Blog del Pastor Luis Gómez

No sigas el mal ejemplo

Día 247
Eclesiastés 2:1-11
Lectura de Eclesiastés 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Observe las veces que repite el sabio, “Di mi corazón a la sabiduría” (v.12-18), “di mi corazón al placer” (2:1-3), “di mi corazón a los grandes logros” (2:4-17), “di mi corazón al trabajo arduo” (2:18-26). Cuando Dios escogió a Salomón como rey le preguntó sobre lo que deseaba que Dios le diera y solo pidió Sabiduría (1 Reyes 3:3-15) y Dios le dio más que sabiduría.  El problema fue que Salomón decidió no usar la sabiduría para servir y agradar a Dios sino para satisfacer los intereses de la carne y su inclinación materialista.   Puso todo su empeño, interés, anhelo y corazón por conocer lo terrenal y disfrutarlo.

Él buscó el máximum bonnun (máximo bien) en las cosas, pero concluyó que todo es vanidad. Después de leer los v.13, 15, 16, 17,18 puede observarse que Salomón se había apartado de la relación de temor  a Dios y una vida de santidad para dedicarse a responder sus propias inquietudes pero no con la ayuda de Dios.  Con una actitud pesimista pero real dice que aún en la sabiduría hay molestia.  ¿En qué no buscó la completa realización de su vida? Sin embargo,  el sabio se siete hastiado de ser sabio porque no está usando la sabiduría para lo que  Dios se la dio.

Todos los intentos de Salomón por encontrar la plena felicidad o realización a su vida lo hizo no con la sabiduría de Dios, sino impulsado por su propia carne, no siguiendo las directrices de Dios sino las suyas.  Es lógico, el final de su nefasta búsqueda fue lo que debía ser. Como hijo de Dios que era, aunque todo lo que hizo estuviera justificado por la cobertura real, ante los ojos de Dios, si estaban impulsados por intereses personales, el final sería lo mismo, insatisfacción.    Observe, v.1-2, quiso ser feliz con la alegría, diversión y los bienes, no lo logró. El v.3 se dedico a tomar mucho vino, v.4-6 se dedico a construir todo lo que estuviera a su alcance,   v.7 se hizo de muchos siervos y siervas, v.8-9 se engrandeció su fama por la mucha riqueza, poder y fama.    En fin dice los vv. 10-12, no negó nada a su cuerpo de lo que hay en este mundo  y termino peor de cómo cuando comenzó, desilusionado, decepcionado e insatisfecho.

Bueno, la lección es esta, nunca imitemos los malos ejemplos, aun cuando las intenciones sean buenas pero si los medios son malos, no los sigamos.   La intención de Salomón era comprobar la plena realización en su vida, llegar a ser feliz. Y claro, esos deseos no son malos, el problema es cuando se buscan las cosas sin tomar en cuenta a Dios, sin seguir los parámetros permitidos por Dios, cuando se hacen solo impulsados por la carne o los intereses personales.  No soga este mal ejemplo de Salomón, que aunque era un hijo de Dios, tomo caminos incorrectos para alcanzar aquello que solo se logra siendo obediente a Dios.  Como dijo Pablo imitemos los buenos ejemplos…

Día 246
Eclesiastés 1:12-
Lectura de Eclesiastés 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Observe como inicia Salomón, “Yo el predicador fui rey sobre Israel en Jerusalén”.   Él va a hablar de experiencia en el pasado en cuanto a la apreciación de todo lo que hay debajo del cielo.  Salomón quiere mostrar cómo el ser humano aprecia o valora las cosas sin tomar en cuenta a Dios.  Primero, él decidió no tomar en cuenta a Dios en su vida y se inclinó a vivir bajo la perspectiva humana (1:12-18) obteniendo una nefasta conclusión.

Apreciar la vida sin la perspectiva de Dios es no valorarla tal como es.   Salomón con todo y la sabiduría que Dios le había dado desde el principio de su reinado concluyó que aun eso es molestia y trae dolor.    Lo que pasa es que cuando miramos las cosas que hay en este mundo, aun la misma bella creación, pero lo hacemos bajo nuestros propios criterios, con la vista humana; siempre o no la valoramos bien, o abusamos de lo que vemos.   Por ejemplo, con mucha frecuencia no  valoramos ni apreciamos los detalles que hay en todo lo que Dios ha hecho y tampoco  damos los meritos a él.   Cada detalle que hay en esta vida, en la naturaleza misma, en las personas, y el universo merecen reconocimiento a quien lo inventó y creó.

