Blog del Pastor Luis Gómez

Busca hoy a Jehová

Día 40
Salmo 34
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Este salmo le he leído muchísimas veces, y en cada vez que lo leo encuentro muchos bellos textos que se convierten en motivos y razones para bendecir el nombre de Dios.  La palabra bendecir puede traducirse como alabar, honrar, celebrar, glorificar, y reconocer, claro todo eso se hace por lo que Dios es, hace y hará.   Solo quiero que se detenga en una segunda lectura en los siguientes vv.2, 4, 6, 7, 8, 10,13, 14, 18,19.   Le invito a revisar estos versículos para comprobar que Dios merece ser bendecido y honrado.

La invitación bendecir a Dios está en el v.1  es para hacerlo todo el tiempo, en todo lugar, y hacerlo con una actitud correcta de alabanza. Dijimos en el devocional anterior que la alabanza que agrada a Dios es la que viene de un corazón limpio, sincero y honesto.    Así que, con esa actitud de alabanza correcta, debemos bendecir a Jehová todos los días, a toda hora.  Y debemos hacerlo no por obligación, por necesidad, sino por gratitud pero con espontaneidad.

David, al sentirse perdonado de su pecado, decide alabar a Dios, y bendecirlo en gran manera.  Significa dar a conocer el nombre de Dios en todo lugar y ante toda persona.  Es que  hay demasiadas razones para hacerlo.   Según el v. 2,3, en la medida que nosotros bendigamos a Dios de la manera como él lo está pidiendo, muchas personas lo oirán y llegaran a conocerlo y engrandecerlo. Este es el objetivo por el cual Dios envió a su Hijo Jesús, para darlo a conocer.  Y dice Fil. 2, que un día toda lengua o toda persona llegará a reconocer esto.  La tarea de la iglesia, la tarea de cada cristiano es esto, que todo mundo reconozca a Dios como el único Dios.

Mateo 7 dice, buscad, llamad y tocad a Jehová. Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.    El Salmo 34:4 dice: “Busqué a Jehová y él me oyó y me libro de todas mis angustias”.     La afirmación  de David según el tiempo de los verbos es que Dios escucho su oración, respondió y lo libro de todas sus angustias.   Tal experiencia motiva a todos nosotros a buscar a Jehová y bendecirlo, y clamar por ayuda basados en un corazón limpio y humillado.   Saber que podemos buscar a Dios en todo tiempo y en todo lugar, y hacerlo con la seguridad que siempre tiene tiempo para cada uno, y mucho poder para responder a cada uno según su necesidad o condición; es una fuerte motivación para orar y engrandecer su nombre.

Vamos no te detengas, lee el v. 4, y con la misma seguridad y confianza con que David oro, ore a Dios, pero asegúrese de estar solvente, y con seguridad Dios escuchara y le responderá. No importa su necesidad, su condición, su situación, Dios sabe comprender y sabe responder. Búscalo hoy, mañana será otro día.

Día 39
Salmo 33
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

En una ocasión se cuenta que murió una señora que no sabía cantar, era muy desafinada, y cuando cantaba toda la congregación, la voz de ella era la que sobresalía porque se iba por otros lados en vez de seguir la armonía de todos.   Cuenta la anécdota que esta señora murió y al llegar al cielo, Dios la felicito porque la que mejor cantaba de todos era la de ella porque su voz era tan agradable, dulce y suave, más que la de los demás.  Ante esta gran verdad, debemos preguntarnos a nosotros mismos sobre cuán agradable podrá ser nuestra alabanza delante de Dios.

Nosotros muchas veces nos engañamos a nosotros mismos al creer que por tener la voz más afinada de los demás, por tener la voz más privilegiada que los demás, que por ser el (la) mejor director de cultos, el (a) mejor músico de todos, el (la) mejor cantante, el (la) motivador (a), el (la) mejor maestro (a); lo que hacemos agrada a Dios.   La alabanza que agrada a Dios en prioridad no se basa en la destreza, la habilidad, la persona, la voz, la posición, la experiencia, sino en la integridad de vida de quien lo hace.

