Blog del Pastor Luis Gómez

Todos necesitamos ayuda

Dr. Luis A Gómez Chávez

La autosuficiencia en una persona es delicada e ilusoria.  Por un lado  es atractiva, halagadora, gratificante y visionaria.  Por el otro lado, es engañosa, traicionera, y vana. Cuando una persona es autosuficiente se siente capaz, suficiente, superior, grande,  que no necesita de nadie, y esto lo lleva a la arrogancia y la soberbia.  Cuando por este sentimiento se llega a tener posiciones altas donde está sobre muchos, el peligro es el endiosamiento de sí mismo. El problema es que ese sentimiento de superioridad, es engañoso, es ilusorio, no es verdadero, es pura vanidad, termina y acaba.

Cuando pensamos  en el desarrollo de la vida cristiana, atenerse solo a lo que uno es, siente y puede hacer no es suficiente para que esta sea eficaz y efectiva.    Dios desde que nos escogió, él definió un plan para cada uno, especificó las cosas en las que íbamos a andar y hacer (Ef. 2:10).   La autosuficiencia no es suficiente para lograr hacer todo lo que Dios ya ha planeado que cada uno haga mientras viva sobre la tierra.  Al contrario, la autosuficiencia solo es suficiente para algunas cosas, lo demás solo es mentira, solo es apariencia, solo es ilusión, pues se vive en una dimensión irreal, en lo que no es verdad.

En el interminable conocimiento de Dios, él ya sabía que el ser humano fue creado con limitaciones para que reconozca que necesita de ayuda, de los demás, de otros recursos que él mismo ha dejado.   La actitud de humildad, es lo que debe distinguir a cada persona, la cual consiste en reconocer que no es suficiente en sí mismo para tener una vida cristiana efectiva y eficaz.    Es el reconocimiento que Dios previó para nuestra no suficiencia muchos recursos espirituales para complemento de nuestras vidas y así lograr el objetivo supremo de vivir solo para la gloria de Dios.

Reconocer que todos necesitamos ayuda, que estamos incompletos sin los demás, que somos mejores si nos unimos a otros, que la vida es mejor si trabajamos como un solo hombre.  Efesios 4:15-16 dice claramente que somos un cuerpo formado por muchos miembros pero que cada uno tiene una función específica que complemente a los demás para lograr el todo, el objetivo del cuerpo.  Sin el cumplimiento fiel de cada uno, no estamos completos, no somos suficientes, no somos capaces, porque nos necesitamos y nos pertenecemos.

Así que, la vida cristiana para que sea eficaz y efectiva y cumpla el propósito por el cual Dios nos escogió, debemos reconocer que Dios nos ha dejado varios recursos para que nos ayudemos: la oración, la palabra, el Espíritu Santo, la iglesia, los dones espirituales, los desafíos, el ministerio, etc.   Así como Jesús hizo buen uso de los recursos espirituales para cumplir la misión por la cual el Padre lo envió, cada uno de nosotros sus hijos, debemos hacer uso de los recursos que tenemos para vivir de una manera agradable y perfecta delante de Dios.

Dr. Luis Alberto Gómez,

Pensado en el tema de la reconciliación, viene a mi mente algunos ejemplos en la Biblia.  El primero,  por ejemplo es el de Jacob y Esaú, otro más es el de José y sus hermanos. Cabe aclarar que no todos los encuentros  terminan en un final feliz como es el caso de Jacob y Esaú sino que algunos terminan mal como fue el de Caín y Abel, y el de David y Saúl.  Sin embargo, es importante reconocer que el mero hecho de que se encuentren  dos personas que no han tenido buenas relaciones, personalmente lo considero como el primer paso para alcanzar la reconciliación.

Perdonar es tomar la responsabilidad del ofensor para liberarlo de la pena, vergüenza, dolor, tristeza, abandono, y del castigo que lo atormenta.  En este caso, el ofendido (siguiendo el ejemplo de Dios) que acepta perdonar al ofensor es consciente que lo está eximiendo de culpa.  Sin embargo, una cosa es el perdón, decisión de sembrar la planta del perdón  que no es por deseo, sentimiento, sino por obediencia a Dios. Otra cosa es la reconciliación, que puede tomarse mucho tiempo, es el proceso de cuidar, regar, proteger, abonar y limpiar la planta hasta que de fruto

Ha de considerarse seriamente  que aunque ya ha habido perdón, durante el proceso de reconciliación, se experimentara desaires, desánimos, desprecios, vergüenzas,  lo cual ha de verse como  parte de la consecuencia por el pecado mas no como el modus vivendus.  No olvidemos que reconstruir una relación, una amistad y una confianza traicionada, ofendida, y dañada, toma mucho tiempo y está supeditada al esfuerzo de ambas partes.  Dios ya perdono, ambos se perdonaron, ahora necesitan reconciliarse hasta que de fruto. El primer  beneficio por perdonar es la reconciliación con Dios que restaura la paz, tranquilidad, libertad, armonía, alegría y el gozo de vivir. Pero el segundo beneficio del perdón es la reconciliación con la persona ofendida u ofensor, lo cual da libertad, tranquilidad y autoridad moral.

