, agradecidos, felices, en cualquiera que sea la situación.   Que nuestra fe no cambien  aunque las circunstancias en que vivimos cambien.

Vuelva a leer los vv. 17 a 19, ¿Qué le hace pensar los 3 aunque, los 3 no, los 2 falte, y los dos haya?   Eso es lo que Dios quería enseñar a su pueblo por medio del profeta, que en todo tiempo debían confiar, y obedecer a Dios.   Es la misma enseñanza que hoy nos desea dejar, que por nada debemos dejar de confiar y alegrarnos en nuestro Dios, ya que él es la fuerza de nuestra vida.    El profeta dice, aunque me falte todo, aunque no tenga nada, yo siempre estaré contento, alegre, satisfecho y agradecido con Dios, porque él es el motivo, la razón, la fuerza, y la fortaleza de mi vida.    La convicción del profeta es profunda y verdadera.

Personalmente aprendo que debo confiar, reposar y esperar más en Dios.  Él está en control de todo, su voluntad y su plan para mi vida es perfecto.  Él jamás se olvida, ni se sale del plan que tiene para mi vida, aun cuando yo trate de salirme.    Dios ni se olvida, ni su palabra falla, porque todo lo que él dice y promete en su Palabra se cumple al pie de la letra.  Él es grande, soberano, poderoso, amoroso, sabio, y perfecto, si estoy en sus manos, yo estoy seguro.   Si tú has leído este pasaje 3 veces, te invito a leerlo nuevamente dejando que Dios te conforte y vive en contentamiento y satisfacción en cualquiera que sea tu situación.

Hebreos 12:1-2, Jeremías 15:16

Recuerdo que en cierta ocasión predique, “gozo en medio del sufrimiento” refiriéndome a Jesús quien en medio del gozo de su entrada triunfal sintió mucho sufrimiento ante el rechazo e incredulidad de su pueblo.  ¿Cómo puede el sufrimiento dar gozo? ¿Puede el gozo ayudarnos en el sufrimiento? ¿Se puede soportar el sufrimiento cuando sabes que tendrás al final el gozo verdadero?

El gozo puede llegar a ser el motivo o el fin de la prueba en que estas.   Jesús, el máximo ejemplo de esta ecuación, es el modelo de imitación.    El gozo al cual nos referimos acá no es el gozo natural que producen las cosas, porque no es temporal, sino que el gozo acá es parte del fruto del Espíritu Santo, el cual radica en lo profundo del corazón, pues es una verdad, es una convicción y una certeza de victoria que ya tenemos en Jesús.  El gozo es la demostración de una buena relación que se tiene con Dios.

Es por ello que, el gozo es el motivo y fin del cristiano porque requiere creer en Jesús, y no dejar de mirarlo a él como el modelo.   Este es el reto, mirar fijamente y vivir diariamente en Jesús y estar en contacto con él para tener, sentir, disfrutar, vivir y practicar un estilo de vida de gozo, seguridad, motivación, estabilidad, satisfacción y mucha alegría.   Es lo que Hebreos nos enseña, que miremos a Jesús lo cual requiere fe, y nos da el testimonio de muchos y muchas personas en la Biblia que entregaron sus vidas con gozo por la fe, y murieron con satisfacción porque no encontraron mayor gozo o satisfacción que morir siendo obedientes a Dios.

Si puedes comprar el librito, “El secreto de la Vid” del escritor Wilkerson, o bajarlo  en el internet, te invito a leer el capitulo 7.  Hazte la siguiente pregunta, ¿Cómo tener gozo, y contentamiento cuando no ves respuesta a la prueba, dificultad o crisis que estas pasando?  La respuesta es, seguir confiando, creyendo en las promesas de Dios, y sin dudar, solo esperar, porque Dios es fiel, nunca falla, no debemos desesperarnos, es más, aun cuando sientas que Dios no responde, no olvides, que él hace las cosas perfectas, solo espera con gozo, paz, paciencia, porque tu respuesta llegara en el momento justo.