Si la alabanza que agrada a Dios se basara en lo profesional, en la belleza de voz, en la experiencia y habilidad de las personas; muchos nos quedaríamos sin la oportunidad de agradar a Dios cuando lo alabamos.    Gracias a Dios, porque el salmista dice en el v. 1 “que en los íntegros es hermosa la alabanza”.   Para ser íntegros no se necesita ser profesional, adinerado, experimentado, habilidoso, estar en altos cargos, pues lo que Dios busca en prioridad no es eso, sino un corazón sincero, recto, limpio, temeroso, entregado y apartado del mal. Quiere decir que cuando una persona alaba a Dios debe preocuparse más por estar en buena relación con Dios y con los demás, independientemente de que sea un gran cantante, músico, predicador o maestro.

Recordar esta gran verdad de que Dios se agrada nuestra alabanza cuando vivimos una vida de integridad, completamente en santidad, solvente de todo.    Y en esta parte, siendo honestos, hemos fallado mucho, ya que con frecuencia estamos en el templo y rendimos alabanza que no es verdadera porque no la vivimos, o mientras lo hacemos no estamos solventes.     Esta alabanza, aunque para otros sea agradable, es más, aunque uno mismo sienta que es agradable, si no somos sinceros, honestos, si en el corazón tenemos alguna clase de pecado, es un auto engaño, porque a Dios no lo podemos engañar.

Dios sabe perfectamente cuando nuestra alabanza brota de un corazón sincero.  Es más, nosotros mismos sabemos cuándo dicha alabanza no es sincera pues  lo estamos haciendo  mientras tenemos algún tipo de problemas sin resolver, o estamos cargando algún tipo de sentimiento contra algo o por algo o contra alguien.   Es muy delicado esto, y claro, esto debe comenzar conmigo mismo.  El proceso es sencillo, aunque requiere carácter y humildad. Antes de ofrecer alabanza a Dios, postre su corazón delante de Dios, expóngalo ante Su presencia y dígale con sus labios en humildad que le perdone sus pecados para estar solvente.   Una vez se ha hecho esto, y si hay necesidad de ponerse a cuentas con alguien o algo, es bueno hacerlo para luego alabar a Dios con libertad y en integridad.

Así que, aunque es importante ofrecer una alabanza de excelencia a Dios por medio de lindas voces, arreglos profesionales, instrumentos maravillosos, y programas de lo mejor, lo primero que Dios busca Dios es nuestro corazón, que este esté limpio, que sea sincero, que este en buena relación con Dios y los demás.   Entre una bella alabanza que sale de nuestros labios  y un corazón limpio y sincero; Dios busca lo segundo.  Dios busca nuestro corazón antes de nuestro labios, santidad y obediencia antes que ofrenda y sacrificio.

Cuando ya no puedes más

Día 38
Salmo 32
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Esta sensación es inolvidable e insuperable.  Era mi primera experiencia de trabajo formal fuera de casa para ganar algunos centavos.  Mis hermanos y mi papá fueron a otros lugares a trabajar, y yo fui a deshierbar un terreno con sembrado de frijol.  El dueño midió lo que sería la tarea del día, la cual sentí que era demasiado grande.   Bueno, yo presumía que ya era todo un hombrecito y que podía terminar con facilidad el trabajo de un hombre. Así que, comencé con mucho entusiasmo y energía, pero pasadas 6 horas, por la fuerza del sol en todo su cenit, mi cuerpo externo empezó a desfallecer por el cansancio, y mi cuerpo interno entro en un estado de desesperación, y espíritu negativo. En fin, yo sentía que no podía más, y aun estaba a la mitad de la tarea.  Pero de pronto, de una de las esquinas, venia mi papá quien con una sonrisa de amor y compasión me dijo, aun no has terminado verdad, no te preocupes juntos lo terminaremos. Así fue, en solo una media hora, con mi papá, como el máximo héroe, terminamos la tarea del día.