Lo que paso con José y sus hermanos y  con Esaú y Jacob,  es que tuvieron un encuentro de  perdón.  Encuentros que Dios espera de nosotros porque estos engalanan al evangelio, fortalece nuestra predica, y glorifica a Dios.  Por un momento,   trate de imaginarse la escena del encuentro de José y sus  hermanos.  Piense en la expectación de José, el ofendido, más que la de sus hermanos, los ofensores.  Lo que a José le hicieron sus hermanos fue algo criminal, y no solo eso, sino que mintieron al padre y luego vivieron como que si nada, sin tomar en cuenta que de Dios nadie se burla.

Se desarrollan dos historias paralelas, una de fondo, la historia de los hermanos y la otra en la pantalla gigante, la de José. Dios era el director y productor de esta historia de perdón.  Es lindo, y emocionante ver los detalles que  en la preparación y en el momento del encuentro.   Es un torrente de emociones, pero al mismo tiempo surge la duda, temor y la  desconfianza por lo que pasaba, a pesar  del perdón sincero  que  su hermano les concedió.

Por otro lado está el encuentro de Jacob con Esaú.  La enemistad entre estos dos hermanos era abismal, hasta la muerte.  La causa fue el cambio de  la primogenitura, la bendición paternal. Los culpables en parte, los padres, pues  ambos estaban actuando incorrectamente al hacer favoritismo.  La madre influencio tanto en Jacob que  lo llevo a engañar, robar y traicionar la amistad y la confianza de su hermano.   Esaú, por su parte, favorecido por su padre Isaac y no muy amado por su madre, sin mucho valorar, vendió su primogenitura por un plato de lentejas y cuando reacciono por lo que había hecho, era demasiado tarde haciendo una interpretación humana del incidente que despertó en él un odio maligno hacia su hermano, quiera matarlo.

Lo que estas dos parejas hicieron fue encontrarse para perdonarse y lo lograron.  Pero eso no es todo. La siguiente fase es la reconciliación.   En la predicación de ayer acerca de los beneficios del perdón, remarque una gran verdad ilustrada en la parábola de la planta.   El perdón es la decisión  de obedecer a Dios, y  es el trabajo que el Espíritu Santo hace en las dos partes  hasta lograr que la planta sembrada comience a dar fruto.   ¿Qué hacer para que , la reconciliación sea una realidad?  Nieder sugiere algunas cosas simples pero valiosas: enviar una carta, abrir la puerta para el amor, programar mas encuentros, buscar la perspectiva común de ambas partes, invitar a cenar, enviar una tarjeta, hágale saber que es valiosa  (a) su relación.

La reconciliación requiere esfuerzo, esmero y disposición;  virtudes  comunes en los dos casos anteriores.   Es  dar sin esperar nada a cambio,  cuidar, regar, proteger y esperar con paciencia que la planta no solo se desarrolle sino que dé frutos.  No recordar los incidentes  pasados para dañar, lastimar, ofender, o justificar, deje todo  atrás.  Pida perdón a Dios, pida perdón a quien haya ofendido, y deje que el Espíritu Santo ponga cada cosa en su lugar. La reconciliación es dulce, placentera, abundante y gozosa.

¿Hay alguien  en su vida con quien no tiene buena relación?  Primero, pida perdón a Dios, luego valla donde la persona y pida perdón.   Este acto es lo que Dios espera de nosotros y es el comienzo del proceso de la reconciliación.  Cuando todos en una iglesia practicamos el perdón, la armonía, la paz, el buen ambiente es promovido y las bendiciones del cielo comienzan a llegar.

La cosecha inicia cuando decida sembrar.   Sembrar la planta del perdón es una decisión y la reconciliación se realiza en la medida que cuidamos la planta. ¡No espere mas, hágalo y vivirá mejor!.