El gozo del Señor es mi fortaleza.   El gozo que él Señor ha puesto en mí, es la fuerza de mi vida, es el motivo y fin de mi vida.  Por eso, debemos gozarnos, vivir contentos todos los días, o sea satisfechos y dependiendo solo de él…  No te desanimes si no vez o escuchas algo de Dios es porque él no ha dejado de pensar en ti, y trabajar para ti, solo que él está trabajando en ti, porque te está formando para su gloria.  Salmo 37:3-7ª.

Dr. Luis Gómez Cháve

Hace unos días, vi por televisión un debate sobre el matrimonio versus lo innecesario del matrimonio. Quien defendía el matrimonio como la relación más bella, tierna y completa que Dios ha dejado es un artista mexicano que antes de creer en Cristo estuvo a punto de separarse de su esposa, pero una vez Cristo fue integrado en la vida de ellos, el matrimonio ha vuelto a ser una alianza sagrada en presencia de Dios, una sociedad con derechos compartidos, una relación o unión consciente y voluntaria para toda la vida al estilo de Dios y un compromiso que requiere lealtad. Por el otro lado, estaba el que abogaba porque no hay necesidad del matrimonio, que es mejor la unión libre, y que él había vivido casado 10 años, pero que ahora que está separado, él ve que no hay necesidad de casarse pues al vivir ligados por un documento comienzan los pleitos. La audiencia dio su opinión la cual favoreció al matrimonio. Escuche lo que dijo quien se oponía al matrimonio al final del debate: “saben, quiero decirles algo, que los diez años que vive casado, son los diez años más felices y hermosos que he vivido en toda mi vida”.

La atención del núcleo más importante y de la Institución más valiosa de la sociedad, la familia,  es algo que no puede esperar más tiempo.  La lista mayor de los problemas que enfrenta la iglesia no es por el dinero, no es por el edificio, no es por la cantidad de personas, no es por el trabajo, no es por los estudios, salud, casa, etc.  El problema es por la poca atención que se le está dedicando al matrimonio-familia y la incorrecta educación que se le está brindando.  Este fue el error de Jacob con los doce hermanos que vendieron a José, fue el mismo error del sacerdote Elí con sus dos hijos que murieron en la guerra y fue el mismo error que cometió el rey David quien tuvo todo pero no supo educar a sus hijos. Ese mismo error se está cometiendo hoy en día, la familia o mejor dicho los padres, en vez de impulsar los valores, las prioridades, las virtudes y la responsabilidad, está gastando mayor tiempo y esfuerzo en el trabajo, en lo material  y en lo que es secundario.

La familia es un producto creado directamente por Dios, quien  es Poderoso, Amoroso, Creativo, Soberano, Sabio y Bello.  Es el Arquitecto y Dueño de todo (Sal. 24:1). Dios es quien DISEÑÓ el matrimonio, la familia y cada miembro en particular, por lo tanto, si Dios hizo al hombre y a la mujer, el matrimonio y la familia, todo es perfecto y debe funcionar perfectamente bien. La pregunta lógica que surge de inmediato es, si lo anterior es verdad, ¿Por qué hay tantos problemas en el matrimonio y la familia hoy más que nunca?   Porque se han olvidado del Creador y se han apartado de las normas, reglas y lineamientos originales establecidos por Dios.  Como Dios es quien los ha hecho, él sabe cómo funcionan bien, lo único que nos queda es obedecer y seguir las instrucciones del fabricante eterno.

El impase es este, aunque fue creada por las manos de Dios, si no aprende a vivir en las manos de Dios no podrá alcanzar su máxima felicidad, realización y satisfacción en este mundo.  Así que, el matrimonio y la familia necesitan vivir controlados, dirigidos y protegidos por Dios todos los días porque solo cuando se vive así, podrá transmitir a esta sociedad los valores fundamentales: verdad, santidad y fidelidad.