No recuerdo si me pagaron por el trabajo, pero sí recuerdo con claridad la imagen, la escena de mi papá llegando en mi auxilio y eso pasó hace como unos 35 años.  No sé si usted ha experimentado momentos como estos donde se siente desmayar y que ya no puede más, sin importar las razones, o las causas.   Imagínese usted al rey David sintiéndose exactamente así, según el salmo 31 y 32.   Realmente he leído con mucha atención el salmo 32 y 51 pero no había leído el 31 bajo la secuencia histórica.   Es el salmo 31 que describe el momento donde David siente que ya no puede luchar contra la corriente, pelear contra Dios, y tratar de salir en caballo blanco cuando legalmente ya ha sido declarado perdedor.

El grito de David pidiendo ayuda es audible, “líbrame en tu justicia” “Sácame de la red” “En tu mano encomiendo mi espíritu” “Ten misericordia de mi porque estoy en angustia” “Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo”  “Mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar” “Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido”. Esto es suficiente como para constatar que David había llegado a un momento en el que su culpa lo estaba matando, y eso pasa cuando se ha fallado a pesar de que se ama a Dios.   Con todo, hay algo que en David es fuerte y que nada lo puede destruir, es su fe, su confianza, y su temor hacia Dios.

Esta es una gran verdad, andar en integridad, no significa ser sin pecado, o no cometer pecado.   David ha dicho en los salmos anteriores que se ha preocupado en andar en integridad, en rectitud, pero ahora lo encontramos agonizando por causa de su pecado.  ¿Cómo es esto?  Significa que quien teme a Jehová, no está excepto de pecar, siempre y creo que más expuesto esta, pues sigue siendo blanco del enemigo, de la carne, y del mundo para tentarlo para que peque.  David cayó en la tentación, pero por callar ese pecado por mucho tiempo, este lo estaba matando, pero finalmente, reconoció su iniquidad delante de Dios, le pidió ayuda, y arrepentido y en humillación dijo a Dios que lo perdonara, porque amaba a Dios.

Cuando ya no podía más, acudió a Dios, para quien nada es imposible.   El salmo 32 describe la dulzura del perdón, la manera como David confiesa su pecado y la manera como Dios perdona su falta, aunque no le exime de las consecuencias.  David, consciente de ello, sabedor de la justicia de Dios, acepta sin cuestionamiento las consecuencias de su error.  Lo más importante es que la paz, el gozo, la tranquilidad, la vida misma llegó a su corazón en el mismo momento de reconocer su error, pedir perdón y recibir la grata noticia que su culpa había sido saldada.   Así que, una vez restaurada su íntima comunión con Dios, David está listo para recibir todo lo que Dios decida enviar.

Mis queridos (as) compañeros (as) en esta maratón de la lectura de la Biblia en un año.   El valiente no es el que calla, ni el que por pena no pide ayuda, o por temor a ser cuestionado o rechazado. Tampoco es valiente aquel que a pesar de que sabe dónde está el error, no lo reconoce y mucho menos para pedir ayuda, pues su orgullo es quien decide.   Valiente, dice la Biblia que es aquel que reconoce su pecado y se aparta, porque este alcanza misericordia.  No importa cuál es tu error, tu debilidad, tu flaqueza, tu problema, y tu pecado, por favor no lo calles, no dejes que este te ahogue y te mate.

Si sientes que ya no puedes más, y que aparentemente ya no hay salida para tu vida o tu problema, déjame decirte que eso no es verdad, siempre hay una salida, una solución, y un remedio.   Vamos, decídete, toma fuerza, respira hondo, levanta tu frente y di con valor delante de Dios que lo necesitas, dile lo que te pasa, confiésale lo que has hecho, no dejes que las voces de abajo te dominen, abre tus ojos, libera tu mente, abre tu corazón para que Dios te alumbre, él te puede ayudar.  Antes que verte morir, Dios desea verte vivir.   No te detengas a contemplar tu error, tu desgracia, tu fracaso, tu debilidad, y tu miseria, más bien deja que Dios convierta todo eso en victoria, esperanza, gozo, paz, visión, fortaleza y en un nuevo comienzo.