Dr. Luis Gomez

Creo que todos debemos reconocer que Dios nos ha dejado en la tierra con un propósito y cumplido es la mayor responsabilidad que tenemos.  El mejor legado que podemos dejar es el haber hecho aquello para lo cual Dios nos creo.   Si usted ya es casado, o padre o hijo, recuerde, cada uno tiene un rol que cumplir y en la medida que lo desempeñe regido a la Biblia, al evangelio y de acuerdo a la nueva identidad que tiene en Cristo, ese será el mejor legado que podrá dejar a esta sociedad, a su familia y a la iglesia.

Un buen legado, primero se basa en el rol que cada uno tiene según el orden de prioridad.  Esto de inmediato nos confronta con la vida espiritual (relación con Dios), la vida familiar (relación con la familia inmediata), la vida laboral (relación con el trabajo) y la vida ministerial (relación con la iglesia).   Este es el orden de prioridad del cual toda persona habrá de responder delante de Dios cuando él  pida cuentas del cumplimiento del  propósito por el cual nos trajo a la tierra.

En segundo lugar, el buen legado está respaldado por una vida ejemplar.   ¿Quién soy yo? ¿Soy buen ejemplo como para que me puedan imitar? El apóstol Pablo escribió, “Sed imitadores de mi como yo imito a Cristo” (1 Co. 11:1) “e imitad  a los que así se conducen”.   El mejor legado que un padre, una madre, un maestro, un director, un pastor, y un jefe puede dejar a quienes le rodean o están a su cargo es su buen ejemplo.  El tiempo en que vivimos escasea de buenos ejemplos.  Una de las grandes causas por las que hay delincuentes, mareros o pandilleros es que no han encontrado un ejemplo o modelo en sus casas, escuelas, vecindad, iglesias que les inspire confianza y les motive a ser diferente. ¿No es cierto que hay demasiada corrupción en los políticos que a veces hasta decidir por quién votar es difícil?  ¿No es cierto que se vuelva preocupante sobre la escuela a donde enviar a los hijos a estudiar?   Es más, ¿son todos los pastores confiables?  ¿Podemos imitar a un maestro, un pastor, un cura o un pariente por el simple hecho de ser maestro, pastor o cura o familiar?

El mejor legado que usted puede dejar no es la cantidad de cosas que puede dar, no son los títulos que pueda entregar, no es el apellido que ha de trasladar, no es todo el dinero que podrá donar, sino el ejemplo de vida al cual puedan imitar. Aquí es donde necesitamos unir las prioridades, con el rol y el propósito original de existencia por el cual Dios nos creó.  El ejemplo de vida tiene que ver con el cumplimiento del propósito por el cual Dios lo ha creado, tiene que ver con el rol que ha desempeñado y este no tendrá aprobación satisfactoria si no se ha desarrollado siguiendo el orden de prioridad.

¿Qué quiero decir con esto?   Dios ha hecho al hombre para que viva para agradar a Dios. Su primera prioridad que debe estar en el rol que le corresponde desempeñar, como esposo o esposa, sea como padre o madre, sea como hijo  o hija, sea como jefe o subalterno, sea como maestro o discípulo, siempre debe recordar que su prioridad es honrar a Dios.   Cuando una persona se preocupa por honrar a Dios lo que es, hace y tiene, entonces está cumpliendo con el propósito de su existencia.   Así que, sea político, o religioso, sea intelectual o analfabeto, sea millonario o pobre, sea quien sea, si reconoce que su prioridad delante de Dios es agradarle con lo que es, hace y tiene, ¿quién no va a querer imitarlo?  Entonces, su legado no es por lo que tiene, ni por lo que hace sino por lo que es.  Ser es más importante que hacer.

De manera que, cuando hemos entendido que lo primero es nuestra relación con Dios, la segunda prioridad es cumplir correctamente el rol que Dios me ha dejado dentro de una familia.   Cuando uno ve el orden de autoridad y responsabilidad que Pablo da en Colosenses 3, DIOS, CRISTO, ESPOSO, ESPOSA, HIJOS no le es difícil entender y aceptarla cuando se está sometido a Dios.   Un esposo, un padre y un hijo cumplen con fidelidad la responsabilidad, y función que Dios les ha entregado porque aman y obedecen a Dios y como resultado, la familia viene no solo a ser estable, armoniosa y segura sino que cada uno en particular vive satisfecho porque hace, vive y es lo que Dios quiere que haga, viva y sea dentro del hogar.  Este es la otra parte del buen legado que debemos dejar, el buen ejemplo espiritual y familiar.   Que una vez más, nuestro mundo caótico ya no le interesa dejar un modelo de familia como Dios estableció.

