Blog del Pastor Luis Gómez

Luis Gómez Chávez

El domingo pasado compartí acerca del la exégesis de la palabra amor en 1 Juan 4:7-22.   Resultado de la lectura, relectura y observación  de este pasaje es que uno puede llevar a concluir que el amor tiene un rol de suma importancia en el ser y quehacer de la iglesia para que justifique su identidad  y existencia.  Si lee las epístolas escitas por el apóstol Pablo, en casi todas insiste que hay tres elementos que describe a una iglesia madura, saludable,  que justifica su identidad y existencia: amor, fe y esperanza.   Sin embargo, es 1 Corintios 13 que da la declaración más contundente, sumatoria  y de autoridad. Es en el último versículo de ese capítulo que Pablo dice que tres elementos son necesarios en la vida de la iglesia, pero uno es el mayor, el indispensable, porque sin este, nada de lo que se es, se hace y se tiene, vale, y es el amor.

El amor hacia Dios es lo que nos permite vivir según el deseo divino. Ahora nos damos cuenta con mayor seguridad, que esta virtud del amor es lo que más  debe cuidar el cristiano, los jóvenes, los niños, y toda las personas.  Primero porque esta ha estado antes, esta hoy y estará siempre con nosotros.  Segundo, porque esta virtud puede ser expresada a todas las personas de toda edad, y es muy beneficiosa.  Sin embargo, la última razón por la que debemos cuidar la virtud del amor porque esta nos ayuda a vivir conforme el deseo de Dios.

Juan dice, “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él” (1 Jn. 2:15). No podemos amar al mundo al punto de olvidarnos de Dios.   ¿Por qué no podemos amar las cosas de este mundo?  Primero, porque no proceden (viene) (estin en el Patros) de Dios. Si no vienen de Dios, dice Stg. 1, no agradan a Dios, porque de Dios viene solo lo bueno. Segundo, esas cosas con el mundo terminaran, pero el amor permanecerá para siempre.

           El contexto mediato e inmediato de este capítulo 13 de 1 Corintios es de pleitos, envidias, celos, rivalidades, abusos, carnalidad, inmoralidad, deslealtad y muchas otras cosas que no son muestras de amor.  Todo esto se da entre las mismas personas que se reúnen supuestamente  para adorar a Dios.   Todo esto se estaba dando entre las personas que confesaban haber recibido a Cristo en sus corazones y el amor de Dios también.

Es por todo lo anterior y por lo que la Biblia enseña, que Pablo presenta una cátedra magistral acerca de lo que es el amor, que tan mal ha sido confundido y usado en nuestro tiempo.  La premisa que se desea exponer y explicar hoy es que el amor es el valor más indispensable en las relaciones interpersonales.   Y es lo que trato de decir, si todos los cristianos hemos recibido el amor de Dios, y si se nos ordena muchas veces amarnos como Cristo nos amor, y que todo sin el amor no tiene valor alguno; es justo y natural que la Iglesia sea una comunidad donde se enseña acerca del amor, se practica el amor y se demuestra el amor hacia todas las personas.

Una iglesia sin amor no agrada a Dios. Un cristiano que no ha aprendido no agrada a Dios.  Una iglesia sin amor, un cristiano sin amor, una familia sin amor, carece del poder que puede impactar al mundo.

2 Corintios 3:18, 2 Pedro 1:5-9
Reflexión del día
Dr. Luis Gómez Chávez

¿Cuál es la acción que debe dar todo cristiano para experimentar transformación en su vida en Cristo?   a) Mirar con el rostro descubierto, b) Reflejar la gloria del Señor  como en  un espejo.   Esto podría relacionarse con Hebreos 12:1 puestos  los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe.   Primer paso es  mirar a Jesús con fe para creer y segundo, que sea Cristo en nosotros quien se refleje ante el mundo.

¿Qué implicaciones hay como resultado de mirar  a Cristo con el rostro descubierto, y reflejar la gloria del Señor como en un espejo?  Definitivamente, acá esta el significado de la transformación que toda persona que Cree en Cristo experimenta cambios internos.   Lo que se espera en toda persona que cree en Jesús genuinamente, como su Salvador, ha de experimentar cambios de conducta, pensamiento y de acciones.   Es lo que afirma 2 Corintios 5:17 “de modo que si alguno esta en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, he aquí, todas son hechas nuevas”.