 

 

Pastor Luis Gomez
 
Todos, es posible, que en alguna ocasión hemos caído en el mismo error de los padres de Jacob y Esaú. Elí y David también sucumbieron ante esta influencia al querer tolerar (cubrir) el error, la falla, la debilidad, la falta, el engaño, el descuido, el berrinche, la niñería, la irresponsabilidad, el mal carácter, la haraganería, la soberbia, el orgullo y el pecado de alguien por ser su hijo o su hija, su hermano o hermana, su esposo o su esposa, su mamá o su papá, su tía o su tío, su amigo o su amiga, su novio o su novia, su cómplice o compañero, el anciano o el diácono, el pastor o la esposa del pastor. Hacer eso es ir en contra de la ética que la Biblia enseña, encubrir o cubrir algo que es pecado o algo que está en contra de las reglas divinas con tal de favorecer o evitar algún tipo de reprimenda, es pecado, es incorrecto. Tales acciones es hacer mal uso de la tolerancia, es actuar con la razón y no con la convicción y los absolutos de la Biblia.
 
No decir que el niño se comió el pastel que le habían dicho no comer para que no lo regañen o castiguen es pecado. Justificar la ausencia a la iglesia de un hijo o una hija cuando sabemos que faltó por irresponsabilidad, por irse con un amigo o amiga al centro comercial o al mar, es pecado. Esconder el error de un padre o una madre con tal de que no los disciplinen, es pecado. Enojarse con los demás por la disciplina impuesta a un hijo que lo merecía por haber violado y desobedecido la Palabra de Dios es hacer mal uso de la tolerancia, es pecado también. Aplaudir o no decir nada a un niño cuando este le tira el agua sobre la cara a otro niño o le pega a su compañerito, es incorrecto. El no decir nada a los jóvenes cuando estos no cumplen el ministerio o faltan cuando ellos así lo deciden, es irresponsabilidad. Dejar un privilegio que Dios le ha dado sin una aceptable justificación, es falta de responsabilidad, es pecado. Favorecer a alguien porque se siente comprometido por un favor hecho anteriormente es falta de ética.
 
¿Se da cuenta en el error que había caído David, creyendo que con llorar y lamentar la muerte de su hijo rebelde estaba demostrando responsabilidad como líder? Ante el pecado o falta de un hijo; la ética y la responsabilidad de los padres son más importantes. No quiere decir, ser inhumano, sin sentimiento, pero cada cosa en su lugar, cada cosa en su tiempo, y para todo hay tiempo. Tenga cuidado usted, haga buen uso de la tolerancia, pues no siempre es buena, cuidado con dejarse llevar solo por la razón. La vida cristiana es de fe y convicciones en Dios y su Palabra. Sométase a la Palabra, crea en ella y esta dará los lineamientos a seguir. Y mucho cuidado con este movimiento de la nueva tolerancia que anda por todas las esquinas de las cosas, tratando de eliminar los absolutos, la verdad de Dios y de la Biblia, diciendo que todo lo que tu creas que es bueno y correcto, los demás solo deben aceptarlo, y esto es una gran mentira del diablo.
 
Abra bien los ojos y los oídos, examine todo a la luz de la Biblia y no a la luz de la razón. Por no ser coherentes con lo que creemos y vivimos, con lo que decimos y hacemos, es que estamos como estamos. Vamos, tenga carácter, sea responsable y responda de acuerdo a la herencia familiar, a la cultura del entorno, a la formación bíblica y académica y a la valorización personal regido a su relación personal con la voluntad de Dios y no según lo que le dicta la razón.
 
Personalmente creo que en esta parte está el meollo del asunto, de la problemática, de la confusión de identidad, del cambio de comportamiento, y del rompimiento con los valores que siempre han identificado y guiado muy bien a la sociedad. Claro está, siempre, desde el inicio de la humanidad hasta el día de hoy ha existido un poder, una fuerza, una intención y un plan antagónico, el de hacer lo contrario a lo que Dios ya estipuló. Desde Génesis 3 hasta el día de hoy, Satanás ha luchado por hacer todo lo opuesto al deseo y voluntad de Dios (Ef. 6:12). La sociedad actual está obedeciendo las directrices de este impostor, Satanás, el engañador quien haciendo creer al hombre con manipulación está causando un caos moral, espiritual, social y civil con una cosmovisión incorrecta y pecaminosa.