Termino esta reflexión, ¿Con libertad puede decir que  deja como legado su ejemplo de  buena relación con Dios? ¿Con seguridad puede decir que deja como legado su fiel relación y buen desempeño con su familia en este año que pasa?   ¿Qué me dice de su comportamiento en el trabajo, es digno de que lo imitemos y lo felicitemos?  ¿La gente en su trabajo está satisfecha no tanto por lo que hizo sino por la clase de persona que es?  Por último, ¿dentro de la iglesia, en el rol dentro del ministerio, su conducta, comportamiento fue mejor que lo que hizo? ¿Cree que Dios se siente agradado, satisfecho y los hermanos se sienten orgullosos de tenerlo como parte de la iglesia yd el ministerio por la calidad de persona que es usted?   ¿Se siente usted satisfecho de cómo se ha comportado durante este año delante de Dios, su familia, sus compañeros de trabajo y en la congregación a la que pertenece?

Dr. Luis A Gómez Chávez

¿Conoce usted a alguien que es profundamente incrédulo? ¿Alguna vez ha sentido incredulidad usted?  ¿Por qué ha llegado a no creer en alguien? ¿Se puede creer en algo que no tiene vida? En realidad, ¿qué es incredulidad?  La palabra incredulidad, es in (puede verse como un adverbio, no), credu (raíz del verbo creer) y dad (finalización que lo convierte en sustantivo).   Es una actitud mental que se conecta con cierto conocimiento que sirve de referencia para tomar una decisión en cuanto al trato de una persona. En el disco duro de la memoria guardamos cierta información acerca de la persona lo cual sirve de base para decidir si esa persona es confiable o digna de creer.

La incredulidad generalmente está asociada con una cualidad negativa.   Por otro lado, en la Biblia, la incredulidad es sinónima de no creer, falta de fe en Dios, característica que describe a las personas sin Cristo.  Más que una característica, la Biblia ve la incredulidad de las personas una condición espiritual negativa que los separa de Dios y los condena para siempre.

Sin embargo, es necesario aclarar que hay personas incrédulas que no han reconocido a Jesús como salvador e hijos de Dios que también son incrédulos.  La gran diferencia es  el destino final para  ambos pues este depende de la relación que tengan con Cristo.  La primera por no haber creído en Cristo como salvador de sus vidas su final es la muerte eterna y su incredulidad se convierte en el pecado imperdonable de sus vidas.

Mientras que los otros, ya han creído en Jesús como el Salvador de sus vidas por lo que no son condenados, pero si son amonestados a confiar más en Jesús y sus promesas.  La salvación no está en juego sino la vida de triunfo por depender más en Cristo.  Primero, los que viven en incredulidad permanente rechazan el amor de Jesús y no lo aceptan como su Salvador (Ro. 2:1,3:9-23; 9:30-10:6).  Luego, los cristianos que por no depender de Dios se convierten débiles, infructuosos, y son amonestados por no confiar en Jesús (Mr.3:1-5; 6:6, 11,16-25-52; 8:14-21).  Los cristianos que no desarrollan su ve en Cristo no experimentan el poder de la vida cristiana.   No olvide que la mejor definición de fe es la obediencia.   Quien tiene fe y practica la fe es quien obedece a Dios en todo.

En fin, la incredulidad en ninguno de los casos es buena.  La incredulidad como estado de separación de Dios y de rechazo del amor de Cristo, es el pecado imperdonable que condena al ser humano. Y la incredulidad como falta de fe en Dios y sus promesas es un pecado que ofende a Dios y no ayuda al buen desarrollo espiritual del cristiano.   Dejemos de ser incrédulos.

Dr. Luis Gomez

Lucas 4:17-19

Después de haber estudiado sobre las prioridades de Jesús (Jn. 8:42,14), es importante conocer los enfoques en el ministerio de Jesús.  Cuando digo enfoques me estoy refiriendo a las áreas donde él dedicó mayor atención y tiempo.  Hay mucho que podría decirse al respecto, pero mencionare solo tres áreas donde Jesús se enfocó con mayor atención basado en la misión encomendada por su Padre: el discipulado, el servicio, y los necesitados que son las minorías.  Si ya se dio cuenta, Jesús está enfocado en personas más que en números o resultado.

  1. Jesús se enfocó en el discipulado (Discipulado de Multiplicación)

El mayor tiempo de los 3 años y medio del ministerio de Jesús lo dedicó a los doce discípulos, no a los 70, y menos a las multitudes. Jesús sabia que la estrategia para la multiplicación y el cumplimiento de la misión era por medio del discipulado.   Si se da cuenta, todo el tiempo está con sus doce discípulos, y les está enseñando, y preparando porque ellos darán continuidad a lo que Jesús ya ha comenzado.