Jamás he olvidado y jamás olvidaré la escena tierna, heroica, compasiva y misericordiosa de mi papá cuando de entre los árboles salió muy erguido, con elegancia y seguridad y me dijo, hijo, que te han hecho, te falta mucho, pero no te preocupes, esto lo terminaremos rápidamente.  Así fue, como por arte de magia, mi papá movía las manos con tanta rapidez, facilidad y destreza que en solo 30 minutos ya habíamos terminado la tarea del día. Lo delicioso fue lo que sentí con solo ver llegar a mi papá, me sentí  liberado, descansado, protegido y salvado del sufrimiento que me estaba ahogando, porque, en serio, ya no podía más.   ¡Han pasado casi 26 años que mi padre murió, y casi lo veo llegando en mi auxilio, lo extraño y lo amo!

 

Vamos, Dios te quiere ayudar, solo dile lo que te pasa.

Mirad como obra Jehová

Día 37
Salmo 31
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

El Salmo 31 es un salmo para leerlo varias veces.    Yo lo leí tres veces en diferentes versiones y algunas palabras han sido  cambiadas por sinónimos, pero  siempre es guardado el sentido original que Dios quiso darle cuando por boca  y mano de David fue escrito.   En este salmo me llama la atención la manera como Dios actúa y como el salmista toma una actitud humilde y sincera para suplicar ayuda.   Cuando pedimos  ayuda a Dios en la mejor manera, tenemos las mejores posibilidades de que él nos ayude.  Hacerlo en la mejor forma no significa apantallarlo. Significa reconocer la condición espiritual en que estamos, pedir perdón, luego exponer nuestras peticiones y necesidades, y Dios en su justicia y misericordia responderá.

Por favor, ponga atención  a los siguientes versículos, 1, 7.  ¿Cómo es visto o descrito nuestro Dios?  Un Dios justo que todo lo que él hace esta en la dimensión de justicia que no tolera el pecado y recompensa lo que es bueno.    Un Dios misericordioso quien está lleno por naturaleza de bondad para ayudar a las personas que no lo merecen, pero por su naturaleza misma para estar en coherencia con su naturaleza de amor, escucha y ayuda, pero sin tolerar el pecado. Él sabe por qué, cuándo, paraqué, dónde, cómo y a quién ayudar.

Ahora deténgase a mirar la actitud de quien ruega por ayuda a Dios en los v.1, 6, 14.  Todo el salmo podría ser subdividido en tres partes, pues cada una comienza con una frase que define la actitud del salmista hacia Dios.   Por favor, ponga atención en el uso del nombre de Dios que utiliza en cada versículo.   En el .v 1 Señor, yo confío en ti; v.6 Señor, yo confío en ti, v. Señor, yo confío en ti.     ¿Cómo llamaría usted la actitud con que el salmista clama por ayuda de Dios?    ¿Qué ve usted en esta declaración de David?

Esta es la razón de porque David clama a por ayuda a Dios en humildad, con seguridad, con mucha fe, con profunda convicción, la condición espiritual en que estaba, la relación que ha tenido con Dios, lo que significa Dios para él, y la responsabilidad que pesa sobre sus hombros.   Por causa de su pecado, o sea, David, el hombre conforme al corazón de Dios no ha hecho la voluntad de Dios, se ha desviado, ha cometido pecado, y por consiguiente, la culpabilidad por su pecado o desobediencia no lo deja tranquilo.    Siente que la vida se le va de las manos, sus huesos no le responden, todo mundo se burla de él, ya no puede ser ejemplo de buen rey, y por último, una gran cantidad de personas son sus enemigos quienes están determinados en no solo perseguirlo  y atraparlos sino apresarlo y exterminarlo.   Esto lo confirma los siguientes versículos 9-12.