Pastor  Luis Gomez

Jn. 15:11, Ro. 15:13

Uno de los estados emocionales más satisfactorios en el ser humano es el gozo.   Sentirse triste, enfermo (a), descontento (a) e insatisfecho (a) aun cuando se tenga todo, no se le siente sentido o valor.   Cuando estamos alegres, felices, gozosos, aun las cosas negativas que nos vengan a nuestra vida las pasamos por alto o no nos afecta, se es mucho más positivo (a).  La pregunta es, ¿Quién es la fuente del gozo en este tiempo donde se necesita ser feliz, estar alegres, y ser positivos (as)?  ¿Cuál es el motivo para sentir gozo todo el tiempo aunque el tiempo en que vivamos es malo?

Según estos pasajes, definitivamente, es Dios el único que puede darnos gozo.  El gozo acá es profundo, interno, sobrepasa a la emoción externa de una sonrisa, es una convicción interna que nos permite estar en paz, tranquilidad, y firmes en todo.  La manera que se obtiene el gozo de Dios es creyendo en Jesús como Salvador personal?  Dice Gálatas 5:22-23 que el Espíritu no da el gozo en ese momento que nos convertimos por fe, y es a ese gozo que se refiere Pablo en Fil. 4:4-6 donde nos dice regocijaos en el Señor siempre, aun cuando nos haga falta todo.  Es una expresión de fe, de esperanza, de confianza, y de dependencia en Dios.

Hay una relación entre nuestra esperanza con el gozo del Señor en la vida práctica.   El gozo del Señor mi fortaleza es.  La esperanza o sea la fe y el gozo, ambos son partes del fruto del Espíritu. Aprendemos a esperar cuando creemos en Jesús y se vive con gozo en la medida que creemos o confiamos en Dios, no importa la circunstancia en que vivamos.   De manera que la fe, en la virtud profunda que me permite estar seguro que todo lo que Dios ha dicho en su palabra se cumple, es la virtud teológica que me permite esperar, confiar, y vivir seguro de que Dios está en control de todo.   Esa seguridad es lo que me permite vivir tranquilo, con gozo.

¿Cuánto esta confiando en Dios?  El deseo de Dios es que viva lleno de gozo, “para que os llene de todo gozo”. Juan 15 10 Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa.  Romanos 15:13 dice “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”.  Fe es obediencia, y en la medida que obedecemos, el gozo y la alegría es completa en nosotros.

¿Cómo vivir la vida cristiana con alegría y con mucho gozo?  Primero, teniendo una relación estrecha con Dios, quien es la fuente del gozo, quien lo sustenta, lo fortalece, y lo mantiene.   Esta buena relación permite tener una perspectiva sobre la vida y las cosas de esta vida de manera muy diferente a tal grado que no desestabiliza.  Segundo, demostrando ese gozo por medio de la fe, virtud que guía, determina, moviliza, motiva, inspira, confirma sobre la clase de vida, emoción y convicción, sentimiento y acción porque está basada en Dios.

¿Quién es Dios para ti?   El confiar en Dios es lo que da gozo.   Pablo dijo, Todo lo puedo en Cristo quien me fortalece.    Regocijaos en el Señor, otra vez digo regocijaos, por nada estéis afanosos….  Dios es la fuente del gozo, confiemos en él, y el gozo se verá en nuestra obediencia. La vida es mucho mejor si vivimos alegres, gozosos. Las pruebas se soportan con mayor felicidad si confiamos en Dios, y si recodamos que en el somos vencedores, y que [el es nuestra fortaleza y gozo. Si en este día se siente triste, venga, dígaselo al Señor, pues el cambiara su tristeza en gozo, pues confiar en Dios, es sentir paz y gozo.