            9:1-6  Reglas de un discípulo

            Después de ser llamados, recibir y usar el poder y la autoridad delegada; dedicarse a predicar el Santo Evangelio.

9:21-27,57-62 Costo  de ser discípulo

Creo que el costo mayor está en la negación de uno mismo y estar dispuesto hasta entregar la vida por el evangelio o por ser obediente a Jesús.  Pero también implica renuncia que significa dejar de hacer y comenzar a hacer cosas nuevas.

         14:25-33 Inversión que perdura

Jesús invirtió la mayor parte de su tiempo en hacer de los 12 los mejores discípulos, capaces de multiplicarse.  Eso demanda que cada aspirante antes de aceptar el reto de ser un multiplicador, haga un cálculo de lo que implica, de la inversión que hará en el cielo.  Y aunque ser discípulos de Jesús tiene un alto costo, es la inversión más perdurable y beneficiosa.

  El fin del discipulado es multiplicarse para alcanzar a todos   (Hechos 1:8, 19:20)

  1. Jesús se enfocó en el servicio (Modelo de humildad)

Un segundo enfoque en el ministerio de Jesús insistido y repetido es el servicio.  Más bien, todo lo que Jesús hizo, aun el hacer discípulos, tenía como fin de dejar un modelo de vida, un modelo de humildad por medio del servicio.  Él vino para servir y no para ser servido.

            Mateo 20:28 Jesús vivió para servir

La paradoja más grande en toda la historia, es que el Dios Creador y Dueño de todo vino a este mundo a servir.  Eso va en contra de la lógica y el estándar establecido   por la humanidad.  El modelo de humildad de Jesús  es un revés para aquellos hombres y mujeres en las altas posiciones, puestos para servir  pero solo se aprovechan para sus propios beneficios.  Esto es un revés para aquellos pastores, predicadores, evangelistas, falsos profetas y falsos apóstoles que por  ambición de fama y poder se autonombran en esos puestos, quienes lo  menos que hacen es servir  a su congregación, y viven en las alturas como intocables, como los únicos ungidos, casi considerándose pequeños dioses. Jesús dijo, aprended de mí que soy manso y humilde porque vivió para servir a todos y nunca para aprovecharse o servirse de los demás.   ¿Qué te gusta más, que te sirvan o servir a los demás?

El modelo, el ejemplo de Jesús mientras vivió con los humanos fue el de servir, y todo lo que hizo lo hizo con la motivación de su amor.

13:1-20 Jesús fue un autentico siervo

¿Cuál es el significado, propósito y fin de la acción de Jesús al lavar los pies de los discípulos?  Tiene que ver con humildad, despojo de todo, sumisión  y coherencia con su enseñanza.    Algunas iglesias de hoy han tomado esta práctica,  aun cuando es cultural para los judíos, pero la están exigiendo como un mandamiento que Jesús dejó. La práctica de lavar los pies no tiene nada de mágico ni aumenta la fe, pero cuando se hace con humildad, es un ejemplo de servicio.  Es una práctica que va en contra del orgullo cuando se hace con humildad, pero  puede crear orgullo cuando se hace por opulencia.

           20:20-27; Mr. 9:34-35 Para ser grande se debe servir

                ¿No sé si la discusión que tienen los discípulos en este pasaje es producto del   atrevimiento de los hijos del trueno que solicitaron estar a los lados de Jesús en el reino?   Esta propuesta de Jesús va en contra de la lógica, pero tiene sentido bajo la perspectiva administrativa y de superación.   Los grandes primero han comenzado siendo pequeños, desde muy abajo.  Lo paradójico de la enseñanza de Jesús es que siendo grande debe servir como un pequeño, desde abajo, y ese es el secreto de la grandeza.

           El texto que resume este enfoque pleno de Jesús es Fil. 2:1-8  “Haya pues en vosotros este sentir, este enfoque, el cual hubo también en Cristo Jesús”

              ¿Cuánto de ese sentir hay en usted?

 

  1. Jesús se enfocó en las minorías (Ministerio al necesitado)

Un último enfoque en el ministerio que resalta Jesús es que siempre dedicó tiempo para las personas  menos favorecidas  de la sociedad. Lo hizo así como punto de partida para llegar a las mayorías y siempre pensando que el reino es para ofrecerlo a todos por igual.

           Se enfocó en los niños (Mt.19:13-15; Lc. 18:15-17): para llegar a las familias.