Con todo, dentro de su corazón permanece la fe en Dios, ruega ayuda a él, alude a su justicia y misericordia y le pide que venga en su auxilio.   También le dice que muchos están actuando injustamente, se están aprovechando de su condición (v.10, 17-18).  Dios encárgate de quienes sin derecho y sin justificación se aprovechan para hacerme daño.  Para terminar dando una nota de ánimo e invitación a todos a mirar la manera como obra Dios, venir a confiar solo en él (19-24). Me encanta el último versículo  unido al v.23 que dice: Ustedes, fieles del Señor, ¡ámenlo! El Señor cuida de quienes le son fieles, pero a los que actúan guiados por la soberbia les da el castigo que merecen. Ustedes, los que esperan en el Señor, ¡esfuércense, y cobren ánimo!   Así que, todos, lleguemos a Dios en humildad, confesión, petición y adoración. Vamos acerquémonos en humildad y adoración, y no con presunción e hipocresía.

Siempre hay un amanecer

Día 36
Salmo 30
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Jamás olvidare la noche más larga en toda mi vida. Yo sentía que esta nunca terminaría, cuando la noche siempre tiene un final, porque el amanecer fielmente llega a relevar a la noche.   Fue una noche en la cual, en el pueblo que yo vivía fue organizado en grupos de hombre para vigilar en las noches para que la población no sufriera por causa de la cuerria.   Fue el primer día viernes que participaba en la vigilancia, pues antes tenía el miércoles pero por mis estudios de bachillerato pedí cambio para el día viernes.  La jornada de vigilancia iniciaba después que terminaban las actividades de la iglesia.  Era la 1:00 de la mañana cuando fuimos sorprendidos por una emboscada, y cada uno de los de mis compañeros huimos a refugiarnos en una casa.  Desde esa hora hasta las 5:00 am han sido las 4 horas más largas de mi vida, parecía una eternidad, porque en medio del temor, ruidos gritos, sonidos, nervios, el alaba nunca llegaba.

             Parece que las penas generalmente llegan por las noches, y es en esas horas donde se vuelven más profundas y agonizantes.  Las enfermedades se empoderan con toda fuerza en las noches, tanto así, que quien está experimentando el dolor, la enfermedad, la dificultad, siente que las horas son interminables.   Es probable que en eso esté pensando David al decir que “por un momento será la ira, pero su favor dura toda la vida.  Por la noche durara el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría” (v.5).    En otras palabras, como dice un dicho, “NO hay MAL que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista”.   Las dificultades que él está pasando no pueden durar más que su propia vida, porque él tiene su confianza en Dios quien lo librara de todo tormento, de toda prueba.

          Las enfermedades, los problemas, las dificultades no solo alejan el sueño, sino que su fuerza se agudiza  durante las noches.    Hay tantas limitantes en las noches, oscuridad, silencio, todo lugar está cerrado, no hay personas en las calles, transporte parado, y el resto está descansando, etc.   Las medicinas, o las alternativas de solución escanean por las noches, y aun los mismos cristianos tienen muy poca disposición en buscar a Dios en oración.  No obstante, la mejor medicina es recordar que toda noche tiene un amanecer, que el sol fielmente sale en cada día, y lo mejor de todo, es que Dios está en control de todo.

          Es mejor hacer un cambio de actitud y de perspectiva cuando nos encontremos en dificultades, sufrimientos, pruebas  nocturnas.  Primero, confiar plenamente en la soberanía, control y poder de Dios, él no nos dejara perecer, pues juntamente con la prueba nos provee salida.  El solo hecho de saber que Dios está en control de lo que nos pasa nos da fuerza para soportar la prueba hasta el final. El Salmo 37 dice: “Deléitate así mismo en Jehová, y él concederá las peticiones de tu corazón.  Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él y él lo hará.  Guarda silencio delante de él. Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía.  Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.