Así que, cuando miramos las cosas, la naturaleza, las personas y el universo mismo bajo la perspectiva de Dios, definitivamente, la vida es bella, el trabajo es bello, todo lo que se hace bajo el cielo, aun cuando sea cansado y a veces nos cause dolor, siempre habrá una actitud de reconocimiento y de gratitud.  Ya lo mencione, en esta parte de Eclesiastés, el proverbista está viendo la vida de manera retrospectiva, porque ya paso por todo en el pasado y por haber vivido sin el temor de Dios, en su propia sabiduría, no en la de Dios, porque no tomo en cuenta a Dios, él dice, mi vida fue nefasta, fracasé.

Es interesante, todo lo que hay en la tierra las ha hecho Dios, pero todo lo que el hombre hace con lo que Dios ha hecho y lo hace no para agradar a Dios sino para satisfacer sus propios intereses, deseos o caprichos, termina teniendo nada de valor, es vano, ilusorio, no pesa nada, no tiene reconocimiento alguno delante de Dios.   Es que vivir la vida sin Dios es nefasto, doloroso, sin sentido, sin dirección, es todo un fracaso porque el final es muerte.     Salomón termina diciendo, la vida está compuesta por círculos repetitivos, y aunque no está apoyando la filosofía espiral de la vida, dice, todo regresa a su lugar, y nada hay nuevo, porque todo ya existe, nadie crea algo nuevo, Dios ya lo sabe, él lo inventa.

La vida bajo la perspectiva de Dios es un regalo bienaventurado que debemos aprovechar, custodiar, cuidar, y valorar.  Solo hay una vida acá en la tierra, y después juicio.  Quienes ya tenemos a Cristo en el corazón, tenemos vida eterna, y debemos tener una actitud positiva para vivir, y todo el tiempo darle la gloria a Dios por todo cuanto hay en esta tierra, pero sobre todo, vivir para honrar a Dios el Creador y Dueño de todo.   Vivir la vida en Cristo es saberla vivir.  Vivir la vida sin Dios es no saber vivir.

Día 245
Eclesiastés 1:1-11
Lectura de Eclesiastés 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Al leer los primeros 11 versículos del capítulo 1 de Eclesiastés nos hace pensar que el Proverbista Salomón tiene una actitud fatalista o pesimista de la vida y de lo que hay en este mundo.  Hay algunas posturas en cuando al tono, sentir, y actitud del escritor.

Su mensaje parece ser bastante negativo, pero en realidad el énfasis recae en lo positivo.  Esta postura trata de tomar en serio los pasajes pesimistas, pero opina que el mensaje principal del autor se halla en los llamados a disfrutar las dádivas de Dios en la vida (2:24-26; 3:12-14; 3:22; 5:18-20; 8:15; 9:7-10).  En medio de un mundo enigmático y hasta oscuro, se debe disfrutar los placeres sencillos de la vida.  Esta perspectiva ha venido cobrando fuerza en las últimas décadas.

Su mensaje es mayormente negativo pero finalmente positivo.  Este es el acercamiento de los conservadores que acepten que el mensaje del libro es mayormente negativo.  Toma en cuenta especialmente los últimos versículos del libro.  Interpreta el mensaje mayormente negativo como una perspectiva falsa que el autor adopta o cita a propósito precisamente para demostrar que no tiene sentido.  Dentro de esta corriente se puede distinguir por lo menos dos posturas diferentes.

 

Una postura es que en la mayor parte del libro el autor toma o cita la perspectiva de un mundo que excluye a Dios.  Utiliza la expresión “bajo el sol” para referirse al mundo desprovisto de lo que está arriba del sol, o sea, sin Dios.  Este es el acercamiento de Archer y de muchos estudiosos evangélicos conservadores.  Sin embargo, el Predicador ve vana la vida precisamente cuando contempla la obra de Dios en el mundo (cp. 6:1-2; 8:17). Cualquiera que sea nuestra interpretación, debemos tomar en serio la tensión entre los pasajes negativos y los positivos dentro del libro.