¿Qué significa el hecho de que Cristo nos va transformando a su imagen, por la acción del Espíritu Santo?    Cuanto creemos en Jesús, el Espíritu Santo viene a morar en nuestro corazón con el firme propósito de guiarnos, mantenernos separados de la vida pecaminosa,  y ayudarnos para que cada día nos parezcamos más a nuestro Salvador.  Este proceso de mantenernos separados del pecado, y apartados solo para agradar a Dios es lo que se llama la santidad progresiva.

Mis amados, ¿Qué es lo que Dios espera que hagamos para experimentar la transformación en Cristo? a) Obediencia b) Obediencia c) Entrega d) Entrega. Eso nos lleva a preguntarnos, ¿Qué cambios ha hecho el Espíritu Santo en mi vida desde que creí en Jesús como mi Salvador? ¿Mantengo y practico cosas aun sabiendo que a Dios no le agradan, que están en contra de la Biblia, que no dan buen testimonio del evangelio y que no me ayudan a crecer espiritualmente?

Si usted desea ser honesto (a) con Dios, hoy mismo en oración, dígale a Dios las cosas que hace que están afectando el proceso de transformación que él comenzó en su vida desde que creyó en Jesús. En la medida que seamos honestos o sinceros (as) con Dios y miremos a Cristo con cara descubierta, es entonces donde Cristo se reflejará más en nuestra vida, y el mundo podrá ser impactado. Vamos, ore a Dios, pida perdón por las cosas malas que aun hace y dígale que desea que él le siga cambiando hasta llegar a la imagen de Cristo (Ef. 4:13).

Exégesis del amor de Dios

Luis Gómez Chávez

Hablar del tema del amor de Dios, es incursionar a un tema interminable, inexplicable e incomprensible en todas sus dimensiones cuando se refiere a Dios.  Tratar de entender las dimensiones del amor de Dios, es imposible.  En 1 Jn. 4:7-21 podemos hacer una breve exegesis para descubrir las abundantes enseñanzas que allí hay sobre el amor de Dios.  La primera sorpresa es la frecuencia de la palabra amor como verbo, sustantivo y adjetivo.  Hay verbos en tiempo presente, pasado, pasado perfecto, y también hay gerundios y verbos en modo imperativos y genitivos.  Hay pronombres personales y de reciprocidad.  También un fuerte llamado a demostrar el amor de Dios como un estilo de vida, porque ya somos hijos de Dios, a quienes nos hizo para amar.

Observe cuidadosamente el pasaje de 1 Juan 4:7-21 porque solo en estos  catorce versículos encontramos quince veces la palabra amor en forma de verbo, dos en forma de adjetivo y doce en forma de sustantivo.  La frecuencia habla de la preponderancia del tema del amor en todo el pasaje. Pero también sobresale una frase con una imponente enseñanza que contiene el llamado para que vivamos saturados de ese amor como un estilo de vida.  Por ejemplo, vea las frases resaltantes: “amémonos unos a otros” “el amor es de Dios” “todo el que ama es nacido de Dios” “Dios por amor envió a Jesucristo”.  Esto tiene que ver con la demostración del amor de Dios en nuestras relaciones interpersonales, en nuestras relaciones diarias, en nuestras acciones cotidianas.

Juan es bien específico, “si decimos que creemos en Dios, debemos  tener y demostrar ese amor hacia Dios y hacia los demás. Sin embargo, la frase sobresaliente que sirve de parámetro para nuestro comportamiento es “Dios es amor” por naturaleza y esencia.  Nada de lo que Dios hace esta separado de su misma naturaleza de amor. Es así que cada hijo de Dios y la iglesia misma que dice creer en Dios, es fruto del amor de Dios y su tarea sublime es mostrar y compartir ese amor a los demás que aun no lo tienen.   Dice el v.9 y 10, “En esto se mostro su amor” “En esto consiste el amor” ¿En qué consiste en amor de Dios y como lo demostró él? (v.9-14, Jn. 3:16, Ro. 5:8).  ¿En qué otras formas cree usted que Dios ha demostrado y sigue demostrando su gran amor por nosotros?