           Se enfocó en los pobres (Lc. 4.18; Jn. 9:39): para llegar a los ricos.

           Se enfocó en los enfermos (Mt.9:10-13; Lc. 4:18): para llegar a los sanos.

            Se enfocó en los menos aceptados por la sociedad: para llegar a todos.

               Tome en cuenta que los tres enfoques, siguió  el orden de prioridad, primero lo importante, ofrecer el evangelio para salvación de sus almas y luego lo urgente que es ayudarles en sus necesidades materiales. Perdono los pecados de la prostituta que apedreaban y la que ungió sus pies con perfume (Lc.8:1-3), a Zaqueo el recaudador de impuestos le dijo, hoy ha venido la salvación a tu casa (Lc. 19:1-10), al joven rico le dijo demuestra que me amas y que tienes fe para la vida eterna vendiendo lo que tienes y dándolo a los pobres, la mujer samaritana le ofreció el agua de vida eterna  (Jn. 4), Nicodemo le dijo es necesario nacer de nuevo, de arriba (Jn. 3).

Conclusión

El mayor enfoque del ministerio de Jesús son las personas, es usted, él quiere primero salvar a cada ser humano, luego convertirlo en un discípulo, en un servidor, y alguien que proclame el evangelio a toda persona sin acepción de personas.

La Biblia dice: “El Espíritu del Señor esta sobre mí, porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres, me ha enviado  para proclamar libertad a los cautivos, y la recuperación de la vista a los ciegos, y para poner en libertad a los oprimidos”

Jesús ha puesto su atención en usted hoy, desea salvarle y convertirlo en su discípulo y un fiel servidor, ¿quiere aceptar esta invitación?

Por fe – Tercer Cielo – Lyrics Letra

 

Dr.  Luis Gomez

Mateo 22:37-39

Una de las personas que ha dedicado mucho tiempo en practicar y enseñar acerca de prioridades es John Maxwell.  Ha escrito muchos libros y en varios de estos enseña sobre la importancia de establecer prioridades en la vida.  Tener prioridades en la vida facilita las cosas, hay mejores resultados y generalmente usamos mejor no solo el tiempo sino nuestras habilidades.

Mucho antes que Maxwell hubo una persona que no solo trató el tema de las prioridades con seriedad, sino que lo vivió y lo enseño; este hombre es Jesús.  Él estableció prioridades en relación a su Padre quien lo envió a darlo a conocer y en la medida que lo hacía el Padre era honrado y glorificado. Pero también estableció prioridades en relación al nuevo pueblo que levantaría, que es dedicarse a las cosas espirituales, y tratar de ayudar a todos con justicia y amor y lo hizo demostrándolo en un día normal.

  1. Prioridades de Jesús en relación con su Padre                                                                   Darle gloria al hacer su voluntad (Jn. 6:38)

¿Qué significa e implica dar gloria y honra a Dios por medio de hacer su voluntad?  Es reconocer su posición, obedecerlo su comisión, y estar dedicado a cumplir su voluntad.  En el caso de Jesús, él sabía para qué había sido enviado, morir en la cruz por nuestros pecado.  Establecer su reino sobre la tierra.   En el caso de nosotros los humanos, debemos recordar que la primera razón de nuestra creación es dar gloria a Dios.  Isaías 43:7 dice que Dios nos creó para Su gloria, lo mismo que dice Efe. 1:3-14.  La gloria de Dios es su poder, su majestad, su grandeza, su amor,  es lo que nos da fuerza, Sal. 19:1-4. Así que, darle gloria a Dios es reconocerlo, exaltarlo, adorarlo, honrarlo, bendecirlo, amarlo, respetarlo y obedecerlo.

Darlo a conocer ante la humanidad (Mt. 11:27, Jn. 17:8,1ª Jn 5:20)

Estos tres pasajes expresan con claridad que la segunda prioridad que Jesús tenía en su vida sobre la tierra era darlo a conocer como el Único Dios que además de ser el Creador, Proveedor, Dueño de todo, también es Salvador y Señor.

En resumen: La misión que Dios encomienda a Jesús  es que dé a conocerlo no solo como el único que perdona los pecados del hombre y que puede salvar al hombre de la muerte eterna, sino que solo en él se encuentra la vida de paz, justicia, salud, bienestar, y santidad.

  1. Prioridades de Jesús en relación a su nuevo pueblo.

Nota: Las prioridades que Jesús nos enseña pueden resumirse en dos: amar a Dios y amar al prójimo.   En Mateo 6, Jesús lo dice de otra manera, buscar las cosas de arriba, el reino de Dios y su justicia.   Jeremías 5:1 dice que la prioridad del cristiano es hacer justicia y practicar la verdad.