 

La vida sin Dios no tiene sentido. Toda la búsqueda y esfuerzos del hombre no tienen sentido cuando el hombre excluye Dios de su vida. Y debido a que las obras de Dios no se puede ignorar, entonces solamente una vida de servicio a Él puede dar valor y propósito a nuestra vida. “El propósito del libre parece enfocar que la auto-gratificación y la mundanalidad exitosa no traerán el verdadero contentamiento al corazón humano. La vida sin conocimiento y comunión para con Dios es vacía y sin significado. El hombre sí tiene un destino lo cual llame que haya cooperación para con Dios en una manera digna, y en eso se halla la verdadera paz para el alma…” (H.I. Hester, The Heart of Hebrew History, pág. 311). Rob Harbison.

La palabra clave es “vanidad” pues solo en el 1:1 la repite 5 veces. Lo primero que Salomón desea demostrar que la actitud del hombre sin una relación personal con Dios es solo vivir en la vanidad de todo y todo lo que hay en la tierra no tendrá valor alguno para la vida espiritual.  Salomón aunque parece tener una actitud negativa y pesimista, pretende enseñar la fotografía de la humanidad sin Cristo que va en busca del máximo bien lo cual no está en este mundo porque todo es vano.

 La vanidad del trabajo afanoso (v.3).   El trabajo no es malo, más bien Pablo escribió que quien no trabaja no tiene derecho de comer.  El no trabajar es una acción mal vista y es una posible oportunidad para la ociosidad que domina Satanás.  Lo malo es la motivación de quien trabaja porque aún el trabajo bueno y honesto adquiere una calificación negativa.  Si se trabaja por codicia, ambición, indiferencia u otras intenciones negativas, el resultado es malo.  Cuando se trabaja sin preocuparnos el fin, los medios y las causas, el trabajo puede viene a ser sin valor.  El trabajo debe glorificar a Dios.

         La vanidad en el transitar de las cosas (v.4-8). El hombre es transitable, inseguro, negociable, inestable, no tiene valor sin el temor de Dios en su corazón.  Nace, crece, desarrolla- muere y si no tiene a Cristo en su corazón, nada tendrá, nada vale (v.4).  El sol, el viento, los ríos y el mar son transitables y rutinarios en su vaivén.  Todo lo que hacen es lo mismo por orden de Dios y pertenecen a él.  Todo se mueve, pasa, sucede y cambia pero el que teme a Jehová permanecerá para siempre.

 La vanidad en el tiempo (v.9-11). Salomón concluye en esta parte que no hay nada debajo del cielo que no haya sido hecho, que es y que será.   En su experiencia, por lo vivido, y por lo revelado por Dios, considera que todo lo que vendría por muy novedoso que fuera, caería bajo esta misma perspectiva, todo sin Cristo es vanidad. Él dice, en el pasado se produjeron grandes cosas, en el presente se está produciendo lo mismo y lo que producirá el futuro será igual, las mismas motivaciones, el mismo fin y las mismas causas. Todo es repetitivo, nada nuevo hay bajo la perspectiva humana sin el temor de Dios.  Hay dos filosofías de la historia: la circular y la linear.  La circular es la que Salomón está usando en este punto donde la historia no tiene fin, todo es repetido, nada nuevo, no hay meta, no hay motivación, todo es un círculo vicioso.  La linear es la que propone un inicio en la creación, tiene una motivación que es la misma creación y estar en armonía con el Creador, propósito glorificar al Creador y la meta estar en la nueva creación con Cristo el Creador.

Lo mejor de todo es ver la vida como un regalo de Dios y la más grande oportunidad para hacer lo que él dispuso que hiciéramos cuando nos creó.   Aprovechar el tiempo para cumplir la voluntad de Dios con una actitud siempre positiva.

 

Todo es pasajero sin Dios

Día 244
Eclesiastés 1
Lectura de Eclesiastés 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

La manera en que muchas personas  conciben el valor de la vida y de las cosas es bien superficial, liberal, y muy temporal.   El valor lo determinan solo por lo que esta ante sus ojos, se dejan llevar por la pura apariencia, y por consiguiente, el valor es relativo, muy pasajero, y temporal.    En el tiempo que nos ha tocado vivir, las cosas puede que sean más atractivas, lujosas, hermosas, modernas, sofisticadas, pero son más comerciales, desechables y temporales.  En otras palabras, las cosas de hoy, aun las relaciones por basarlas en decisiones equivocadas, en valores sin valor, y en relaciones nada profundas, son tan pasajeras e ilusorias que pronto terminan.