¿Cómo puede explicar, entender, y describir el amor de Dios según Efesios 3:14-21? La medida, la anchura, la profundidad y el alcance del amor de Dios no puede ser determinado.  Es que el amor de Dios es grande, sublime y eterno.   Ese mismo amor, la Biblia dice que es derramado en el corazón de la persona en el momento que cree en Jesús como su salvador personal.  Es eso mismo, impulsado por el Espíritu Santo es lo que nos hace cambiar en la forma de pensar, sentir, hablar, y actuar. Algo divino es milagrosamente implantado dentro del corazón del que cree que hace que su mente tenga una perspectiva diferente hacia este mundo,  la vida y  la forma de vivir.

¿Cómo entender las verdades que Juan enseña en los vv.8, 11, 13, 15,16, y 20-21?   Primero, los vv.8, 13, 15 establece que todo el que ha creído en Jesús como su Salvador, se convierte en morada del Espíritu Santo, quien en esencia es amor.   Segundo, los v.11, 16,20, y 21 declara que es obligación de todo cristiano amar como Dios le ha amado; primero a Dios, luego a su familia biológica, luego a la familia de la fe, y finalmente al prójimo, que no necesariamente son amigos, se debe aprender a amar hasta al enemigo.

Contentamiento, el placer de vivir satisfecho
Salmo 37:7, Salmo 149:4.
Reflexión del día
Dr. Luis Gómez Chávez

La palabra contentamiento, como un sustantivo, solo aparece una vez en el Nuevo Testamento (1 Ti. 6:6), pero en su equivalente aparece en otros pasajes.  Es más, el significado específico puede ser encontrado en muchos otros pasajes de la Biblia.  ¿Qué es contentamiento? ¿Cómo se relaciona con el salmo 37:7? ¿Qué palabra de este salmo tiene el significado de contentamiento?

Contentamiento en este pasaje está ligado a confianza, seguridad, dependencia y satisfacción que se tiene en Dios y en sus promesas.   ¿Cómo guardamos silencio y esperamos tranquilos en Dios y su palabra cuando las circunstancias parecen estar en contra de uno, son de sufrimiento, dolor y pena?  Este es el reto implicado en este texto que es el significado de contentamiento.   Aprender a sentirse satisfecho, contento, completo y confiado en Dios aun cuando las cosas, los planes, el ministerio, las circunstancias que nos rodean no son favorables, porque son negativas.   Significa, dejar de depender de uno mismo, de los demás, de las cosas, para confiar solo en Dios.

Es probable que usted coincida con esta oración. “Señor, necesito aprender a vivir en contentamiento”.  Si contentamiento se define como seguridad absoluta de que Dios ha suplido todo, el salmo 149:4 me enseña que debo buscar todos los días el contentarme, agradar y satisfacer a Dios.    Al mismo tiempo que Dios tiene contentamiento, satisfacción de nosotros; nosotros también sentimos contentamiento y satisfacción en Dios.

La verdad es que se es más feliz, productivo y se experimenta mayor crecimiento espiritual cuando sabemos que Dios está siendo agradado con nuestras vidas y acciones.  Es por eso que la petición en cada día debe ser el tratar de mantener contento o satisfecho a Dios.  La pregunta es, ¿Qué obstáculos podemos encontrar en el camino de contentar o satisfacer o agradar a Dios con nuestra vida?

“Señor, reconozco que no siempre te he agradado con mi vida y mis acciones, te pido perdón.   Pero te agradezco con todo mi corazón por la oportunidad y el privilegio que me das de poderte agradar.   Muchas gracias por ser mi contentamiento, mi satisfacción, mi alegría, y mi felicidad. Te doy gracias por darme el placer de vivir satisfecho, en el nombre de Jesús, amen”.