 

Segundo lugar, tratar de analizar cada experiencia o prueba para descubrir lo que Dios nos desea enseñar.  Tercero, convirtamos esta prueba, enfermedad, sufrimiento, pena, dificultad nocturna en una oportunidad para crecer en la fe, a confiar más en Dios, a hacer cambios en nuestra vida.  Veamos la prueba con una actitud positiva, y como una oportunidad para mejorar, y así la pena será más ligera.   Por último, no olvide que no hay mal que dure 100 años y cuerpo que pueda soportarla.  En otras palabras, el sol saldrá, un nuevo día llegara, siempre hay una solución a todo, la clave está en depender, esperar y confiar en Dios.

Dr. Luis Gómez Chávez

Es probable que este pasaje de Eclesiastés 4:9-12 ha sido utilizado en eventos de matrimonios y es muy adecuado.   Sin embargo, el sentido y la enseñanza hace referencia a la amistad, a la relación de amistad que hay entre dos personas, sean estos esposos, amigos, compañeros. Si leemos con mucho cuidado Proverbios 17:17, 18:24 comprobamos la necesidad de tener amigos, porque estos vienen a ser de mayor ayuda en los momentos de gran dificultad, felicidad, indecisión, decisiones, cambios, sufrimientos, escasez y abundancia que los mismos hermanos de carne.

Mientras los hermanos habitan bajo el mismo techo, en la misma ciudad; y si se ha cultivado una relación natural; uno puede contar con  los hermanos con toda confianza y seguridad.    Sin embargo, por la ley de la naturaleza y de la vida, cuando uno crece y decide estudiar, trabajar y casarse; la Biblia dice en primer lugar que debe apartarse de los padres para comenzar una nueva vida, y edificar su propia familia.   Por consiguiente; los hermanos o hermanas si siguen este proceso natural, también ellos dejan a sus padres para irse a vivir en el lugar más adecuado para cumplir con la nueva vida.

Todos, los hermanos y hermanas son responsables de sus propias familias, y si no mantienen una relación de amistad, confianza, y de mucho amor entre ellos; es más fácil que otra persona, el amigo que vive más cerca    con quien tiene muchas cosas en común y sobre todo amistad basada en el amor, este puede responder con mayor prontitud que el hermano que vive muy lejos, que no cuenta con los recursos para ayudar, o por no tener esa relación natural-biológica, no responderán adecuadamente.  Es muy triste que pase eso entre la familia biológica, pero yo deseo verlo bajo la perspectiva del nuevo orden de prioridad adquirida por ya ser mayores.

Claro, no con todos los que nos dicen  ser amigos, responden y actúan como lo que dice Prov. 17:17, 18:24.   Por ejemplo, los llamados amigos de las redes sociales, no llenan los requisitos de una amistad.    Los compañeros de trabajo, y de estudio, no pasa de una simple relación laboral o de estudios, tampoco llenan los requerimientos de una amistad.    Entonces, aunque alguien diga tengo 300 amigos en el fb, tw, instagran, etc, no son amigos en el sentido de Proverbios. Generalmente, una persona puede tener verdaderos amigos que  pueden ser contados con los dedos de las manos, los verdaderos amigos son pocos, amigos como los que dice Salomón.

En fin, la propuesta en el tema, puede tomarlo como una afirmación o como una interrogante.    Se afirma con convicción que todos necesitamos amigos con quienes llorar, reír, hablar, escuchar, pasear, contar en todo momento.   Por naturaleza de subsistencia, Dios nos creó con esa necesidad sociológica, biológica y fisiológica. No podemos aislarnos de los demás, todos necesitamos de los demás, y si alguno cree que no necesita de un amigo es autosuficiencia, es hedonismo, es anormal.   Solo que si deseas tener un amigo, necesitas demostrar que tu eres un buen amigo.  La verdadera amistad resiste al tiempo, la distancia, las dificultades, porque cuando se ofrece una amistad se ofrece para siempre porque esta acompañada de una palabra firmada por la lealtad.  Si buscas tener al mejor amigo, te recomiendo a Jesús, él te amara con todo, y con él podrás contar en todo tiempo.