Eclesiastés  es un libro que desarrolla el mismo tema de Proverbios pero usando otro estilo literario, ya no usa mucho el paralelismo, sino una narrativa de lo que ha sido su vida mezclada con proverbios  pedagógicos pero con una perspectiva muy diferente. Es Salomón, el sabio Salomón el mismo escritor de Proverbios el que se atreve a contar la historia de su vida, y las experiencias que decidió vivir tratando de encontrar  la felicidad en las cosas de esta tierra. Este hombre, quien contaba no solo con sabiduría sino con toda la riqueza que un ser humano pueda desear, y amparado a todo lo que hay bajo el cielo, busco denodadamente la felicidad sin poderla encontrar por no  tomar en cuenta a Dios.

El principio dominante de los capítulos 1 y 2 de Eclesiastés es este, que todo esfuerzo, toda búsqueda, todo proyecto, todo lo que se haga no importa con que lo haga, y no importa sobre que este fundado lo que haga, y aunque sea lo más valioso de este mundo, si no toma en cuenta a Dios, eso es pasajero, es temporal y su valor es relativo.   Una casa, un carro, una carrera, un trabajo, un terreno, una fiesta, un trofeo, un regalo, la riqueza, las mujeres, los amigos, los placeres, la vida misma, todo esto es ilusorio, terminan, se acaban, su poder de adquisición es frágil, de un día para otro puede terminar.   Además, de lo ilusorio, todo lo anterior es incapaz de dar la felicidad completa, porque todo está limitado al tiempo presente, pues todo es comparado con lo que Dios da.

Al final de Eclesiastés, Salomón reconoce su tremenda equivocación, al decir que el todo de una persona está en el temor de Dios.  La gran lección es esta, lo que encontramos después de las búsquedas equivocadas de la felicidad, es ofuscación, cansancio, tristeza, decepción, y nada parecido a la felicidad.  Sin embargo, cuando la felicidad  se basa no en las cosas de este mundo, sino en las cosas espirituales, en las eterna y nuestra felicidad no depende de lo que tenemos, de lo que somos, ni de lo que podemos hacer, sino de lo que Dios ha hecho por nosotros, de lo que somos en Cristo, del contentamiento que hemos logrado tener por vivir todos los días bajo el temor de Dios, entonces somos felices hoy y siempre.

Mi amigo, a partir de este día, todo lo que hagas, todo lo que tienes, y todo lo que piensa hacer, toma en cuenta a Dios, hazlo para honrar a Dios.    De esa manera sentirás paz y confianza porque sabrás que estás haciendo algo que Dios te respalda.  Si así haces todo, lo seguro es que vivirás tranquilo y satisfecho y eso es felicidad.

El ideal de Dios para toda mujer

Día 243
Proverbios 31:10-31
Lectura de Proverbios 2016
Dr. Luis Gómez Chávez

Ya hemos leído mucho en Proverbios acerca de la mujer insensata. Salomón personifica tanto la sabiduría como la insensatez en forma de mujeres (caps. 8—9). Quizá Dios quería que termináramos de leer este libro confiado en que las mujeres no son esencialmente malas o insensatas sino que ellas pueden ser muy buenas, sabias y admirables.  Este discurso está en forma de acróstico. Cada uno de los 22 versículos en la Biblia hebrea comienza con la sucesiva letra del alfabeto hebreo. Tal estilo no solo hace más interesante y bella la lectura sino que ayudó al lector hebreo a memorizar este pasaje.

Este es un pasaje muy especial, leído con mayor frecuencia en los meses que se reconoce la labor de las madres.  Sin embargo, Dios al revelar esta parte de su palabra tiene como propósito expresar el ideal para toda mujer.   Presenta a esta mujer como la madre ideal: cuida de sí misma (v.17), cuida a sus hijos (v.15) y cuida a su marido (v.11).  Sus manos son laboriosas y cariñosas (v.13-15), es el amor abnegado y personificado (v.17-20), vive dedicada en alma, cuerpo y corazón en cuidar su hogar con fidelidad (v.29).  Es responsable ante todo al cumplir con esmero y respeto su deber (v.21) y se complace en vivir entregada a Dios y su familia (v.28-31).