1 Pedro 5:2-6
Reflexión del día
Dr. Luis Gómez Chávez

Después de leer este pasaje, ¿Con qué relaciona los vv. 2-4 con vv.5-6?   La acción de guiar  a o servir en una congregación requiere mucha humildad, ejemplo y total sumisión a Dios.   Esta actitud de sumisión y humildad se está requiriendo en los vv. 5-6 lo cual se debe dar en las relaciones interpersonales.  ¡Cuán importante es el respeto, la sumisión, pero sobre todo, la humildad cuando nos relacionamos con los demás!   Cuando se es humilde, se es sincero, honesto, se dice la verdad, pero se hace con sabiduría, y mucho respeto.

¿Por qué es tan importante la humildad en la vida diaria?  Porque todo el tiempo necesitamos relacionarnos unos a otros.   Además, Dios nos exhorta en su Palabra a “revertirnos de humildad” porque él confronta a los soberbios, orgullosos, autosuficientes,  y exalta, da gracia a los humildes.  Si, Dios tarde o temprano castiga a los soberbios que jamás reconocen sus errores y no se humillan para pedir perdón aun cuando han fallado.   Es algo profundo de sus vidas, orgullo o soberbia la que no les deja humillarse ante los demás para reconocer que los demás están en lo correcto y que se ha fallado.   Sin embargo, Dios bendice, acompaña, da gracia a quienes son humildes al pedir perdón, reconocer sus errores, al buscar a los demás que le han ofendido para entablar la amistad, restaurar la paz y la armonía.

El texto “Humillaos bajo la poderosa mano de Dios” es interesante, fuerte, profundo y retador.  Yo reconozco que la humildad no ha sido una de mis mejores virtudes.  Claro está, es un reto para mí y para todo cristiano el semejarnos a Cristo en cuanto a ser humildes. La humildad está íntimamente ligada con la obediencia, y la obediencia es el resultado de dejar que el Espíritu nos controle.     Cuando Dios por medio del Espíritu hace su obra en cada hijo suyo, se aprende a ser obediente voluntario, a renunciar a lo que no es bueno, y a entregarse a las cosas que agradan a Dios.     Vivir como Dios ordena en su Palabra es vivir en humildad, en obediencia y entrega.

Deje que Dios tome su vida, permita que el Espíritu Santo con libertad haga su trabajo en usted, y de lo demás, despreocúpese, porque todo saldrá bien, y la humildad dará a luz muchas otras virtudes que tanto se necesitan vivir en este tiempo.    Así que, dele a Dios el espacio de su vida, y él hará lo que se ha planeado hacer en su vida y de su vida. No se preocupe en ser humilde por su propia fuerza, solo sométase a Dios, y entonces vivirá como Dios quiere que vida, y eso es lo que importa.

Luis Gómez Chávez

Mientras Jesús estuvo con sus discípulos, la unidad fue una bendición porque tenían dirección, misión, visión común y Jesús se encargaba de alimentar, mantener y monitorear dicha unidad. El  reto está en mantenerla ahora que Jesús los dejará.  Ese es el ruego y deseo de Jesús al Padre, que  guarde,  proteja, mantenga apartados del mal no solo a sus discípulos sino a todos los que habrán de creen en Jesús.  También ruega que con gozo se mantengan  en santidad y unidos como él y su Padre, tal unión es perfecta.

A dicha unidad de Jesús y sus discípulos se debe la extensión del evangelio hasta Roma, y a todo el mundo.  Unidad no es ausencia de desacuerdos sino la capacidad de ponerse de acuerdo. Unidad no es ausencia de diferentes opiniones sino la madurez en escuchar, examinar y aceptar lo que es correcto. Unidad no es ausencia hasta de algunas discusiones sino la sabiduría en saberlos resolver.  Todo esto pudo darse en esta dimensión divina terrenal pero siempre hubo armonía, unidad y es lo que impactó al mundo que les veía.

Muy poca atención e interés se ha dado al hecho de vivir en unidad como iglesia. La unidad es un recurso que Dios ha dejado a la Iglesia para impactar al mundo por medio del ejemplo.  Más  hermoso es reconocer que en la unidad se disfruta y se experimenta más el amor de Dios, porque es una bendición sublime. El Salmo 133 lo  promete y lo comprueba, que estar en armonía, de acuerdo, en unidad profunda, ahí hay bendición y vida eterna.    Jesús prometió que cuando dos personas se ponen de acuerdo, ahí está presente él para dar bendición.