Tú necesitas tener a Jesús como tu amigo, atrévete a amarlo.

Día 35
Salmo 29
Lectura de los Salmos 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

El salmista en esta ocasión inicia llamándonos a todos a que rindamos alabanza y honra a Dios.   David estaba consciente de esto, tal como lo dice Efesios 1, que todos los seres humanos fuimos creados para honrar, alabar, dar gloria a Dios.    Y bien lo insiste el salmista en el salmo 150, “todo lo que respire, alabe a Jehová”.    Es por ello que David en los primeros dos versículos del salmo 29  insiste a que brindemos gloria y honra a Dios.    Utiliza tres palabras, que en este caso son verbos en una forma imperativa para profundizar la necesidad de hacerlo.  Él dice: “Tributad a Jehová” “Dad a Jehová la gloria” “Adorad a Jehová”.   Seguido a cada frase hay una razón que justifica el llamado, y hay una forma de hacerlo.   Debemos dar gloria a Dios porque él es poderoso, es nuestro creador, somos sus criaturas, y los que ya creímos en él, somos sus hijos, él es nuestro Padre.

Hay una palabra que implica que no toda la alabanza es agradable a Dios, porque dice, “debe ser según o de acuerdo, en la medida de su nombre, y en la hermosura de su santidad”.  Quiere decir que él merece la mejor alabanza, la honra que viene de alguien que en verdad lo reconoce como Creador, Salvador y Señor.   En los vv. 3 al 9 da la razón porque solo Dios debe ser adorado, reconocido, loado, honrado y glorificado.  Su poder, su autoridad, su dominio, su derecho de creación, de administración, y su poderío sobre todo lo que existe sobre la tierra.

Aun cuando la Biblia insiste en esto  muchas veces, en toda la historia de la humanidad  y más en la actualidad, muchas personas han sustituido a Dios y han tomado la gloria que solo Dios se merece.  Cuando una persona no da reconocimiento al Único que hace las cosas, es tratar de tomarse el crédito, la gloria que solo debe ser dada a Dios.   La Biblia dice que todo es de Dios, que todo se mueve por la palabra de Dios, y que sin él nada podemos hacer.   Es más, la Biblia dice que ni una hoja del árbol se mueve sin su voluntad, y que nosotros los seres humanos no podemos ni hacer crecer un cabello.  Significa entonces que, nuestra vida, la vida de todo ser humano inteligente, debe estar dedicada a reconocer la grandeza de Dios a dar gloria y alabanza a Dios.

No solo aquellos están robando la gloria a Dios, sino que con frecuencia nosotros lo hacemos también.   Cuando pasa un día sin reconocer que por su gracia lo vivimos, es no darle la gloria a él.   Cuando nos vamos al trabajo sin agradecerle por el descanso, cuando recibimos el cheque por el trabajo no reconocemos que Dios nos dio la vida y la fuerza para trabajar, cuando  hacemos el ministerio sin alegría, sin excelencia, sin entrega.   Cuando nos enojamos porque no dijeron mi nombre por lo que hice mientras que a otro si lo mencionaron.   Cuando cometemos pecado  sabiendo que Dios nos ve, es falta de respeto.  Cuando tomamos decisiones, iniciamos un proyecto, hacemos cambios sin consultar a Dios, es no darle el lugar que él se merece.

El llamado hoy es dar el debido reconocimiento a Dios, darle todos los créditos a él y  honrarlo en todo, por todo y con todo.   El Salmo dice, “El nos hizo y no nosotros a nosotros mismos” por lo tanto, nuestra existencia tiene el único propósito de dar gloria a Dios.  Con la iglesia, en la familia, en el trabajo, en la escuela, en el restaurante, en la calle, en todo lugar, busquemos que Dios sea glorificado, reconocido y adorado.

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