Es necesario reconocer que la base para tener una vida ejemplar es el temor de Jehová que es el tema que hilvana toda la literatura sapiencial (Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, y Cantares).  Lo más sobresaliente, aunque es visible de esta mujer no es lo material, emocional e intelectual, sino lo familiar y principalmente lo espiritual basada en el temor de Jehová (v.30). Resultado de su vida temerosa  es que es reconocida por la familia y por la sociedad.  La familia la alaba por lo que ella es y hace (v.10, 11,31).  El 31:28 revela que los hijos llaman a su madre bienaventurada. Los hijos se sienten orgullosos de su madre y se alegran, la aplauden y la obedecen (Pro. 23:22; Ef. 6:1-3).  El esposo también la alaba, o sea, reconoce las virtudes que ella posee y la valora por lo que es y hace.   La elogia, cuida, mima y la presenta ante los demás (v.10.11.31).

Es además, admirada por la sociedad que la rodea. En la Biblia hay muchas madres admiradas, pero la de Proverbios 31:29-31 es excepcional.  El v. 29 dice que el esposo da testimonio público de su excelencia como esposa y testifica de ella. El v. 31 dice que la sociedad y las personas la distinguen de entre las demás mujeres y la admiran. Lo que la gente admira es el trabajo, la responsabilidad, el esfuerzo, su generosidad y bondad, etc.  Pero el clímax de todo el reconocimiento está en el v. 30 donde Dios reconoce la verdadera belleza de esta mujer que no es la externa sino la interna: amor hacia Dios, conducta correcta y la amabilidad.  Lo que exalta es su amor a Dios, el temor en el corazón.

Este es el reto para toda mujer, es la bendición de todo hombre tener una esposa así, es la satisfacción de los hijos tener a una madre así; es la clase de mujer que Dios espera ver. ¿Qué le parece una sociedad compuesta por mujeres de este temple?

Dr. Luis Gómez Chávez

Si Jesús es el primer receptor del plan eterno de Dios, los discípulos los segundos receptores, entonces, nosotros somos los terceros receptores.   Si Jesús obedeció plenamente al Padre al presentar el evangelio en todas las formas posibles, los discípulos obedecieron a Jesús también al llevar el evangelio hasta lo último de la tierra de su tiempo, entonces, nosotros debemos obedecer a Dios, a Jesús, al evangelio presentándolo a toda criatura.   Creo que lo más importante es imitar a Jesús en la manera como él se dedico a presentar las buenas nuevas de salvación no solo por el hecho de que debía obedecer, sino por el gran amor hacia el mundo entero.

Jesús desde que fue bautizado, fue declarado el Hijo de Dios, y de esa manera comenzó su ministerio publico con dos grandes prioridades: honrar al Padre al darlo a conocer, luego salvar al hombre por medio de poner la fe en la persona y obra de Cristo.  Nuestro maestro, para alcanzar estos dos objetivos, utilizo muchas formas, técnicas, estrategias.  Usó varios principios evangelísticos para multiplicar y crecer el número de sus hijos.   Estos principios pueden ser aplicados por todos nosotros en este tiempo, y creo que la iglesia que los llegue a poner en práctica podrá experimentar satisfacción, bendición, cambios, y crecimiento.

Trataré de hacer la lista de por lo menos 13 principios que Jesús uso para evangelizar basados en la narración de San Marcos y San Lucas.  Uno, dos y tres es una manera como Jesús se propuso evangelizar para lograr la multiplicación.  Uno gana a otro, y otro a un tercero.   Llama y ve, siempre que una persona venia a Jesús era enviado para dar a conocer el mensaje recibido, así como la mujer samaritana. Al que llama lo capacita, y es el compromiso de Jesús, no enviara a predicar sin antes haberlo preparado.  Predica y predica, es la responsabilidad de todo nuevo creyente, en obediencia e imitación del maestro.  Ciudad por ciudad, es lo que Jesús hizo, y que va en coherencia con el plan propuesto en hechos 1:8.