Creo que no nos hemos dado cuenta sobre la importancia, el valor y el poder de la unidad en una familia y en una iglesia.  En la unidad esta la fuerza.  En la unidad la fuerza se eleva a una décima potencia porque tiene como fundamento de unidad a Dios. En la unidad aun las debilidades se aprovechan como recursos.  La unidad aprovecha las virtudes de todos por igual y no se detiene para cuestionar los defectos  porque solo ve una meta final a alcanzar.   En la unidad creada, alimentada y monitoreada por el Espíritu Santo, todos nos pertenecemos y nos necesitamos.

Piense en este día que en cualquier grupo en que esté, la unidad es un ambiente no solo espiritual, pero cuando es el Espíritu el que la sostiene y monitorea, no hay fuerza en la tierra que la destruya y dé por hecho que los sueños, los proyectos, los planes, los anhelos basados en la Biblia y no en sus intereses, todos y cada uno se cumplirán.  Con tanta razón, la principal petición de Jesús en Juan 17 es por la unidad de sus discípulos, y la unidad de la Iglesia que él levantaría.    Una iglesia unida, no hay nada que la detenga, ni las puertas del hades pueden contra ella.   Así que, el llamado es para que cada cristiano haga su parte, se esfuerce por vivir en unidad para que el mundo no solo vea  a Jesús, sino que lo crea como Salvador y Señor.

No olvide que si estamos juntos somos mejores, y si estamos unidos somos vencedores.

Salmo 63:3-8

Reflexión del día

Dr. Luis Gómez Chávez

¿Qué quiso enseñar David al comparar su anhelo y su deseo por estar con Dios en el santuario que es como estar “en tierra seca y árida” donde no hay agua?  La profundidad de su anhelo y de su deseo por estar en la misma presencia de Dios, por tener una relación íntima es admirable.   Hay un contraste en estas expresiones al ser comparadas con otras que él mismo ha dicho en el Salmo 42:1 “Como el ciervo  brama por las aguas”, pero ambas  describen con mucha imaginación del deseo profundo por estar con Dios, es una búsqueda desesperada.

¿Qué desea David y que es lo que promete? (v.3-8). 1) Mis labios te alabarán, 2) Con ese anhelo te bendeciré en mi vida. 3) En tu nombre alzare mis manos, 4) Con labios de júbilo te alabará mi boca, y en las noches meditaré  en ti. 5) y en la sobra de tus alas me regocijaré. ¿Qué ha sido Dios para David?  1) Mi socorro has sido, 2) Tu diestra me ha sostenido, 3) Mi alma esta apegada a ti.

Las palabras que expresa David motivan  de inmediato a anhelar, desear y buscar desesperadamente esa relación íntima con Dios, tal como la tenía él.    Sin embargo, para alcanzar esa relación íntima con el Dios santo, es necesario reconocer que la búsqueda de Dios debe desearse con mucho anhelo y desesperación.   Yo invito a cada uno de quienes leen esta reflexión a que hagamos la siguiente oración:

“Señor, te ruego que me perdones porque mi búsqueda de ti, mi deseo de estar en tu presencia, por tener una relación estrecha contigo no ha sido mi prioridad, ni ha sido profunda y responsable.   Sin embargo, agradezco a Dios, pues a pesar de este error, tu gracia, tu amor, y tu fidelidad lo he podido comprobar en mi vida cada día.  Quiere decir entonces,  que si yo me esfuerzo por mantener una relación intima contigo demostrado en el deseo profundo por agradarte en toda mi forma de vivir, y mantener una búsqueda desesperada e incansable de ti todos los días; mi vida será bendecida, y creceré mucho más para semejarme a Jesús, en cuyo nombre he orado a Dios, amen.”

Gracias  Señor por ser mi Socorro y mi Dios Eterno.   Entiendo, buscar tu rostro cada día es una bendición, un privilegio, y una responsabilidad de cada hijo de Dios que le ayudará a crecer espiritualmente y vivir conforme al deseo de Dios.   La búsqueda más segura, es el buscar estar bien con Dios todos los días, antes de todo lo que se ha de hacer cada día.