             Dedicarse a las cosas Importantes (Mt. 6:33) (Espirituales-eternas)

Adorar a Dios antes de todo (Mr. 12:37-38), buscarlo en oración,  Predicar el evangelio a toda criatura (Mr. 1:35-36; 2:17) y vivir cada día solo para honrarlo (Jn. 6:38).  (Amar a Dios).

Establecer estas cosas como prioridades en todos los días, en toda la familia, para todo proyecto a emprender no solo honra a Dios, engrandecen el evangelio sino que garantiza  mayores y mejores resultados personales o familiares.

Jesús todos los días que comenzaba, se dedicaba en primer lugar a buscar el rostro de su Padre Celestial como una preparación para emprender las cosas del día.   Luego, cada cosa que hacía, se aseguraba que estuvieran de acuerdo con la razón de su existencia, que era predicar el evangelio de salvación.    Esto es lo prioritario antes que ayudarlo materialmente.

Lo que más necesita la humanidad no es comida, no es ropa, no es vivienda, no es salud, pues mucho de esto se da o por negligencia humana o por abuso o aprovechamiento humano, pues Dios ha provisto toda la materia prima, pues la mayor riqueza que ha dado a la humanidad es la inteligencia, pero el hombre persiste en mal usarla.   Lo que más necesita la humanidad es creer en Jesús, porque esa es la mayor pobreza, la pobreza espiritual.

Jesús lo sabía, por eso, cada cosa que él hacia estaba dirigido a cambiar el corazón, a ofrecer salvación.   Dios es honrado y glorificado cuando nos dedicamos a darlo a conocer, a predicar el evangelio de Salvación sistemática y dinámicamente, o sea fiel y responsablemente, a todos sin hacer acepción de personas, a tiempo y fuera de tiempo, porque es prioridad. (Mr. 1:35-36).

En fin: Dar a conocer a Dios por medio de la predicación del evangelio no solo honra a Dios, sino que ofrece oportunidad al hombre de llegar a creer en Jesús como su Salvador personal y ser librado de la muerte eterna.  Esto es prioridad en la vida y ministerio de Jesús todos los días.

Dedicarse a las cosas Urgentes (de ayuda al prójimo-temporales)

Sin embargo, Jesús tenía otro nivel de prioridades cada día, y sabía atenderla según el orden de prioridad: eran las cosas urgentes que veía y le traían.   Entre sanar a un enfermo y salvarlo ¿Qué era más importante?  Entre darle de comer a un hambriento o predicarle el evangelio de salvación, ¿Qué es lo más importante?  Entre sanar a Lázaro o dejarlo morir para luego resucitarlo para que creyeran en su gran poder, ¿Qué es más importante? Entre tapar los agujeros del techo de una casa o cambiarlas por otras que no tienen agujeros, ¿Qué es lo más importante?

Es por ello que para Jesús, lo más importante es predicar el evangelio, y predicar el evangelio es una actividad del reino, antes que sanar al enfermo y aliviar el hambre, porque los efectos de esto último son temporales, volverá a enfermarse y a tener hambre y morirán.

Con todo, en segundo nivel  de prioridad están: el amar al prójimo. ¿Cómo se ama? 

Ayudar a todas las personas necesitadasacompañar con amor y justicia todo lo que hace (Jn. 10:10), vivir en santidad y justicia (Mt. 6:33): (Amar al prójimo). 

  • Ayudar a los necesitados, en orden, primero al fam. biológica, luego la familia espiritual, y luego al extranjero, y aun a los enemigos…
  • A toda acción, a todo lo que hace, no importa a quien lo hace, acompáñele de amor y justicia. Porque sin amor y sin justicia; no se hace mucho, y lo que se hace pierde valor.
  • Sobre todo, si vive en amor y justicia, lo más seguro es que será compasivo, generoso, bondadoso, misericordioso, pues todo lo que haga será justo, y santo.

A esto se refirió Jesús cuando dijo, “Más buscad el reino de Dios y su justicia”, cuando a Jeremías le dijo que busca personas que deseen hacer lo justo y practicar la verdad.   Es lo mismo que Jesús quiso decir cuando dijo; ama a Dios con todo, y ama al prójimo de la misma manera así como Jesús nos amo, que dio todo, se entregó todo, sine esperar nada a cambio, y todo por obediencia y amor.