Otros principios más que Jesús utilizó para evangelizar fue enseña como yo, sobre todo ora, dilo con amorbusca contactos, cree pero actúa, Amor en acción, dos es mejor que uno y el mensaje es para todos.   Si ponemos atención a estos principios, y durante todo el año los practicamos, estoy seguro que tendríamos muchos frutos, o resultados. La iglesia que se proponga por medio de una vida de discipulado aplicar todos y cada uno de estos principios, lo más seguro es que Dios será honrado porque se estará cumpliendo la tarea que Jesús dejó.

La iglesia como Cuerpo de Cristo experimentará crecimiento integral.   Lo primero que Dios busca es que cada creyente imite a Jesús y se convierta en un seguidor fiel. La tarea de un discípulo genuino de Jesucristo es dar a conocer al Padre y preparar a todo el que crea en Jesús para que este repita todo el proceso.   Esta fue la estrategia de Jesús, el discipulado, y esta fue la filosofía ministerial de Pablo, discipular a todo el que creía en Jesús.   Esta debe ser la filosofía de la iglesia en este tiempo, evangelizar y discipular.

 

Dr. Luis A Gomez Chavez

¿Cuál es el significado de morir con dignidad?

Los promotores de la eutanasia y eugenesia sostienen que morir con dignidad y felicidad es cuando se les evita el sufrimiento. Es por eso que a los bebes que viene con cierta disformidad o invalidez que les anuncia sufrimiento, la eugenesia dice que es mejor evitar que nazcan evitando que sufran en esta vida.   De igual forma, quienes proponen la eutanasia dicen que es preferible que mueran por la decisión de familiares en vez de que siga sufriendo y así tener una muerte digna.  En todo esto está involucrada la filosofía de la ética situacional, el fin justifica los medios, el fin es que tenga una muerte feliz y digna, y todo por amor.

 

Morir con dignidad es haber vivido con dignidad, no importa la clase de muerte, si mueres con Cristo en el corazón, no hay mejor muerte, es muerte digna, porque mueres para el Señor, es una muerte de olor grato a Dios (Salmo 116:15, 2 Corintios. 2:15-16).

 

¿Porque las personas mueren… Sobre todo las personas buenas?

¿Por qué sufren los justos? ¿Por qué se enferman los cristianos?  ¿Por qué no prosperan los cristianos honestos?  ¿Por qué las buenas personas mueren?  La verdad es que según Romanos 3, ningún humano es bueno ante los ojos de Dios, ya que todos somos pecadores. Y la primera consecuencia de ser pecadores es la muerte.   Cuando Adán y Eva pecaron al desobedecer a Dios, la Biblia dice en Génesis 3 que la muerte física seria parte de la consecuencia, pero también la muerte espiritual.   Desde entonces, por el hecho de ser humanos, la edad de vida para todos se ha ido reduciendo de 120 años, a 80, y 70 años según el Salmo 90:10.   Claro hay muchas excepciones pero el promedio de vida es lo que dice el Salmo. Por otro lado, para cada persona, Dios tiene un plan de vida y su duración en la tierra, sean buenos o malos, sean cristianos o no; pues él es Soberano, Dueño de todo (Salmo. 24:1).  Él da la vida y él mismo la quita (1 Samuel 2:6-8, 2 Samuel. 14:14).

 

Que ¿por qué mueren las personas que son buenas ante los ojos de nosotros los humanos?  Es solo competencia de Dios, según el plan de vida que él tiene para cada uno, según el propósito por lo cual permite la muerte, o porque ya cumplió lo que le correspondía hacer en la tierra.    Es la ley de la vida, que los humanos muramos.   La gran noticia y la gran bendición para los que creemos en Jesús como nuestro salvador, es que la muerte para nosotros es solo una separación del cuerpo con el alma, pero que cuando Cristo venga por su Iglesia, seremos resucitados o llevados de esta tierra para comenzar la vida eterna juntamente con él.   Una vida donde no habrá dolor, sufrimiento, más muerte, una vida de felicidad eterna.

 

La muerte en todos los casos es un episodio de mucha pedagogía con propósito, tiene lecciones, y causa tanta reflexión, evaluación y reacción que de otra manera no fuera posible. Promueve cambios de vida, decisiones profundas, sin olvidar el dolor, el vacio, la nostalgia, y otras cosas más. Lo mejor es estar siempre preparados aun cuando no se sabe cuándo llegará en la mayoría de los casos.