Conclusión

En fin, la misión de la Iglesia y de cada hijo de Dios es clara, glorificar a Dios ensalzando a Cristo delante de las personas por todas partes.  De este modo, es prioridad dar a conocer a Jesucristo en el mundo y continuar la misión que Jesús puso en movimiento a través de su cruz.

              Si aprendemos a comenzar el día en la presencia de Dios, y hacemos las cosas basadas en el orden de importancia; lo más seguro es que el tiempo nos alcanzará y los resultados serán mucho mejores que los que nos imaginábamos. Todo el día estaremos adorando a Dios, actuando en justicia, santidad, y amor.

¿Ama a Dios como prioridad y lo obedece antes de todo?

Dr. Luis Gómez

Marcos 10

Ante esta pregunta ¿Qué es lo más importante en la vida?  muchas y diferentes son respuestas.   Digo esto porque el tiempo en que vivimos, el orden de prioridad y los enfoques principales son muy diferentes y numerosos. Cada persona responderá según su orden de prioridad o enfoques de interés.  Es muy probable que muchos coincidan en sus respuestas.

Pero vamos, sin mucho rodeo, yo te pregunto  a ti, ¿Qué es lo que más te importa en la vida?   Respóndeme con toda honestidad.  Te dejo 5  minutos para que lo pienses muy bien y luego respóndeme.   Algunas veces decimos que determinado aspecto, cosa, evento, o persona es lo más importante en la vida, pero en el fondo uno sabe que no sabe nada al respecto, porque no está seguro (a).   Por otro lado, uno puede decir que lo que más le importa en la vida es la familia, pero que la manera de vivir demuestra que no lo es.   Alguien puede decir que lo que más anhela es conocer Paris, pero lo que está deseando es la aventura, salir de la casa, sentirse independiente, conocer nuevas cosas.   Uno puede estar interesado en algo, pero que finalmente, al saber el costo a pagar, decide ya no continuar la búsqueda.

Se cuenta en el libro de Marcos 10 de un joven rico que andaba en busca, según él, de lo más importante en la vida, de cómo obtener la vida eterna.   Se encontró con el Maestro que todo lo sabe, a quien de inmediato pregunto, ¡Maestro! ¿Qué hare para heredad la vida eterna?  Alguien le había hablado de la vida eterna, pero no  sabía lo que era y lo que implicaba.

El Maestro que todo sabe, no se detuvo en la pregunta, sino que se dirigió al corazón del joven.    No era lo más importante para este joven el creer en Jesús para vida eterna, porque al ser examinado, el Maestro de inmediato se dio cuenta que el corazón de este joven estaba en otras cosas. A pesar de conocer y haber obedecido los mandamiento (v.18-19), pero aun le faltaba lo principal (v.20-21) no estaba dispuesto a renunciar lo que más amaba su corazón, las riquezas de este mundo.   ¿Qué ama más tu corazón en esta vida?

La Biblia confirma que donde está tu tesoro (bienes, riquezas, placeres, libertad, etc.) ahí está tu corazón (Mt. 6:21; Lc.12:34).  Este joven lastimosamente no había ordenado su vida, misma que estaba enfocada en los bienes de esta tierra, y no en las cosas de arriba.   Cuando no es Dios, cuando no son las cosas espirituales, las cosas permanentes, eternas, y las del reino lo más importa en la vida, lo más seguro es que no se estará dispuesto a renunciar a los placeres, deseos, deleites, libertades, y ofertas de este mundo.

Marcos 10:22 dice, “Pero él, afligido por estas palabras, (que vendiera todo y lo diera a los pobres), se fue triste, porque tenía muchas posesiones”.   ¡Qué triste es saber que muchas personas por amor a las cosas de este mundo, las materiales, prefieren morir sin Dios y sin esperanza!  ¡Qué equivocación más grande que el diablo les ha hecho creer que eso es lo más importante en la vida!  ¿Qué nos llevaremos cuando muramos?  ¡Nada, absolutamente nada! Y si no entregaste tu corazón a Cristo, no solo no te llevaras nada, sino que serás llevado al castigo eterno.  ¿Quieres eso para tu vida eterna, sufrimiento eterno?    No sigas el ejemplo del joven rico, renuncia a todo, y entrega tu corazón a Jesús.    Si ya eres hijo de Dios, pero por estar entregado a las cosas materiales no vives para Jesús, ten cuidado, porque él te puede llamar la atención, porque Dios al que ama castiga.

Revisa tus prioridades y tus enfoques en esta vida, asegúrate que lo más importante en tu vida sea: Dios, tu familia, tu trabajo, la iglesia, tu familia materna, amigos, etc.

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